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La segunda cerveza hecha con oliva del mundo es de la variedad local empeltre La segunda cerveza hecha con oliva del mundo es de la variedad local empeltre
The Empeltre One, una cerveza ligada a la tradición olivarera del Bajo Aragón y a su variedad más característica. Mis Raíces

La segunda cerveza hecha con oliva del mundo es de la variedad local empeltre

El olivar del Bajo Aragón vuelve a sorprender al mercado mundial de la mano de Mis Raíces

Los amantes de la cerveza y de la variedad empeltre que producen los olivares del Bajo Aragón están de enhorabuena. La empresa Mis Raíces, afincada entre Oliete y La Puebla de Híjar, acaba de lanzar The Empeltre One, una novedosa referencia de birra verde con la que aspira a producir próximamente 1,5 millones de botellines, la mayoría encaminados a la exportación pero sin perder el compás del mercado aragonés y nacional.

Se han utilizado maltas pilsner de alta calidad y lúpulos checos para ofrecer un producto con una graduación alcohólica de 5,5% que aúna la suavidad del estilo lager y el toque intenso de la aceituna empeltre. Todo ello aderezado con un aroma y un color que no engaña: verde oliva. La segunda  en el mundo. 

Este es el resultado de la colaboración que, en tiempos de confinamiento, arrancaron Mis Raíces con Oliba Green Beer, la marca de cerveza creada por el innovador agroalimentario leridano Iván Caelles.

El producto se elabora añadiendo extracto de aceituna a la malta en la fábrica colaborativa catalana Click&Brew, que se basa en la receta original The Original One, creada en mayo de 2020 por Caelles con siete variedades autóctonas de oliva del Prepirineo leridano. El resultado de incorporar la variedad empeltre a la receta es un toque más intenso en sabor y color, pero con el mismo grado refrescante y suave. La cerveza es sin gluten, por lo que es apta para celíacos.

Según explica el fundador y consejero delegado de Mis Raíces, Víctor Moreno, en mayo, en pleno confinamiento domiciliario por el Covid, leyó que alguien había inventado una cerveza con olivas de la comarca del Pallars. “Le propuse hacer otra con la variedad empeltre, me dijo que sí y organizamos un doble viaje. Él vino a Oliete, donde le enseñamos nuestros campos y la almazara, y nosotros fuimos a visitar la fábrica; en menos de seis meses creamos la cerveza”.

1,5 millones de botellas

The Empeltre One está creciendo. “Inicialmente planteamos una producción de 100.000 botellas anuales y ahora estamos con planteamientos de 1,5 millones porque es un producto que está gustando mucho; el concepto y la idea está calando y muchos países se han interesado por probarla”, explicó Caelles.

El mercado principal es en estos momentos Estados Unidos, gracias a la implantación que los aceites gourmet Mis Raíces tienen en más de mil tiendas de la primera potencia mundial. “Estamos en preacuerdos para exportar la cerveza a otros países, sin olvidar los canales que tenemos abiertos en España”, dijo el leridano, que pretende seguir versionando estilos de cerveza e introduciendo variedades de aceituna no solo de España, sino de todo el mundo.

“La cerveza tiene recorrido pero, sobre todo, tenemos que ayudarle a que lo tenga. Si la ponemos a 4 euros, la gente nos probará y le podrá gustar más o menos, pero probablemente no seguirá comprándola. Es por lo que estamos trabajando para hacerla lo más asequible posible. Estamos intentando reducir el coste de producción ante la subida de los pedidos. Queremos que no sea una moda, sino una cerveza asequible y de referencia que pueda competir con otras especiales del mercado”, destacó Moreno, que la recomienda “con cualquier aperitivo o tapeo, e incluso para iniciar las comidas”.

Valorizar un gran producto

Mis Raíces es el resultado de la asociación entre Albarizas Olive Oil, una empresa familiar de Oliete, con Aceites Impelte, la almazara más laureada de la Denominación de Origen Aceite del Bajo Aragón y capitaneada por el maestro almazarero y catador oficial Javier Sánchez.

