Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Dos operarios trabajan con alabastro en el taller de Exportadora Turolense, en La Puebla de Híjar. Exportadora Turolense

La investigación sobre nuevos usos del alabastro genera ilusión en el Bajo Martín

Las futuras aplicaciones como filtrante de purines generarán empleo junto a decoración y construcción

El Bajo Martín no rebla en sus aspiraciones de que el alabastro constituya un nicho importante de riqueza y empleo. A las aplicaciones en la construcción, decoración y artística se unen, gracias a la investigación, nuevos usos industriales como la filtración de purines, algo que permite afrontar con optimismo el desarrollo de un sector cuya extracción minera prácticamente monopolizan la comarca turolense y la Ribera Baja del Ebro (Zaragoza). Sin embargo, queda pendiente que el valor añadido quede en el territorio y no en China, que sigue siendo el mayor importador de esta piedra ornamental muy valorada en iluminación por su translucidez.

La Comarca del Bajo Martín y los Ayuntamientos de La Puebla de Híjar y Albalate del Arzobispo creen en establecer alianzas y estrategias comunes para potenciar el producto endógeno. En estas localidades se ubican las empresas extractoras de alabastro en la provincia, Exportadora Turolense y Yesos Alabastrinos. Juntas se acercan al 90% del mineral que se produce en el mundo.

La actual crisis sanitaria y económica no es óbice para que el Proyecto Alabastro continúe de la mano de estas tres administraciones, este año abordando la formación a través de una plataforma online dirigida desde el Centro Integral para el Desarrollo del Alabastro (CIDA), que ubicado en el polígono Eras Altas de Albalate es referencia internacional en la manufactura del mineral en los sectores de la artesanía, la producción industrial, la escultura o la restauración.

De forma bienal, se celebra un Simposio de Escultura en Alabastro que lleva a Albalate a artistas reconocidos a nivel nacional e internacional. Son pequeños esfuerzos que contribuyen al conocimiento de esta piedra, apreciada por su translucidez y maleabilidad, que permite la creación de cualquier obra artística o aplicación a la arquitectura y decoración de interior, especialmente soluciones de iluminación.

Fomentar el “ánimo de diseño”

El técnico de explotación de Exportadora Turolense, Emilio Querol, aboga por enriquecer el CIDA con foros de arquitectos que trabajen en definir nuevos usos para el alabastro, ya que echa de menos “más ánimo de diseño en arquitectos nacionales”.

Y es que, tras los esfuerzos realizados por la industria en la última década para rentabilizar la extracción, conviene dar un paso más para seguir generando riqueza y empleo.

Querol asegura que en este momento su empresa produce el 75% del alabastro mundial. Ello permite generar diez puestos de trabajo en las canteras de La Puebla de Híjar, Azaila y Gelsa (Zaragoza); y otros 25 en los talleres donde se hacen los cortes a demanda de los clientes, principalmente del mercado asiático aunque poco a poco se va abriendo el europeo.

El ingeniero destaca que hace 10 o 15 años los exportadores se limitaban poco menos que a enviar el bolo de alabastro, sobre un metro alto, en contenedores hacia China. “Allí abrían el melón, que podía salir bueno o malo”. Esto es, de su gusto o no, porque “es una piedra ornamental y por ello, un material subjetivo: o gusta o no gusta”, por lo que “no existe alabastro malo sino comercial o no comercial”.

Es el mercado el que marca la pauta de translucidez, veteado y colores, lo que “obliga a tener que movernos de un frente de cantera a otro, buscando lo que el mercado está demandando”.

En este punto, la primera gran transformación del aserradero fue “vender melones, pero quitando las puntas, abriéndolo en lo que nosotros llamamos lonchas y oliéndolo”. Este proceso, que permitió vender láminas de alabastro sin fisuras, con el tipo de veta deseado por el cliente y con las dimensiones adecuadas, consiguió ganarle valor añadido al producto. “Costó comercialmente luchar contra el incremento de precio”, pero se consiguió.

Una segunda evolución fue introducir una línea de corte con hilo diamantado para fabricar placas de hasta un dedo de grosor que permiten combinar distintos paneles con el objetivo de crear “auténticas maravillas” para la arquitectura de interiores y la iluminación, que “por su translucidez siempre ha sido el fuerte del alabastro”. Se trata de una “piedra única en el mundo que si estuviera en otro sitio la valoraríamos más de lo que la valoramos”, afirma Querol.

