Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Laura Martín, directora del ITJ: Laura Martín, directora del ITJ:

Laura Martín, directora del ITJ: "El Nudo Mudéjar traerá ingresos para los ayuntamientos y ventajas para los vecinos"

El Miteco, optimista con la reconversión ante las numerosas iniciativas empresariales presentadas al Convenio de Transición Justa
La directora del Instituto para la Transición Justa (ITJ), Laura Martín, confía en que el concurso para la adjudicación de 1,3 gigavatios (GW) del Nudo Mudéjar genere una puja entre empresas energéticas que eleve la calidad de los proyectos presentados al acceso a red en términos de empleo, ingresos para los ayuntamientos y ventajas para los vecinos de los municipios del Convenio de Transición Justa de Andorra.

Considera que la reconversión de la zona está bien encaminada ante los 140 proyectos, muchos de ellos empresariales, presentados al proceso de participación iniciado en febrero de 2020.

Todos ellos, incluso los menos maduros pero que resulten interesantes, tendrán acompañamiento técnico, si bien solo llegarán a buen puerto los que encajen en las líneas de financiación. En este sentido, y paradójicamente, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia nutrido con fondos europeos obliga a reiniciar el proceso.

-¿Qué es el Nudo Mudéjar y por qué lo sacan a concurso?

-Lo que sacamos a concurso es la capacidad que hay disponible en el Nudo Mudéjar para nueva instalación renovable, hasta 1,3 GW. En lugar de realizar una autorización ordinaria de esos proyectos renovables, lo que hemos hecho es una prerrogativa del Gobierno de que esta capacidad la concursamos de una manera diferente: la ponemos al servicio del territorio. Sacamos a concurso una importante capacidad, pues la última subasta de renovables estatal fue de 3 GW, y lo que queremos es asociarla a lo que el territorio nos ha dicho que era necesario y a lo que nos propusimos en la Estrategia de Transición Justa.

-Han primado la generación de empleo, la formación, los ingresos de los ayuntamientos, la existencia de planes socioeconómicos asociados y toda una serie de objetivos. Con todo, ¿se prevé una puja interesante o solo quedará encima de la mesa el macroproyecto de Endesa?

-Se prevé una puja interesante. Va a haber bastante concurrencia. De hecho, el objetivo del concurso es eso: abrirlo al mejor proyecto, presente quien lo presente, de una manera objetiva, transparente y que al final los resultados que nos hayamos marcado representen, venga de la mano del inversor que venga, que el objetivo sea el mejor para el territorio. El hecho de concursar hace que las empresas interesadas en instalar proyectos de renovables que tuvieran enganche a este nudo mejoren la calidad de sus propuestas.

-¿Por qué consideran que la adjudicación del nudo va a tener un efecto tractor?

-Como lo hemos sacado de la dimensión del proyecto renovable estándar y le hemos dado una mirada con proyectos asociados a otros sectores, el promotor renovable que tiene interés en ese nudo va a generar un efecto tractor sobre otras actividades. Eso es lo que vamos a evaluar.

-¿Cuál sería la cota mínima de empleo a satisfacer con este concurso? Endesa habla de 200 puestos de trabajo en la fase de operación y mantenimiento de su macroproyecto de 1.725 MW. ¿Se pueden mejorar?

-Todo el mundo conoce públicamente el proyecto de Endesa pero hay otros que se van a presentar y tendremos que valorarlos. En un concurso no te planteas un mínimo, porque además esos 1,3 GW son necesarios en compromiso renovable y tenemos la oportunidad de descarbonizar nuestro sistema eléctrico. Lo que intenta el concurso es dárselo al que dé el mejor resultado para el territorio. No tenemos un mínimo estimado pero sí que consideramos que la oportunidad es importante.

Parques renovables

-¿Podrían llegar empresas de componentes de parques renovables, incluso de baterías de vehículo eléctrico? ¿Hay alguien que esté barajando estas iniciativas para darle un plus de valor a su proyecto?

-Desde luego lo que hemos pedido es que vengan proyectos asociados. ¿Qué tipo de proyectos? Pues está por ver y dependerá mucho de lo que quieran plantear los promotores o con quiénes hayan planteado asociaciones. Yo sí que creo que tenemos que gestionar expectativas. Una cosa es que vayas a conseguir un efecto tractor muy potente y otra cosa es que vayas a terminar por redondearlo todo. Somos muy optimistas, pero aún estamos en una fase de audiencia y, aunque sienta excitación, me corresponde ser prudente. Proyectos asociados se van a presentar.

-¿Este concurso es lo más importante del Convenio de Transición Justa de Andorra y comarca que aún está por firmar?

-Sí, es lo diferente. Todo lo que tiene que ver con proyectos asociados, que se nos clarifique la parte de empleo temporal o indefinido, la formación profesional... Y también hay otra parte que tiene que ver con cómo se sienten los ciudadanos de los territorios participando en esta transición energética y que tiene que ver con el autoconsumo, las comunidades energéticas y con los ingresos municipales. Es una parte importantísima, pero en el cómputo total de transición justa hay muchos elementos que van a contar.