“Yo trabajaba en una multinacional, con experiencia en márquetin y ventas, y por otro lado mi familia mantiene la tradición de cuatro décadas de cultivar los olivos para el uso doméstico. Hacemos un aceite muy bueno en el Bajo Aragón que las cooperativas acaban vendiendo a granel y a exportación a Italia a precios reventados, por lo que decidimos darle valor y exportarlo en pequeño formato y a un precio mucho más alto”, explicó Moreno.

De modo que el joven dejó “un buen puesto de trabajo” en 2016 para dedicarse de lleno a su proyecto empresarial. “Buscamos a un buen maestro de almazara de la zona y escogimos a Javier porque era el que más concursos había ganado, y fundamos la sociedad con el objetivo de descubrir al mundo el sabor y autenticidad de nuestros aceites”, prosiguió el también director de ventas y finanzas de Mis Raíces. “Todas nuestras olivas se las llevamos a Javier, y junto a las de tres agricultores más hacemos todo el aceite que vendemos”, que se sitúa en torno a 20.000 botellas anuales.

Dado que Moreno había vivido en Estados Unidos y conocía el mercado, “nos enfocamos allí” con un producto, el aceite de variedad empeltre, desconocido para el consumidor mundial. “En cuestión de tres años conseguimos abrir más de mil tiendas”, entre ellas la cadena Whole Foods Market, conocida por vender productos orgánicos y adquirida en 2017 por Amazon.

Trump cortó el crecimiento

Pero llegó el arancelazo de Donald Trump, del 25% “sólo a los aceites españoles, no a los griegos ni italianos”, algo que supuso recortar márgenes de beneficios. Cuando la sociedad preparaba su desembarco en el norte de Europa para diversificar mercado, llegó la pandemia y con ella la suspensión de los viajes internacionales.

“Teníamos unas previsiones de crecimiento bastante importantes en 2020 pero se han visto truncadas; ha sido un año perdido”, lamentó Sánchez. Para Aceites Impelte, la internacionalización supone ya un 20% de la producción y el resto va a mercado local en dos triples gamas de productos. Diversificar para resistir.

Aceites Impelte ha pasado de producir 30.000 litros hace 15 años a tener ahora picos de 120.000 aportados por cerca de 400 proveedores del Bajo Aragón, por lo que “hacemos esa labor de casi cooperativa”.

“Los premios ayudan a crear una imagen de calidad”

“Los premios nacionales e internacionales –oros en Terraolivo incluidos– siempre ayudan a crear una imagen de calidad”, reconoció Sánchez. Los galardones han reforzado su clientela en Aragón y ayudado a la expansión internacional de Mis Raíces.

Sánchez fue el primero en empezar a cosechar la oliva empeltre en noviembre, aunque en estos momentos “estamos empezando a mediados de octubre porque el nivel de exigencia del mercado te hace ir comenzando un poquito antes”.

Su objetivo es coger la aceituna “en el momento que empieza a cambiar de color” para conseguir aceites “más aromáticos y más frescos, pero sin perder la suavidad típica” de la DO Bajo Aragón, “que no amarga demasiado” y “no se adueña de los platos, sino que los potencia”.

En definitiva, “lo que tenemos claro es que queremos hacer aceite del Bajo Aragón, no aceites picantes, excesivamente verdes que compitan con variedades de recolección temprana de Andalucía”.

Precisamente esta diferenciación es su gran ventaja para competir en mercados internacionales. Mis Raíces ofrece “una variedad que no conocen, un territorio totalmente distinto al andaluz”, apostilla el maestro almazarero. 

Ahora, The Empeltre One supone “una muy buena manera de dar a conocer la variedad” en un mercado que valora la cerveza artesana y acostumbrado a probar cosas “muy distintas”. Una herramienta más con la que luchar contra los elementos.