“En el exterior se comporta mal, pero en interiores es espectacular. Puedes hacer desde unas cortinas a una barra de recepción en un hotel. En general, todo lo que puedes hacer con madera lo puedes hacer con alabastro, pero la ventaja es que te queda veteado y precioso, y deja pasar la luz con lo cual puedes iluminar o retroiluminar a tu gusto”.

En su opinión, el futuro del sector pasa “por crear una tendencia arquitectónica de interior” que está permitiendo abrir nuevos mercados en Europa, si bien Asia se sigue llevando la palma de un mercado encaminado al producto de lujo al tiempo que “sigue dominando en hacer lámparas”. El sector sigue esperando a Estados Unidos, que “gastaba mucho alabastro hace 20 años, lo dejó y ahora con el tema de la arquitectura empieza a despertar de nuevo”.

“El paso siguiente a nivel de empleo y desarrollo empresarial sería buscar y formar montadores en destino para vender llave en mano. Pero el producto hay que saberlo tocar y manejar, no puedes hacer nada especial si luego no puedes ir a montarlo a una joyería del centro de París”, pone como ejemplo.

Solución al desperdicio (65%)

En los aserraderos de alabastro se desperdicia el 65% de la materia prima, por lo que “había que buscarle otras alternativas industriales al producto”, explica Querol. De modo que se investigó con la Universidad de Zaragoza y, con la ayuda del Ayuntamiento de La Puebla de Híjar y los fondos Leader que gestiona Adibama, se invirtió en el estudio del alabastro como filtro para el tratamiento de purines. “La capacidad filtrante del alabastro, que no deja de ser un yeso, es alucinante, según vimos en un ensayo a escala con el Grupo Jorge”, por lo que “se ha firmado” con el grupo ganadero un convenio para seguir trabajando a escala industrial. “Si funciona, además de crear empleo conseguiríamos solucionar el principal problema del sector porcino”, apostilla. 

Una vez agotado el poder filtrante puede ser reutilizado en el sector agrícola como fertilizante orgánico de calidad en cultivos.

A por la economía circular

Yesos Alabastrinos (Yesal) ha  ampliado sus instalaciones en Albalate para “darle una economía circular de verdad al mineral, desde la extracción al cliente”, explica su responsable de explotación, José Miguel del Río. 

Yesal tiene previsto hacer allí “todo tipo de producto, desde el clásico souvenir hasta ideas constructivas”, para lo que contratará a seis personas en una primera fase (ahora son nueve en la empresa). Pero “más importante que crear empleo es aún generar oficio”, asegura Del Río. Hasta ahora lo ha habido “de extracción y semielaboración, el trabajo duro”, pero hace falta crear la figura del especialista capaz de crear productos y automatizarlos, de forma que se pueda competir con China. 

“Lo que no podemos hacer es seguir vendiéndoles los bolos para que el valor añadido se lo queden ellos”, rehusa. Es por ello que se han tirado “a la piscina” con esa inversión. 

“Si el producto está en origen, el cliente vendrá al origen”, afirma el profesional, que pide a la Dirección General de Minas que regule la concesión de cuadrículas mineras “con sentido común” y tenga en cuenta el uso que las empresas le van a dar al alabastro. “Si controlas la materia prima, controlas el producto final. Hay que incentivar desde la Administración la valorización del mineral ornamental del valle del Ebro, único en el mundo, y no la exportación para que el beneficio se lo lleven otros”, concluye. 

Dos localidades con ilusión

El alcalde de La Puebla de Híjar, Pedro Bello, celebra que poco a poco vayan fraguando los esfuerzos por “encontrarle al alabastro un fundamento más allá de la simple explotación minera y mandar grandes bloques a la China, a la India o donde sea”.

No obstante, hace un llamamiento a la unidad del sector porque “está un poco disgregado” y las pocas empresas de la Ribera Baja del Ebro y del Bajo Martín “no trabajan en común”.

Ello impide que, seis años después de que se planteara en serio la creación de un clúster sectorial para lograr la certificación del material por la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) para entrar de lleno en el mercado de la construcción, esto todavía no se haya conseguido.

“Es preciso que esté homologado, que tenga una referencia y venderlo para la decoración de calidad”, insiste Bello, que se mostró ilusionado también con que el uso del mineral como filtrante de purines consiga “que los puestos de trabajo puedan quedar aquí”.

Albalate del Arzobispo también se cree el sector y mejorará los accesos al polígono industrial del alabastro, así como la conducción de agua hacia esta zona.