-¿Estos 1.300 MW se pueden trocear entre varias empresas?

-Sí, nosotros concursamos hasta ese máximo de capacidad y se puede presentar un proyecto o varios. Y nosotros valoraremos.

-¿Por qué 1.300 MW y no 1.050, que era la capacidad de la central térmica?

-Este es un ejercicio técnico que se hace desde Red Eléctrica y desde la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que el 1 de julio va a presentar para todos los nudos de España. Han estado valorando cuál era la capacidad disponible que quedará y se han hecho unos escenarios de mayor penetración de renovables, en los que lo que sale es capacidad síncrona.

-Su compromiso es que a final de año pueda estar resuelto este concurso. ¿Se cumplirá?

-El concurso sale en septiembre y lo vamos a intentar adjudicar lo antes posible. Eso va a depender bastante de nosotros. También de si hay una avalancha de proyectos, que requerirá una ponderación responsable por parte de la Administración. Pero sí, esperamos que sea un concurso de este otoño.

Empresas

-En la reunión del viernes en Andorra hubo una decena de empresas. ¿Los proyectos que puedan presentar dependen todos exclusivamente del nudo?

-Son promotores de energías renovables interesados en conocer información sobre el nudo y también asociaciones empresariales de la zona que quieren saber cómo este concurso puede afectar a su negocio, porque pueden servirles suministros y servicios de todo tipo. No se van a presentar, pero quieren saber qué contexto les puede facilitar.

-En el conjunto del Convenio de Transición Justa de Andorra aspiran a que se cree más empleo del que se ha perdido, según sus cálculos 504 puestos de trabajo, con el cierre de las minas y la térmica. ¿En qué plazo se podría lograr?

-El Convenio de Transición Justa se plantea como objetivo por lo menos fijar el mismo número de empleos al final del proceso. Yo soy optimista en el caso de Andorra porque se dan muchas variables. El concurso es una de ellas, pero no la única. El tejido empresarial está preparado para hacer cosas. Nos han llegado un montón de proyectos innovadores y un porcentaje de iniciativas empresariales más alto que en otras zonas en España donde han sido fundamentalmente de iniciativa pública o de administraciones locales.


-La gente pide presentismo. Quiere un puesto de trabajo ya para no tener que marcharse, como están haciendo algunos trabajadores que salieron de la térmica hace once meses.

-La gente mira a presente y es completamente normal porque con él alimentan a sus familias, pagan el alquiler y deciden si se pueden quedar en esta tierra o se tienen que ir a trabajar a otra.  Justamente por ese presente desde el Instituto para la Transición Justa no hemos dejado de trabajar. Nosotros no hemos dejado de sacar ninguna línea de ayuda pendientes de terminar el proceso del Convenio, al revés. Por una parte hemos entendido que teníamos que levantar la mirada y hacer un convenio de cara al futuro, pero que por otro lado teníamos que ir generando oportunidades a corto plazo porque las cosas están difíciles, especialmente después de los cierres y en periodo de pandemia. Pero incluso en este periodo, hemos puesto muchas herramientas. Hemos sacado una convocatoria de ayuda a empresas y vamos a sacar otra a final de año, este mayo hemos adjudicado otros tres proyectos para refuerzo de residencias de tres municipios de la zona, firmamos los convenios para 24 proyectos de infraestructuras en diciembre... Si esto lo ves en un contexto de un calendario pandémico, yo personalmente me siento bastante orgullosa de haber conseguido sacar todas esas líneas de ayudas. Las infraestructuras municipales también generan empleo, como en el caso de las residencias o el balneario de Ariño.

-Se queja precisamente el alcalde de Ariño, Joaquín Noé, de que no llegan los fondos a los ayuntamientos y comarcas beneficiarios de estos 24 proyectos de infraestructuras después de cinco meses. La Asociación de Comarcas Mineras les está animando a comenzar ya la licitación para ganar tiempo. ¿Por qué sucede esto?

-Los convenios están firmados desde diciembre, por lo que los fondos están garantizados. Tenemos una normativa por la que podremos dar los anticipos cuando tengamos toda la documentación. Me quedo con el recado para ver si ha habido alguna situación concreta con el Ayuntamiento de Ariño.

-Parece que les pasa a todos los beneficiarios.

-Las condiciones de concesión de ayudas llevan la tramitación que llevan y nosotros hemos intentado siempre introducir la mayor facilidad para que los fondos en su primera parte puedan ser anticipados, que entendemos que es lo que necesitan las entidades municipales. Pero averiguaré más.

Transición Justa

-¿Cómo va la selección de 140 proyectos que se han presentado al Convenio?

