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La fachada de la torre gótica de Alcañiz, ya sin pintadas tras su limpieza

Los autores de las pintadas en espacios públicos de Alcañiz empiezan a limpiarlas como escarmiento

Para la pintura de la torre gótica se ha contratado a una empresa especializada

Colaborar en la limpieza hasta que no quede ni una. Ese es el trabajo ejemplarizante que van a realizar los cinco chavales que  la semana pasada llenaron las paredes de distintos edificios y espacios públicos de Alcañiz de pintadas. Ayer empezaron a trabajar en ello y estarán varios días hasta que no quede ningún resto.

Con una lista en mano de cada una de las calles y plazoletas que ensuciaron con sus sprays, los jóvenes -uno de ellos no puede asistir tras haberse realizado un esguince- estuvieron acompañados por la mañana por un miembro de la brigada municipal de limpieza. 

El Ayuntamiento les ha suministrado los cepillos, los productos que se disuelven en el agua para retirar la pintura, la mascarilla y las gafas de protección con las que se protegen para realizar el trabajo, según explicó el alcalde de Alcañiz, Ignacio Urquizu, quien aseguró que la gran mayoría de ellos “sienten un gran arrepentimiento por lo que han hecho”.

Su disposición a limpiar lo que ensuciaron hace poco más de una semana les ha librado de la sanción económica que les podría haber impuesto el Ayuntamiento por dañar el mobiliario público. Tampoco tendrán que asumir sus familias el coste de la limpieza de las paredes de la recién restaurada torre gótica, después de que el consistorio haya recurrido a una empresa especializada de restauración para realizar este trabajo.

“Han firmado un escrito de arrepentimiento que esperemos que surta su efecto y sirva para que no vuelvan a hacerlo más”, declaró el alcalde, Ignacio Urquizu. “Si terminan el trabajo que han empezado y lo dejan todo limpio, estará la cuestión solucionada, y esperemos que esta lección sirva para que aprendan y no vuelvan a repetirlo, añadió. No en vano, Urquizu explicó que “además de recuperar lo que han dañado y del escrito que han firmado, sabemos que les ha caído una bronca considerable en casa, y algunos después de limpiar por la mañana están castigados por las tardes, según nos han explicado ellos mismos”, comentó el regidor.

Castigo ejemplar

Un castigo ejemplarizante que no tendrá consecuencias económicas para sus familias y del que se espera “que aprendan algo de todo  esto y se desvinculen de este tipo de actividades”, enfatizó el primer edil.

Los cinco chavales, que tienen entre 14 y 15 años de edad, se dedicaron la semana pasada a pintar y escribir distintos mensajes con spray en espacios públicos. Paseos como el del Cuartelillo, la fuente y la plaza de las Ranetas, en la misma zona, y la calle Infanzonía, donde se encuentra la sede del Cachirulo amanecieron llenas de pintura. También las paredes de la torre gótica, aunque en este caso se ha encargado el trabajo a una empresa especializada, por tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC).

Una cámara de seguridad grabó los hechos y dos de los adolescentes fueron pillados in fraganti por la Policía Local de Alcañiz cuando, a la noche siguiente, intentaban borrar las pinturas  tras la polémica que se generó en redes sociales. Esto llevó a la identificación de todos los miembros del grupo.

Limpieza voluntaria

Por otra parte, a raiz de estos hechos, otro grupo formado por cuatro jóvenes de 17 y 18 años que nada habían tenido que ver con la gamberrada, limpiaron, a iniciativa propia, el entorno de la fuente de Las Ranetas para dar ejemplo y demostrar que no toda la juventud es irresponsable.