Síguenos
Los 8 alumnos-trabajadores del taller de empleo de Atadi crean un vivero para comercialización en Alcañiz Los 8 alumnos-trabajadores del taller de empleo de Atadi crean un vivero para comercialización en Alcañiz
Los alumnos-trabajadores, junto al vivero que han creado. Atadi

Los 8 alumnos-trabajadores del taller de empleo de Atadi crean un vivero para comercialización en Alcañiz

En febrero obtendrán certificados de profesionalidad para su inserción laboral como viveristas y jardineros

Ocho alumnos-trabajadores apuran las últimas semanas del taller de empleo Cultivando primaveras de inserción, que se puso en marcha en febrero de 2019 con duración de un año. Durante este tiempo, han puesto en marcha el vivero de ATADI en Alcañiz para su comercialización, permitiendo la inserción laboral de personas con discapacidad. 

Al finalizar la formación, los alumnos habrán obtenido el certificado de profesionalidad de nivel 1 “Actividades auxiliares en viveros, jardines y centros de jardinería”, que les capacita para realizar actividades auxiliares de mantenimiento de jardines, parques y zonas verdes, así como de producción y mantenimiento de plantas en viveros y centros de jardinería. Así, amplían sus posibilidades de inserción laboral, indica ATADI en un comunicado.

Este taller ha incluido formación sobre aplicación de productos fitosanitarios (nivel cualificado), orientación laboral, emprendimiento y manejo de herramientas de jardinería a cargo de Stihl.

La formación completa ha tenido una duración de 1920 horas y ha combinado la fase teórica con la fase práctica.

Esther Lorente, directora del taller de empleo, hizo hincapié en que los conocimientos que se imparten en el taller ”están completamente actualizados y responden a necesidades concretas del mercado laboral”. Tanto la formación teórica como la práctica se han adaptado a las necesidades de los alumnos, que son personas con distintas discapacidades y, por lo tanto, requieren de distintos apoyos. 

Uno de los ocho alumnos-trabajadores es Chavi Benavente, natural de Alcañiz, que recomienda a otras personas en búsqueda de empleo que se apunten a talleres como este. “Hay buen ambiente, nos llevamos de maravilla entre compañeros y profesores y he aprendido mucho”, explica. Benavente cree que esta formación va a ayudarle a encontrar un empleo y añade: “En muchas empresas no te llaman cuando ven que tienes una discapacidad. A mí me gustaría tener un trabajo relacionado con la jardinería”. 

Se espera que la puesta en marcha del vivero de ATADI en Alcañiz permita a la entidad ofrecer más productos de jardinería y más puestos de trabajo para personas con discapacidad.