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José Fernando Murria, presidente de la Junta Central de Usuarios del Guadalope: “Bombear de Calanda a Andorra es más barato que elevar del Ebro por Albalate” José Fernando Murria, presidente de la Junta Central de Usuarios del Guadalope: “Bombear de Calanda a Andorra es más barato que elevar del Ebro por Albalate”
José Fernando Murria, en el parque de Ramón J. Sender de Alcañiz, donde tiene la sede la Junta Central de Usuarios del Guadalope. M. N.

José Fernando Murria, presidente de la Junta Central de Usuarios del Guadalope: “Bombear de Calanda a Andorra es más barato que elevar del Ebro por Albalate”

Los regantes de la cuenca más regulada urgen a la Administración soluciones ante la salida de Endesa

El presidente de la Junta Central de Usuarios del Guadalope, José Fernando Murria, insiste en que la inminente salida de Endesa del sindicato por el cierre de la central térmica de Andorra encarecerá en 1,5 millones de euros las aportaciones que deberá asumir el resto de socios, que podrían llegar a un 204% de sobrecoste y hacer inviables muchas explotaciones agrícolas. El responsable propone al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que redirija los 22 millones de euros de la segunda fase de la Elevación de Aguas del Ebro a Andorra a costear los 11 millones que dejará de aportar Endesa a las obras de recrecimiento de Santolea y a financiar la reforma renovable del bombeo de Caspe (7,5 millones de euros), fundamental para equilibrar una cuenca que ocupa una cuarta parte del territorio de la provincia de Teruel y que está fuertemente regulada por su déficit hídrico. Dos años después de que la eléctrica anunciara la clausura de la planta de generación con carbón, la preocupación entre los regantes sigue en aumento ante la falta de soluciones por parte de la Administración.

- ¿Hasta cuándo aportará Endesa a la Junta Central de Usuarios del Guadalope?

- La concesión de agua para la térmica la tendrá hasta que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) la elimine. Es la única institución que tiene 18 meses para contestar los expedientes y Endesa prevé que lo haga a última hora, por lo que dejará de pagar la cuota en el último momento. Así que deberá estar como miembro de la Junta de Usuarios hasta el momento en que deje de tener derecho a la concesión. Eso no quita para que ya no paguen nada del bombeo del Ebro a Caspe, ni de las obras de Santolea. Pero tendrán que pagar el canon y seguir contribuyendo a los gastos de la Junta de Usuarios.

- ¿A qué incrementos se enfrenta el resto de usuarios?

- Endesa Generación forma parte de la Junta Central de Usuarios del Guadalope desde 1980. Tiene una concesión de 18 hectómetros cúbicos al año del embalse de Calanda para la refrigeración de la térmica supeditada a compromisos adquiridos, entre ellos aportaciones económicas, el arreglo de infraestructuras y la compensación del agua retraída de Calanda mediante un bombeo de aguas del embalse de Mequinenza en el río Ebro para regar el tramo bajo del río, en Caspe. Lo que aporta anualmente Endesa se divide en dos partes. Una es la electricidad que pagaba del bombeo de Caspe, digamos el recibo de la luz, que como lo tenían en autoconsumo para ellos es poco, pero para nosotros en el mercado libre supone 960.000 euros al año. Cuando cerraron la térmica no solo dejaron de pagar, sino que cortaron la luz automáticamente sin previo aviso. La otra parte es el 45% de los gastos de canon y los gastos de la Junta de Usuarios, que viene a suponer entre todo unos 500.000 euros. Cerca de millón y medio al año es lo que nos supondrá, que habrá que repartir entre los demás. 

- ¿Qué sobrecoste implica todo ello para los usuarios, en términos porcentuales?

