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Licitada la redacción del proyecto del vial que vertebrará el casco viejo de Alcañiz Licitada la redacción del proyecto del vial que vertebrará el casco viejo de Alcañiz
Plataforma de trabajo realizada en el cabezo de Pui Pinos, donde se está extrayendo el material susceptible de deslizamiento

Licitada la redacción del proyecto del vial que vertebrará el casco viejo de Alcañiz

La obra no podrá iniciarse hasta que terminen los trabajos de saneamiento del cerro de Pui Pinos

Con un presupuesto de 100.969 euros (sin impuestos), el Ayuntamiento de Alcañiz ha sacado a licitación la redacción del proyecto de urbanización y dirección de obras del vial de conexión entre la Ronda de Teruel y el barrio de Santiago. Una vez adjudicado y firmado, el gabinete encargado del contrato tendrá un plazo de dos meses para presentarlo. La redacción del proyecto se ha licitado por un montante de 61.000 euros, mientras que la dirección de obras asciende a otros 61.000 euros (impuestos incluidos)

Este nuevo vial conectará con el casco viejo y el centro de la localidad. No en vano, se extenderá hasta la Glorieta de Valencia -donde el Ayuntamiento pretende construir un parquin con 100 plazas- pasando por el barrio de Santiago y bordeando el cerro de Pui Pinos.

La nueva calle tiene que trazarse por la zona que actualmente se está vaciando en el marco de las obras de estabilización del cabezo, en las que se está retirando todo el material que se considera inestable. Según la memoria del expediente de contratación, la solución de estabilización es “compatible” con el futuro trazado.

El contrato que se ha sacado a licitación incluye tanto la redacción del proyecto de urbanización del vial como la dirección facultativa de las obras y del acceso al futuro aparcamiento de la Glorieta de Valencia (zona del Cuartelillo). También la restauración paisajística de la ladera, con la integración de la calle y de la travesía de la carretera nacional 232.

El nuevo vial supondrá la construcción de un acceso rodado y peatonal al barrio de Santiago en doble dirección y de otro acceso al aparcamiento de la plataforma que constituye la Glorieta de Valencia. La calle tendrá que ser una alternativa para conectar con el casco viejo viable para los momentos en los que la plaza de España esté cerrada.

Asimismo, el proyecto de restauración paisajística deberá resolver las conexiones con los paseos peatonales que ya existen y que han quedado desconectados con motivo de las obras de estabilización de la ladera. No en vano, el nuevo espacio formará parte de los recorridos peatonales que pudieran existir alrededor del cerro de Pui Pinos hasta el castillo. El objetivo es que el nuevo vial se convertirá en un elemento estructural e integrador.

El vaciado del cabezo se lleva a cabo mediante la formación de calles o plataformas de trabajo desde la cota alta a la más baja. Estas plataformas se van conformando a medida que avanzan los trabajos de eliminación de los rellenos antrópicos, dejando el sustrato rocoso “en carnes”. Está previsto que después de la obra se lleve a cabo una restauración paisajística de la ladera y del vial con su entorno. Precisamente esta es una cuestión que se exige a los redactores del proyecto, que deberán mostrar “con claridad la integración del nuevo vial en la ladera del Castillo y con la Ronda de los Calatravos, ademas de con el lienzo de la muralla del siglo XIV”. Para ello, el expediente indica que “se analizarán las visuales lejanas y próximas desde la travesía, estableciéndose comparaciones entre el estado actual y la intervención propuesta.

Integración

El contrato exigirá que el proyecto de urbanización contemple medidas específicas de integración en el entorno, entre ellas la ejecución de contenciones escalonadas y el tratamiento de los materiales, el color, la textura y la vegetación del resto de la ladera.

Los redactores del proyecto deberán también analizar la alternativa de nudo que permita el movimiento de entrada y salida desde el barrio.

Mejorar el acceso al centro

El objetivo de este proyecto es mejorar la accesibilidad al centro de Alcañiz, que hasta ahora solamente es posible a través de la calle Mayor. Igualmente, su urbanización persigue descargar tráfico de la citada calle y contribuir a la rehabilitación y renovación urbanas, tanto del barrio de Santiago como, en general, del casco antiguo.

Plan Especial desde 2010

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) ya contempla el trazado de un vial desde la calle Muro de Santiago, esto es, desde la travesía de la carretera nacional 232, hasta la parte alta del barrio de Santiago. Un anteproyecto elaborado en el año 2010 ya analizaba distintas alternativas de trazado para la adecuación de una nueva calle que conectara con el barrio de Santiago, varias de ellas por el lado occidental del cerro de Pui Pinos.

Con todo, esta nueva calle daría salida a un casco viejo en donde los problemas de aparcamiento saltan a la vista. Los vecinos aprovechan los solares derruidos en los últimos años para aparcar sus vehículos o incluso taponan algunas calles estrechas de poco uso aparcando sus coches. El propio Plan Especial de protección y reforma interior del barrio de Santiago y el entorno del Cuartelillo pone de manifiesto las dificultades para acceder al interior del barrio y a su parte alta, lo que condiciona  su futuro. Las cuatro calles que estructuran el barrio, según este documento, acaban “en fondo de saco”. Además, su anchura media, de sólo 3,5 metros (en algunas zonas incluso más estrechas) y la inaccesibilidad a las calles Alta de Luna y Baja de Santiago, con una pendiente que se acentúa hasta el 60% en el corte transversal, convierten la zona en prácticamente inaccesible.

La situación planteada en el Plan Especial cambió, no obstante, tras el deslizamiento de la ladera de Pui Pinos. En junio del año pasado, además, comenzaron las obras de emergencia para estabilizar la ladera occidental, en la que se están retirando todos los rellenos y material que presenta poca estabilidad. Una vez acabadas estas obras, podría empezar la construcción del nuevo vial de acceso y un tratamiento paisajístico de la ladera con el fin de minimizar el impacto visual de los trabajos y la integración con el entorno urbano.