Además de Yesal, la localidad confía también en Toro Gips, una empresa de capital extranjero que no termina de arrancar en el polígono San Cristóbal. Se dedicará a la valorización de yeso autóctono para, una vez deshidratado o triturado, destinarlo a sectores como la alimentación, la farmacia o la construcción. Con ello tiene previsto generar alrededor de 30 empleos. 

No obstante, “la pandemia les ha ralentizado bastante, si bien en dos o tres meses creen que pueden empezar a arrancar de nuevo”, explica la alcaldesa.

Arnas destaca que los biopolímeros que producirán –que tienen múltiples usos como relleno, pigmento blanco, secante y para usos espesantes o coagulantes, entre otros– pueden servir para “sustituir el óxido de titanio, un potente blanqueador que se utiliza en muchísimos sectores pero que está mirando con lupa por la Unión Europea porque, según estudios, puede tener consecuencias cancerígenas”. Por el momento están haciendo pruebas. 

Entretanto, el consistorio refuerza el papel innovador del CIDA, al tiempo que está “en contacto con la Universidad de Zaragoza para aplicaciones más industriales, de desarrollo de producto y de bellas artes para un enfoque más artístico”. Todo ello para “potenciar que el valor añadido se quede aquí”. 

Proyecto Alabastro 3.0 mejora su plataforma online en tiempos de Covid

Proyecto Alabastro se adapta en su tercera edición a las restricciones de movilidad provocadas por la pandemia para llegar a artistas de todo el mundo mediante una plataforma online que permitirá reinventar la formación impartida en el Centro Integral para el Desarrollo del Alabastro (CIDA).

Adibama ha confirmado al proyecto de cooperación entre particulares formado por la Comarca del Bajo Martín y los Ayuntamientos de La Puebla de Híjar y Albalate del Arzobispo una ayuda de 22.000 euros para continuar con el proyecto de difusión de la piedra ornamental autóctona.

El CIDA, ubicado en el polígono Eras Altas de Albalate, es un centro de formación especializado en la talla y manufactura de alabastro homologado como centro colaborador del Instituto Aragonés de Empleo para la impartición de formación vinculada a la manufactura del mineral de alabastro en los sectores de la artesanía, la producción industrial, la escultura o la restauración.

La Comarca del Bajo Martín puso en marcha la web del Proyecto Alabastro durante la pasada edición del proyecto de cooperación entre particulares que ahora debe adaptarse a la situación de pandemia, introduciendo la formación online que permitirá combinarla con la formación presencial y en streaming. “El Covid-19 ha acelerado mucho la llegada de la era digital tanto a los entornos laborales como a los educacionales, hasta el punto de que la formación digital se ha convertido en un bien de primera necesidad”, manifestó el coordinador del proyecto, Santiago Martínez.

En concreto, se mejorará la web, se incluirá un campus virtual piloto y se realizarán dos cursos piloto especializados relativos a la talla y la restauración patrimonial del alabastro que impartirán el doctor en Bellas Artes José Prieto y la restauradora experta en piedra Cristina Marín. 

Sin fronteras

Este salto digital cualitativo supondrá la apertura de nuevos mercados de potenciales alumnos procedentes de cualquier lugar del mundo, lo cual incentivará la actividad internacional, especialmente con Latinoamérica, que se lleva potenciando desde hace varios años.

A las actividades ya habituales y periódicas que se vienen desarrollando en los últimos años (Simposio Internacional, talleres de artistas internacionales, residencias artísticas, exposiciones promocionales o jornadas técnicas especializadas), muchas de ellas de carácter internacional y orientadas algunas al ámbito formativo, se añadirán los cursos piloto, un recurso formativo fundamental, innovador y adaptado a la demanda actual del mercado.

Otro de los objetivos del proyecto se basa en la especificidad y singularidad del CIDA, centro único en su categoría, y del propio material sobre el que se trabaja, el alabastro, que cuenta con un amplio espectro de aplicaciones artísticas e industriales debido a sus características geomorfológicas.

Proyecto Alabastro seguirá colaborando con las empresas del territorio, tanto con los aserraderos como con “otro tipo de empresas que han mostrado su interés por incorporar el material dentro de su gama de productos”. 

El coordinador indicó también que, dentro del proceso de Transición Justa, el Ayuntamiento de Albalate ha pedido mejoras para el CIDA, y que la pandemia no ha sido óbice para tener actividad en el taller, con varios escultores tallando y haciendo obra personal con todas las medidas de seguridad.