- Endesa paga el 45% del canon y de todas las inversiones que hay que hacer. A nivel económico, los gravámenes que se deberían abonar a la CHE sufrirían un incremento de coste unitario de hasta el 62,45%, lo que aumentaría considerablemente con la amortización del recrecimiento de Santolea, alcanzando hasta el 103%. Además, la aportación anual a los gastos de la Junta Central de Usuarios del Guadalope también aumentaría en un 45%. Y en caso de querer mantener el nivel de garantía hídrica actual, es decir, continuar con una aportación adicional a la cuenca desde el embalse de Mequinenza, el total de los costes generales se incrementarían hasta el 204%, algo actualmente insostenible con el tipo de actividad desarrollada en la zona. Se podría decidir no utilizar el bombeo de Mequinenza, pues se dispondría en Calanda del volumen al que renuncia Endesa, pero ello implicaría una pérdida de garantía de suministro de agua importante. Se pasaría a depender únicamente de las aportaciones del río Guadalope, más irregular que el Ebro. Este hecho podría causar una merma importante de producción durante los años de sequía porque el volumen derivado por Endesa en Calanda es mucho menor –11 hectómetros anuales en la práctica, pese a que la concesión es de 18– que el bombeado desde Mequinenza –40 hectómetros–.

- ¿Qué repercusión tendría a nivel social?

- A nivel social, la incertidumbre sobre la disponibilidad de recursos implica rechazo a la inversión en el sector agropecuario, lo que agrava un problema tan severo en Aragón, y concretamente en las zonas rurales de la provincia de Teruel y Zaragoza, como es la despoblación. Pero conviene recordar que el río Guadalope no solo tiene los regantes, sino que tiene abastecimientos a lo largo de 160 kilómetros de largo. La cuenca hidrológica del Guadalope es como una cuarta parte de la provincia de Teruel, 3.818 kilómetros cuadrados más la zona de Caspe. Abastece a todos los pueblos pequeños pero también a Castellote, Calanda, Alcañiz y Caspe. No solo perjudica a los regantes sino a toda esta gente, y también a los hidroeléctricos y a todos los ganaderos.

- ¿Cuántos regantes forman parte de la junta?

- Alrededor de 2.000, que gestionan 15.715 hectáreas. El cierre de la térmica afecta a mucha más gente de la que se imaginan.

- ¿Las explotaciones son inviables con esos costes?

- Son inviables las explotaciones de cultivos extensivos. Habría que cambiar a cultivos muy intensivos como melocotones, pero las inversiones son descomunales.

- ¿Se puede aprovechar la actual concesión de la térmica para nuevos regadíos?

- Podría hacerse, pero no sé qué pasó cuando vino la ministra que se le hinchó el morro y dijo a los de Andorra que el agua de la térmica era para ellos, sin saber las compensaciones que ese agua conlleva, que se traducen en ese millón de euros que vale el bombeo. Estamos en una indefensión tal que no sé si no acabaremos en los tribunales si no hay solución.

- ¿Qué soluciones plantean?

- Nosotros hemos planteado unas medidas a fin de paliar esta situación como es la exención del pago del recrecimiento de Santolea, puesto que a Endesa le tocaban 11 millones y pico de euros que ahora los tendrá que pagar el resto –ayuntamientos, regantes, ganaderos–, así como reajustar el principio de recuperación de costes a la capacidad real de los usuarios para lograr un sistema sostenible, como solución a los compromisos económicos que en su día adquirió Endesa Generación con la Junta de Usuarios y con la CHE. Si nos cargan todo, pasaremos a pagar más de 100 euros por hectárea cuando estamos pagando una media de 40. También hemos pedido la reversión de la concesión de agua de Endesa Generación a la cuenca del Guadalope y la optimización del bombeo de agua del Ebro a Caspe mediante su conversión a energías renovables. Mientras Endesa ha pagado el bombeo lo ha subido día y noche a la acequia del Civán (Caspe) y hay que consumirlo porque no tiene almacenamiento. Si hubiera una balsa de regulación podría subir con la tarifa P6, que es como la quinta parte de la P1, almacenar el agua y regar durante el día, o bien poner fotovoltaica que es lo que pretendemos. Planteamos dejar una de las bombas en P6 para los días en que las condiciones meteorológicas no sean favorables a la fotovoltaica y poner las otras cuatro bombas con fotovoltaica. Eso, junto a una balsa de regulación, daría garantías de que el consumo de la elevación sería prácticamente gratis. ¿Cuál es el problema? Que la inversión de esas placas sube a 7,5 millones de euros. Si quisieran arreglarlo es bastante sencillo: Con los 20 millones de la Elevación de Aguas del Ebro a Andorra por Albalate podrían pagar el proyecto de bombeo con fotovoltaica y los 11 millones de la parte de Endesa del recrecimiento de Santolea. Y Andorra tendría agua, no 6 sino 18 hectómetros. Pero la ministra dijo que las dos. Pues las dos.

