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Central térmica de Andorra, en una foto de archivo

La CE aprueba los pagos por capacidad de seis países europeos y dialoga con España

Las ayudas contribuyen a la seguridad de suministro eléctrico y podrían incentivar la inversión de Endesa en Andorra

La Comisión Europea abrió este miércoles una ventana a la esperanza de que Endesa pueda acometer las inversiones medioambientales en la central térmica de Andorra al autorizar mecanismos de capacidad de seis países (Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Italia y Polonia), al entender que contribuyen a garantizar la seguridad de suministro y no dañan la competencia, mientras que sigue en contacto con el Gobierno en relación a las cuatro ayudas estatales que existen en España. 

Los mecanismos de capacidad son remuneraciones que los Estados miembros conceden a centrales convencionales de guardia para que entren en funcionamiento en caso de que las fuentes renovables no sean capaces de abastecer la red por sí solas. Al ser ayudas de Estado que pueden afectar a la competencia en el mercado único necesitan el visto bueno de Bruselas.

En concreto, la Comisión Europea dio luz verde a dos reservas estratégicas (Bélgica y Alemania), dos pagos de capacidad para todo el mercado (Polonia e Italia), un sistema de interrumpibilidad (Grecia) y un sistema de adjudicación de nuevas capacidades (Francia).

España, a la espera

El Ejecutivo comunitario anunció en abril de 2015 una investigación sobre los mecanismos de capacidad que aplicaban algunos socios europeos. En particular, este análisis se centró en once Estados miembros, entre los que se encuentra España, que con cuatro es el país con mayor número de ayudas. 

Bruselas “sigue en contacto” con todos los Estados miembros que tienen este tipo de pagos que “todavía no han sido analizados bajo las normas de ayudas de Estado de la UE”, con el objetivo de determinar su compatibilidad con la legislación europea, señalaron fuentes comunitarias.

En aquella investigación, cuyo informe final se publicó en noviembre de 2016, la Comisión Europea identificó 28 mecanismos de capacidad existentes o previstos por estos once países, que se enmarcaban en seis categorías (licitaciones de adjudicación de nuevas capacidades, reservas estratégicas, pagos de capacidad específica, modelos de comprador central, obligaciones descentralizadas y pagos de capacidad para todo el mercado). 

“Los mecanismos de capacidad pueden ayudar a garantizar la seguridad de suministro de electricidad, pero deben estar diseñados de forma que no se distorsione la competencia en los mercados energéticos. Me alegra que nuestra cooperación con las autoridades nacionales nos haya permitido aprobar mecanismos de capacidad bien diseñados en seis países de la UE”, celebró la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager.

Los mecanismos aprobados por Bruselas afectan a “más de la mitad de la población de la UE”, según anunció el Ejecutivo comunitario, que pese a su apuesta por las energías verdes para reducir en 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero parece ahora ser más sensible a la soberanía energética de sus Estados miembros. 

Los ecologistas protestan

La Red de Acción Climática considera que el visto bueno a estas ayudas estatales comprometerá los objetivos de la UE en la lucha contra el cambio climático. En concreto, la organización ecologista cree que los mecanismos servirán para “mantener el estatu quo en el sistema energético” de países como Polonia, con una gran dependencia del carbón. La decisión de la CE permitirá “el uso de dinero público para inversiones en nuevas plantas de quema de carbón y la prolongación de la vida de las ya existentes”.

La decisión del Ejecutivo comunitario se conoce en un momento en el que el Parlamento Europeo, la Comisión y el Consejo Europeo, que representa a los países de la UE, negocian el texto final de una directiva para rediseñar el mercado eléctrico europeo.

Los Estados miembros acordaron el pasado noviembre su posición negociadora sobre esa iniciativa legislativa, conocida como “paquete de energía limpia”, que permite las polémicas reservas o mecanismos de capacidad de generación de energía para “hacer frente a los picos de demanda”.

El 21 de febrero, la comisión de Energía del Parlamento Europeo fijará sus directrices, que la Eurocámara en pleno deberá aceptar en marzo para que se inicie la negociación del texto definitivo.

Por ello, la Red de Acción Climática pidió a los eurodiputados que garanticen “la coherencia en las políticas europeas sobre el clima y la energía y una eliminación total de los subsidios a los combustibles fósiles”.