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Los trabajadores de Nervión ya no pudieron acceder el martes a la térmica

Los trabajadores de Nervión piden seguir trabajando en la térmica de Andorra

Endesa comenzará las tareas de desmantelamiento “de forma inmediata”

La plantilla de la contrata de limpieza industrial de Endesa en la central térmica de Andorra se concentrará todas las mañanas en la barrera hasta el 10 de septiembre para reivindicar su continuidad laboral en las labores de desmantelamiento después de que el 31 de agosto acabara la relación contractual de la eléctrica con Nervión.

Pese a que disfrutarán de permisos retribuidos del 1 al 10 de septiembre por un desfase entre el fin del contrato Endesa-Nervión y el final de los contratos entre la empresa auxiliar y sus empleados, los trabajadores protestarán durante semana y media porque “no queremos subvenciones, sino trabajar”, explicó el delegado sindical Nicolás Bespín.

Los trabajadores, de esta forma, hacen valer su derecho a “una transición justa y a la continuidad laboral”, indican en un comunicado en el que aseguran que sus labores, realizadas durante décadas, “van a seguir siendo necesarias” durante el desmantelamiento” de la térmica que Endesa pretende iniciar este septiembre.

“El principal objetivo de esta transición debería ser el mantenimiento del empleo”, prosiguen los más de 20 empleados, con una edad media en torno a los 55 años y con escasas posibilidades de recolocación.

Entienden que la transición energética debería ser “ordenada, planificada y que no permita lo que hasta el momento está sucediendo: la extinción de contratos por parte de Endesa con estas contratas, para que luego otras empresas de esos mismos grupos continúen con labores de carácter similar a las que venían realizando, pero sin los trabajadores que veníamos realizándolas; en definitiva, una transición justa para todos, menos para los trabajadores que lo hemos dado todo en nuestros puestos de trabajo”, reivindican.

Siguen las negociaciones

Bespín anunció que este miércoles tendrá lugar una nueva reunión con Nervión para resolver las condiciones del despido colectivo. Los trabajadores consideran “totalmente insuficiente e injusta” la oferta de 20 días por año trabajado con un máximo de 13 mensualidades que ofrece la empresa en las negociaciones del ERE y no descartan pedir responsabilidad a Endesa en los juzgados.

Las negociaciones con Nervión las mantienen de forma conjunta las diferentes plantillas de la contrata en diferentes centrales térmicas de Endesa ante la finalización de la actividad.

Los trabajadores piden una salida laboral que abarque a la totalidad de los compañeros que han trabajado para las diferentes subcontratas en el presente y pasado reciente de la térmica y piden que se les escuche a través de sus sindicatos y de la comisión de seguimiento por el cierre de centrales térmicas, que ha de hacer velar por el cumplimiento de los “compromisos adquiridos y firmados por todos”, tanto por el Gobierno como por las eléctricas y los representantes de los trabajadores. 

Fuentes de Endesa explicaron que el 31 de agosto fue el último día de actividad de Nervión en la térmica, igual que el último de Maessa fue el pasado 30 de junio, cuando cerró la planta. No obstante, todavía quedan contratas de limpieza de oficinas, climatización o seguridad, entre otras, cuyos contratos serán rescindidos a medida que avancen las tareas de desmantelamiento, que está previsto que comiencen “de forma inmediata”.

Reunión con Montaner

“Esta semana o a más tardar la siguiente se sabrá la empresa que cogerá el desmantelamiento”, dijo el nuevo presidente del comité de empresa de Endesa, Alejo Galve, tras reunirse en la térmica en la mañana del martes con el director general de Endesa en Aragón, Ignacio Montaner.

Galve pidió a Montaner que vele por que el personal de auxiliares sea contratado en estas tareas y le solicitó que medie para resolver el conflicto en Nervión, pues “no es normal lo que está sucediendo”, dijo el también secretario de UGT en Teruel.

“Toda esta gente lleva toda la vida trabajando en la térmica, han hecho muchos cursos y conocen la central mejor que nadie. ¿Por qué no los coge la empresa que sea, sin necesidad de tener que hacer los cursos? Si tienen que hacer alguno de prevención, que lo hagan, pero que no se peguen tres meses (haciendo el curso de desmantelamiento) para nada”, dijo Galve. En este sentido, Bespín protestó porque tuvieron que renunciar a la primera tanda de los cursos para el desmantelamiento por estar trabajando, algo que se podría repetir en la segunda.

Por otra parte, Galve pidió a Montaner una formación específica en energías renovables para los 18 trabajadores de Endesa que quedan en plantilla tras las primeras recolocaciones y las prejubilaciones del personal. 

“No es lógico que vayan a salir plazas para mantenimiento de parques solares y eólicos y a nosotros nos saquen fuera”, protestó el presidente del comité, quien sí pidió una solución para los tres operarios que llegaron a Andorra procedentes de Puertollano (Ciudad Real) y se quieren acercar a su casa. El resto “queremos quedarnos en nuestro pueblo a vivir”, sentenció Galve.