- ¿Y la palabra de la ministra es definitiva o se pueden matizar estas inversiones en el proceso participativo del Convenio de Transición Justa?

- Andorra lo que tiene es una preferencia para esa concesión. Y realmente es mucho más barato bombear de Calanda a Andorra que del Ebro a Andorra: menos kilómetros de tubería, el bombeo ya está hecho y energéticamente no es lo mismo salvar una cota de 600 metros que otra de ciento y pico. Y el agua sería mejor. Y si dicen que necesitan agua para la industria, no hay problema porque con un hectómetro está Malpica (Zaragoza) entero. Vamos, que se podía haber negociado y haber dicho: montamos las fotovoltaicas, montamos la balsa, eliminamos el otro bombeo y, si necesita agua Albalate, la dejo caer por el tubo –primera fase de la Elevación de Aguas– que ya está puesto. Eso que es lógico y que todos entienden, como los políticos no se quieren enfrentar con los sindicatos no hay forma.

- Todo esto que propone lo habrán presentado al Convenio de Transición Justa de Aragón.

- Lo hemos presentado en todos los sitios. También se ha pedido una línea de ayudas específica en la zona para la mejora y modernización de los regadíos tradicionales que permita un uso más racional del agua –sustituir riego a manta por goteo–, para no ir a la cola de las peticiones que hay, que además a Teruel le llegan muy pocas porque siempre se van a Huesca. Y también la finalización del Plan Coordinado del Canal de Caspe, el cual se encuentra a mitad de ejecución porque se ha finalizado el canal y sus infraestructuras anexas, pero ha quedado pendiente todo el desarrollo parcelario. De modo que ese regadío, que es de interés nacional y que viene como una indemnización de cuando se hizo el pantano de Mequinenza, aún no se ha completado, y han pasado más de 60 años. Además, se ha pedido el cumplimiento de los compromisos del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Ebro 2015-2021 y la regulación del Bergantes.

- Pero hubo mucha protesta social para que no se hiciera ese embalse a la altura de Aguaviva y actualmente el proyecto está paralizado...

- Hubo mucha protesta, y como la protesta manda pues no se hizo. Están buscando una fórmula para solucionar el pantano de Calanda, que como es de material suelto tienen miedo a que se desborde y por eso lo vacían en otoño, que en una cuenca deficitaria tirar esa agua es una verdadera locura. Parece que la solución es hacer otro embalse de hormigón debajo del que hay en Calanda. Es un gasto que no comprendemos. ¿Por qué se hizo ese pantano mal cuando todo el mundo sabe que del Bergantes bajan riadas esporádicas, pero descomunales a veces? ¿O cómo se ha hecho tres veces el proyecto del pantano de Santolea? Pues porque no se hace bien el estudio geológico del terreno.

- ¿Qué opinión les merece el sobrecoste de 1,9 millones de euros del recrecimiento de Santolea, un 9,6% sobre el precio de adjudicación de la obra?

- Este sobrecoste lo tenemos asumido porque ya viene del año pasado, aunque Acuaes lo aprueba ahora. No sé tampoco por qué no solo se agota el 10% famoso que tiene de margen de error la dirección de obra, sino que aparecen siempre reformados del 20% en este tipo de obras. Por mucho que bajen un 30% en la licitación, ya lo tienen cubierto.

- ¿Se sienten respaldados en sus peticiones al Ministerio para la Transición Ecológica?

