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La afición a los selfies de Igor el Ruso proporciona información añadida a la investigación La afición a los selfies de Igor el Ruso proporciona información añadida a la investigación
Imagen de un selfie que se hizo Feher durante su estancia en tierras bajoaragonesas

La afición a los selfies de Igor el Ruso proporciona información añadida a la investigación

Los parajes que aparecen en las imágenes sirven para cotejar su itinerario

Feher, también conocido como Igor el Ruso, es un amante de los selfis, tal y como se desprende de las fotografías que constan en el atestado. En multitud de imágenes aparece extendiendo el brazo y encuadrándose a sí mismo con sus múltiples enseres (bicicleta, ropas, víveres) y, en las más osadas, posa con las pistolas con las que perpetró el triple asesinato en Andorra, una prueba que será utilizada en su contra para incriminarle.
Llama la atención que, en la imagen que demuestra que era el portador de la Smith&Wesson con la que mató a Romero, Caballero e Iranzo, aparece con una camiseta de Cincaporc, una empresa porcina instalada en Fraga. La Guardia Civil preguntó a sus responsables si tenían alguna vinculación con él, a lo que respondieron que nunca ha trabajado para ellos ni en las explotaciones ganaderas ni en la fábrica de piensos. Las imágenes muestran también algunos objetos, como un saco de dormir sustraído en un masico de Albalate entre el 25 y el 28 de noviembre.

Dominaba toda la escena
Los parajes que muestra Feher en las imágenes han sido cotejados por la Guardia Civil para reconstruir el itinerario que siguió. Ello ha permitido descubrir que se ocultó al aire libre, pero también en una caseta (a la altura del punto kilométrico 18,5 de la carretera A-223 que comunica Albalate y Andorra) con un techo de vigas de madera y cañas desde la que dominaba visualmente el mas del Zomino –también fue su escondite–, donde mató a los dos guardias civiles, y la finca del Saso, donde asesinó a Iranzo.
En algunas fotografías aparece cobijado en una especie de cueva natural. Se observa su bicicleta, igual que una manta de camuflaje que, arrimada a la vegetación, le permite ocultarse y pasar desapercibido. En otras encuadra paisajes mientras extiende con su mano uno de los tres rosarios que le acompañaban.
La Guardia Civil cree que en la bicicleta era capaz de portar todos sus enseres. En el manillar de la misma llevaba varias bolsas y una manta.
En cuanto a los vídeos, en algunos habla, él solo, en castellano, italiano y húngaro. El más significativo es uno en el que, utilizando el húngaro, menciona Albalate del Arzobispo y dice que tiene que ir a Madrid. Considera Albalate como un “pequeño oasis”, tal vez por la gran cantidad de víveres que era capaz de obtener de infinidad de masicos. En esta toma asegura que está en un montículo a una distancia de 400 metros del pueblo.
Por lo demás, utiliza un lenguaje soez y se sorprende con detalles agrícolas, como los almendros entubados para su correcto crecimiento, o de la naturaleza, como que un par de plantas puedan crecer en terrenos áridos.