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Fernando Galve, presidente de la Ruta -derecha-, leyendo el texto en presencia de los alcaldes de las nueve localidades

La Ruta del Tambor y Bombo celebra su 50 aniversario sin tambores ni estridencias

Los nueve municipios reafirmaron “la alianza establecida” en la Lonja de Alcañiz

Con el compromiso de “seguir creciendo unidos y mantener los lazos que hoy nos unen más que nunca”, los nueve alcaldes de los municipios que integran la Ruta del Tambor y Bombo y el presidente del consorcio firmaron en Alcañiz un documento que reafirma “la alianza establecida” hace 50 años, cuando Alcañiz, Calanda, Andorra e Híjar mantuvieron la primera reunión de la Junta Coordinadora precisamente en la capital bajoaragonesa.

Los nueve regidores rubricaron al filo del mediodía del sábado el documento en la protocolaria Lonja de Alcañiz “sumidos en orgullo, pasión y amor por nuestro territorio y tradición”. El acto fue íntimo, sobrio y sereno, sin ningún tambor ni bombo que animara a la ciudadanía a congregarse para seguir una conmemoración que debía haberse celebrado por todo lo alto el fin de semana del 28 y 29 de marzo, cuando precisamente en Alcañiz estaban previstas las Jornadas de Convivencia de la Ruta, una semana después de las Nacionales de Alcorisa que también hubo que suspender.

Pero llegó la pandemia, el estado de alarma y la celebración de la efeméride se vino al traste. “La situación actual conlleva cambios para que el futuro más próximo sea un futuro mejor, en el que volvamos a llenar nuestras calles de tradición”, reza el documento firmado, para “reafirmarnos en la alianza establecida y mostrar la firma disposición de cada uno de nosotros”.

“Nos hubiera gustado celebrarlo con público y alegría, rodeados del estruendo de nuestros tambores y bombos, respirando pasión y fuerza”, continúa el texto protocolario firmado por el presidente, Fernando Galve, la alcaldesa de Albalate del Arzobispo, Isabel Arnas, y los alcaldes de Alcañiz, Ignacio Urquizu; de Alcorisa, Miguel Iranzo; de Andorra, Antonio Amador; de Calanda, Alberto Herrero; de Híjar, Luis Carlos Marquesán; de La Puebla de Híjar, Pedro Bello; de Samper de Calanda, Alfonso Pérez y de Urrea de Gaén, Joaquín Lafaja.

“No queríamos que sonaran los tambores y la gente que estuviera en los veladores de la plaza de España se empezara a acercar”, explicó Galve, por lo que el acto se celebró con una veintena de personas y de la forma más austera y segura posible. Este año es el primero que no han tenido lugar las Jornadas de Convivencia, pero una fecha como el 5 de septiembre de 2020 “no se podía dejar escapar y hemos optado por un acto acorde a las circunstancias actuales, aunque no es el que nos gustaría”, señaló Galve.

“Fue un 5 de septiembre de 1970 cuando se juntaron representantes de Alcañiz, Calanda, Andorra e Híjar y surgió la Ruta de la mano de Mariano Laborda” que fue el primer presidente, explicó el máximo responsable actual del consorcio, quien recordó que hasta el 14 de septiembre de aquel año no se aprobaron los estatutos de la entonces denominada Semana Santa en el Bajo Aragón, Ruta del Tambor y Bombo.

En esa reunión se estableció el deseo común de “aunar cuantos esfuerzos venían realizando las cuatro localidades mencionadas para divulgar y dar realce a sus tradicionales manifestaciones religiosas de la Pasión y organizar la ruta de los tambores, confeccionando un horario que permitiera a los visitantes compatibilizar los actos de mayor solemnidad de estas poblaciones”, según figura en el documento original.

La primera tarea consistió en la edición de un tríptico divulgativo y un cartel que se distribuyó en la cuaresma de 1971. En 1973 se confeccionaron los grandes murales de cerámica artística, con una estampa representativa de cada pueblo, que todavía pueden verse en algunos municipios.

Poco a poco se fueron integrando en la Ruta los demás pueblos que la componen actualmente: Samper de Calanda, La Puebla de Híjar, Urrea de Gaén, Alcorisa y Albalate del Arzobispo, y se pasó a denominar según los nuevos estatutos Ruta del Tambor y Bombo del Bajo Aragón. La última denominación que ha adquirido, tras convertirse en asociación, es Asociación de la Semana Santa, Ruta del Tambor y Bombo.

Desde 1976 se organizan Jornadas de Convivencia que rotan por los pueblos. Alguna personalidad de ámbito nacional da el Pregón, actúa la Cuadrilla de la Ruta y se otorgan los premios Tambor Noble y Premio Redoble a personas o colectivos que se esfuerzan en potenciar la Semana Santa y a difundirla mediáticamente, respectivamente.

Reconocimiento internacional

En su afán de promocionarse dentro y fuera de Aragón, la Ruta ha desarrollado un buen número de acciones, entre las que destaca la participación en la Exposición Universal de Sevilla de 1992, en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona de ese mismo año y en la Exposición Internacional de Zaragoza 2008.

En el año 2005, la Semana Santa de los pueblos de la Ruta del Tambor y Bombo fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, reconociéndose así la labor de los habitantes de estas localidades para conservar sus tradiciones.

“Otro de los galardones que nos enorgullece sobremanera es la T de Calidad Turística otorgado por la Diputación Provincial de Teruel”, explica Galve, “ya que supone un reconocimiento que nace de nuestra tierra, de sus gentes, de lo más profundo de los sentimientos de los turolenses”.

El 6 de junio de 2014 la Semana Santa de los nueve pueblos de la Ruta fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, mientras que el 29 de noviembre de 2018 alcanzaba, también con Segundo Bordonaba en la presidencia, el que hasta ahora es probablemente el reconocimiento más importante de cuantos poseen los tambores y bombos de la Ruta: la inclusión en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

Han sido presidentes de la Ruta el hijarano Mariano Laborda, el samperino Miguel Franco, el alcañizano Carlos Abril, el andorrano Javier González, el poblano Segundo Bordonaba y el andorrano Fernando Galve.

Además, el consorcio tiene desde 2018 un museo permanente en Híjar que da a conocer la tradición con elementos visuales. Su objetivo es contribuir a la desestacionalización del turismo fuera de la Semana Santa.