- Estamos olvidados, completamente. Le enviamos una carta  en noviembre de 2018 a la ministra, Teresa Ribera, cuando Endesa anunció que cerraba la térmica, y todavía no se ha dignado a contestarnos. La Administración siempre dice que lo nuestro irá por otro camino, que no cabe en este Convenio de Transición Justa porque el marco de actuación engloba unas localidades determinadas y un sistema de riego que coge media provincia no entra. El FITE tampoco porque resulta que el bombeo está en Caspe y no entra, aunque todo el beneficio se lo lleva Teruel prácticamente. Es muy rígida la Administración. Nos dicen que ni lo intentemos por la Transición Justa, que lo hagamos por otro camino que en este momento no existe. Ahora, a José Antonio Sola que está recogiendo los proyectos de transición en nombre de Tragsa le hemos metido el proyecto quiera o no quiera. Y tampoco entiendo por qué Alcañiz no ha entrado en el Convenio, aquí también hay mucha gente que trabajaba en la térmica y en las minas.

- ¿De qué forma ganarían usuarios para repartir gastos?

- Se ha pedido también el salto reversible de Valmuel, que pondría muchas más hectáreas en regadío. Con el gasto tan tremendo que tiene esta cuenca, y ahora nos lo cargan a los usuarios. Pero es que son siete presas, con un personal, más el personal de Confederación que te toca a tu departamento… Es un gasto horroroso, por lo que necesitábamos ampliar la zona para tener más gente que pague. Esa solución del salto reversible nos iría fenómeno, o cualquier otra. Se podría aumentar la cota de riego 15 metros de altura y regar mil hectáreas más. Y ahora con kilo y medio de presión se riega por aspersión, y por goteo con 0,6. Sin gasto ninguno se podría aumentar y esas hectáreas podrían financiar parte de la fotovoltaica (de Caspe). Puesto que no pagarían nada de las instalaciones de la cuenca, podríamos proponer regar a 2.000 euros por hectárea. Yo las pasaría de secano a regadío, sin duda. Eso compensaría lo que han invertido los demás hasta ahora y financiaríamos, porque si no es imposible sacar 7,5 millones de euros.

- Ideas no les faltan, pero ¿están más preocupados ahora que hace dos años?

- Más. Hemos tenido la suerte de que este año ha sido bueno y se ha tirado mucha agua al Ebro porque no cabía, pero si el año que viene es malo sin el bombeo no hacemos nada, porque a Caspe hay que darle el agua. El bombeo es absolutamente necesario en una zona deficitaria como esta, que hay tres o cuatro años de bonanza y luego hay cinco o seis de escasez.

- Las Cortes de Aragón han aprobado ya dos mociones para apoyarles.

- Pero luego no sirven para nada, van al cajón de las mociones. Yo estuve hace año y medio en la comisión especial de las Cortes por el cierre de la térmica y propuse eliminar el bombeo de Albalate, pero eso parece ser que no se toca y vamos a tirar 20 millones ahí. Es lo más absurdo de este mundo. Un recorrido inmenso para 6 hectómetros, una cota de 600 metros de desnivel… ¿A qué precio les va a salir la energía? Y además teniendo 18 hectómetros con toda la instalación hecha, y con el agua en Andorra, que sería solo comunicar la térmica con el pozo de Orcallana.

- Ha dicho que se han planteado la vía judicial.

- Se ha hablado varias veces con la junta pero tenemos un problema y es que Endesa tiene capacidad de veto y puede echar abajo cualquier decisión. Está bloqueado tanto esto como cualquier inversión porque ellos no quieren poner dinero.

- ¿Y Endesa qué ofrece?

- Nos hizo un estudio de fotovoltaicas para hacer la inversión ellos y decir: lo exploto yo 15 años y a los 15 años os lo doy, pero es inviable.

- ¿Y la CHE no se ofrece a exonerarles del canon?

- No porque es un ente intermedio y no manda. Me da la impresión de que no hablan con el Ministerio para la Transición Ecológica, que es del que depende. Yo he estado cuatro o cinco veces con el consejero de Agricultura, Joaquín Olona. Hemos tenido infinidad de reuniones, pero todos te derivan a Transición Ecológica y ellos ni contestan. 

- ¿Se movilizarán?

- Hay gente que quiere movilizarse, aunque el agricultor es poco amigo de estas cosas. Pero algo habrá que hacer, desde luego. No hemos avanzado nada.