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La sarna de la cabra hispánica avanza en el Matarraña y ya afecta a ejemplares en Valderrobres La sarna de la cabra hispánica avanza en el Matarraña y ya afecta a ejemplares en Valderrobres
Ejemplares de cabra hispánica

La sarna de la cabra hispánica avanza en el Matarraña y ya afecta a ejemplares en Valderrobres

Se han procesado muestras de 60 ejemplares y analizado de éstas 38, con 8 positivos

La plaga de sarna sarcóptica en cabra hispánica sigue avanzando  en los Puertos de Beceite. Desde que apareció el primer ejemplar afectado el pasado mes de noviembre, la enfermedad se ha expandido de manera lenta hacia el suroeste de la Comarca del Matarraña. Tras el primer positivo en el término municipal de Beceite, ahora ya han empezado a detectarse animales contagiados en el término municipal de Valderrobres, en concreto en el entorno del embalse de Pena.

Tras saltar la sarna a territorio aragonés -la Generalitat de Cataluña lucha contra la enfermedad en la parte tarraconense de los Puertos de Beceite desde 2014- el departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón ha recogido en la provincia de Teruel 60 muestras de animales abatidos en cotos de Beceite, Valderrobres, Peñarroya de Tastavins y Cretas, entre otros. Son los más próximos a la provincia de Tarragona, donde se inició el brote hace cuatro años.

Según informó el Gobierno de Aragón, de los 60 ejemplares de los que se han procesado muestras, hay resultados de 38 y sólo 8 han salido positivas. Eso significa que el grado de afección de la enfermedad entre la población de cabra que aparentemente podría tener la enfermedad es de un 21%. No obstante, desde el Gobierno de Aragón advirtieron de que de las 22 muestras que quedan pendientes de analizar  -se envían al laboratorio de la facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza- seis procedían de animales con indicios de estar afectados. Igualmente, las mismas fuentes oficiales indicaron que los datos actuales, tras sólo tres meses de presencia de sarna en la zona, no sin indicadores fidedignos sobre la incidencia real de la enfermedad en la población total de cabra hispánica de la provincia de Teruel. En este sentido, recordaron que “la caza se está priorizando sobre ejemplares que presenten lesiones de sarna importantes”.

Los ocho positivos son, por tanto, un dato que no permite sacar conclusiones. Lo único que indica es que la enfermedad está presente, pero que, por el momento, no se contagia con rapidez entre la población de la zona. Hasta ahora “no ha habido ninguna virulencia significativa”, desveló Juan Manuel Batiste, asesor técnico contratado por algunos de los cotos de la zona. 

Este avance gradual tampoco es una  gran novedad, porque así fue como se manifestó y ha ido avanzando en la parte catalana de la Reserva de Caza en los últimos cuatro años. Fuentes medioambientales indicaron que “esperábamos que no avanzara deprisa, porque así ha ocurrido en Tarragona”. 

La enfermedad seguiría en Aragón el mismo patrón que ha seguido en Arnes y en Horta de Sant Joan (Tarragona). Lo que se desconoce es por qué se manifiestas así y no como en otras zonas españolas como La Sierra de Cazorla, donde fue precisamente al revés y la sarna acabó con el 93% de la población de cabra hispánica en muy poco tiempo. Al tratarse de poblaciones silvestres “resulta difícil saber por qué”, indicaron.

En cualquier caso, a pesar de esta expansión sosegada, los Agentes de Protección de la Naturaleza (APNs) creen que “la enfermedad no dejará de avanzar”, tal y como ya ha ocurrido en Tarragona. 

Y para intentar controlarla lo máximo posible se ha establecido un protocolo estricto que prioriza la recogida de información para poder identificar claramente al animal si finalmente el análisis sale positivo. Los APNs de la zona son los que se encargan de la recogida de muestras que envían los cazadores cuando abaten un animal. Las procesan y las hacen llegar a la facultad de Veterinaria. Además, desde la central de comunicaciones del servicio provincial de Desarrollo Rural se completan los datos con una ficha informativa de cada animal, su localización, edad, sexo, si presenta o no síntomas o si pertenece a alguna manada concreta. Este último dato es importante, puesto que la enfermedad se contagia con solo el contacto de piel entre los animales.

En el pantano de Pena

Por otra parte, aunque sólo ha habido ocho positivos, hay que señalar que algunos de estos animales han sido abatidos en el término municipal de Valderrobres, un dato que indicaría que, a pesar del invierno y del frío, la enfermedad ha ampliado su radio de acción y no está estabilizada. La sarna entró por Beceite en noviembre, y en marzo ya ha llegado al entono del embalse de Pena en Valderrobres.

Asimismo, que los índices de afección se mantengan bajos (21% del total de muestras) tampoco indica nada cuando se están cazando animales también en los cotos más alejados del foco principal, en Monroyo, Peñarroya de Tastavins, Cretas, “a donde no ha llegado ningún ejemplar afectado”, matizaron los expertos. En estos cotos periféricos se estarían dado análisis con resultado negativo que ayudarían a rebajar el índice de afección.

“Controles exhaustivos”

El asesor de cotos del Matarraña Juan Manuel Batiste abogó por  “ir con mucha cautela”, porque con la llegada de la primavera pueden aparecer muchos más positivos. Recordó que “los cotos están muy atentos y haciendo unos controles exhaustivo en sus términos municipales”.

Con todo, la época más peligrosa para el contacto ya ha pasado. Es en el momento del celo, entre noviembre y enero, cuando los animales, especialmente los machos jóvenes, se mueven más por el territorio y cubren enormes distancias en busca de hembras. 

Según los expertos, “ahora la actividad de la cabra hispánica ha sufrido un patrón importante; principalmente en lo que se refiere a los desplazamientos, los animales -principalmente los machos de ocho o nueve años- están más quietos, descansando y el riesgo de contagio disminuye”, indicaron. Mientras que las hembras han iniciado la gestación, que durará unos cinco meses aproximadamente. 

El periodo de caza sigue abierto y en activo. Hasta finales de este mes todavía se pueden cazar hembras, y entre el uno de abril y el 31 de mayo -periodo en el que se producirán los alumbramientos- únicamente está autorizada la caza de machos.