-Una parte ya se están presentando a las ayudas que tenemos ahora en marcha. Otra parte importante podemos apoyarlos a través de fondos que canalice el IDAE relacionados con rehabilitación, instalación de renovables y autoconsumo. Los proyectos de empresas van a tener acogida en las diferentes herramientas y lo que estamos haciendo es un trabajo muy serio de qué iniciativas pueden ser apoyadas. Cuando quieres decir qué proyectos van a ser apoyados tienes que decir también cómo. Y eso es lo que estamos haciendo. Este proceso, que lo teníamos bastante avanzado, se ha visto afectado positivamente por el Plan de Recuperación y nos ha abierto todas las líneas, con lo cual lo que estamos haciendo es el trabajo desde cero para ver ahora qué proyectos antes no nos encajaban en líneas existentes y ahora sí que les podemos dar encaje. Para los proyectos municipales no maduros, que por ello no pueden acceder a una subvención pero que consideramos que son ideas interesantes, hemos empezado a anunciar que van a tener de manera muy novedosa una asistencia técnica para que puedan soñar qué necesita su pueblo. Es interesante también señalar que nos siguen llegando iniciativas y desde el ITJ nunca dejamos de valorarlas.

-Además, se sumaron más municipios a la zona de Transición Justa a mitad de proceso.

-Claro. Es un proceso largo y estamos viendo qué encaje pueden tener. Luego hay muchos proyectos que son del sector primario. La Administración General del Estado no da ayudas al sector primario porque son fondos PAC, por lo que tenemos que ver si tienen encaje allí. Ahora se abre en fondos regionales lo que tienen que pedir las Comunidades Autónomas sobre ayudas al sector primario y lo que podremos garantizar es la interlocución. Nos comprometemos a ir dándoles encaje. ¿Van a salir todos? No. ¿Va a salir una mayoría? Probablemente tampoco, pero tenemos que darles a todos un tiempo de maduración, acompañarles a través de líneas de financiación y seguir trabajando.

-¿Se está cumpliendo el acuerdo entre el Gobierno, los sindicatos y las eléctricas para las recolocaciones en tareas de desmantelamiento, principalmente, y de construcción de centrales renovables?

-Yo sí creo que el acuerdo se está cumpliendo y soy relativamente optimista aunque es verdad que los tiempos otra vez nos pillaron a desmano. Hacemos un seguimiento constante de ese acuerdo. Los compromisos que existían con los trabajadores auxiliares por parte de las empresas eran que los priorizaban en los cursos de formación y en las labores de desmantelamiento. Ya que organizas una transición para que los trabajadores de auxiliares puedan ser prioritarios en la formación y en las labores de desmantelamiento, me hubiese gustado mucho que el empleo funcionara para ellos. Y en algunos casos es cierto que hay trabajadores que de lo que se quejan es de las condiciones de los nuevos trabajos y eso es una cuestión a tener en cuenta. Organizaremos antes del verano, espero, la siguiente comisión de seguimiento y tenemos que llevar números, y allí donde no soporten lo que nos proponíamos lo hablaríamos.

-Ha vuelto a pedir el Ayuntamiento de Andorra que el ITJ tenga una ramificación en el territorio. ¿Es viable?

-Es una demanda que me parece incluso responsable por parte del alcalde de Andorra, Antonio Amador. Pero tenemos 17 convenios abiertos en España, tendríamos que ver en qué tiempo podríamos montar tantas oficinas. Hemos sido muy prioritarios con el concurso de Andorra y hemos dado mucho cariño a esta tierra, pero somos Administración General del Estado y no lo podemos hacer solo en un sitio. Yo entiendo que la gente quiera tener esas oficinas más cerca e imbrica muy bien con la idea de las oficinas de reto demográfico. Así que vamos a ver cómo vamos trabajando sobre las dos cosas. Ahora mismo no me puedo comprometer con ninguna oficina en Andorra ni en ningún otro de los convenios. En todo caso, es fundamental esa cercanía con el territorio y vamos a ver qué solución le podemos dar.

Usuarios del Guadalope

-Los usuarios del Guadalope tienen un grave problema. Todavía no tienen una solución a la salida de Endesa, que les incrementa los costes ordinarios y de inversión. Su ministerio  tiene las competencias de agua.

-Sé de las dificultades que viven los regantes del Guadalope y efectivamente es un escenario que ha cambiado mucho para ellos. Se sienten un poco como dejados de lado en este tema de la transición justa, entre otras cosas porque parte de su comunidad de regantes está fuera del ámbito territorial. Pero entre Confederación Hidrográfica del Ebro, que tiene una actitud excelente, y nosotros estamos buscando soluciones activamente. No les tenemos olvidados, pero hasta que no tengamos la solución ellos lo van a vivir mal.

-¿Qué alternativas barajan?

-Cuando la tengamos definida, porque la solución tiene que tener un anclaje administrativo importante, se la vamos a dar porque es cierto que a ellos les ha cambiado mucho el escenario con la salida de Endesa, y hay que reconocerlo.