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Los vecinos inician el reciclaje Puerta a Puerta con ilusión y ganas de hacerlo bien Los vecinos inician el reciclaje Puerta a Puerta con ilusión y ganas de hacerlo bien
Vecinos de Peñarroya de Tastavins hacen cola en el polideportivo para recoger su kit de reciclaje

Los vecinos inician el reciclaje Puerta a Puerta con ilusión y ganas de hacerlo bien

Los primeros en recibir el kit fueron los vecinos de Peñarroya, expectantes ante el nuevo sistema

Los vecinos de Peñarroya de Tastavins fueron los primeros en recibir este lunes por la mañana los kits de reciclaje con los que harán de conejillos de indias para la implantación del sistema de recogida selectiva de residuos Porta a porta (puerta a puerta). El proyecto piloto que pone en marcha la Comarca del Matarraña de forma experimental durante un año empezó a caminar  con el reparto al vecindario de los cubos de reciclaje en los que tendrán que seleccionar, a domicilio, toda la basura que generan. 

El lunes se repartieron los primeros en Peñarroya, y hoy toca hacerlo en Monroyo. Mañana le tocará el turno a los vecinos de Fuentespalda y finalmente el jueves llegarán a Torre de Arcas, el municipio más pequeño de los cuatro que participan en el programa piloto. El lunes llegará la prueba de fuego y el primer camión pasará a recoger por los cuatro municipios, a domicilio, la materia orgánica, que por primera vez estos vecinos -unos 1.200, salvo en agosto, que serán el triple- tendrán que separar de la fracción resto.

En total, el Matarraña ha comprado 950 equipos de reciclaje para esta primera fase de prueba. A finales de julio y en agosto se terminarán de repartir los que sobren tras este primer reparto, ya que el 40% del padrón de basuras de la comarca está formado por no residentes, una cifra que evidencia lo despoblado que se encuentra el territorio y que obligará a los técnicos de la institución a realizar un esfuerzo adicional, ya que está previsto que en agosto impartan otro taller dirigido a quienes pasan ese mes en sus pueblos de origen.

La expectación  en el polideportivo de Peñarroya de Tastavins era notable entre los vecinos que a partir de las 11 de la mañana se aproximaron a recoger los cubos que la brigada comarcal y los técnicos tenían debidamente alineados. En el ambiente se palpaba ilusión y ganas de hacerlo bien, y la mayor preocupación de los vecinos que se aproximaban a recoger sus kits -la mayoría personas mayores- era saber hacerlo como corresponde. 

Entre esos vecinos estaba Dolores, una anciana de pelo cano y  plácida sonrisa que comentaba  que en su casa ella y su marido ya reciclan “desde hace tiempo” y que “ya sabemos separar lo que va al contenedor amarillo y al azul” pero que “ahora lo haremos mucho mejor, si podemos”.

Un poco más adelante en la fila se encontraban otras vecinas, también de edad avanzada, Nuria y Benilde, que aseguraban que “para nada estamos nerviosas”, declaraba la primera. Según Nuria, que ha acudido a las charlas impartidas en las últimas semanas por la Comarca del Matarraña, hay  “muchas ganas de participar, porque si podemos lo haremos incluso mejor que ahora”. A esto, Benilde advertía: “pero seguro que nos engañaremos, porque somos gente mayor y a lo mejor al principio no terminamos de aclararnos del todo”.

Tres cubos

La Comarca del Matarraña reparte a cada vecino residente en las cuatro localidades un kit formado por tres cubos. Uno de ellos es aireado. Es el más pequeño, de 10 litros de capacidad, y siempre permanecerá en el interior de cada vivienda. Es el destinado a la materia orgánica y viene acompañado de bolsas compostables.  Según explicó Isabel Cilleruelo, técnico de gestión y responsable del programa de reciclaje, que es pionero en Aragón, se han entregado seis rollos de bolsas con cada cubo aireado, en principio suficiente para que duren un año.

Asimismo, el kit está formado por un cubo marrón de 20 litros que se depositará en el exterior de cada vivienda. Allí tendrán que depositar los vecinos la bolsa compostable en la que habrán depositado la materia orgánica y junto a ésta, dentro del cubo, la fracción resto. Los operarios de recogida de basuras pasarán a recoger el contenido del cubo marrón tres días a la semana. 

Finalmente, el último cubo es de 40 litros de capacidad. De color azul y amarillo, será el que, también en el exterior, deberá albergar los envases (dentro de una bolsa correspondiente) y el papel y cartón, que podrá echarse a granel dentro del cubo.

El kit se completa con información. Por un lado, el calendario con los días de recogida de todas las fracciones, así como una guía de reciclaje para que vayan familiarizándose con los materiales que van a un cubo u otro.

Según explicó Cilleruelo, la materia orgánica se pasará a recoger en los cuatro pueblos los lunes, jueves y sábados. La fracción resto se recogerá los martes y los sábados, mientras que los jueves los operarios también recogerán el papel-cartón. 

El sistema, según la técnico de gestión de residuos, “consistirá en que los vecinos reciclen en casa y saquen el cubo correspondiente a la calle el día que los operarios vayan a pasar a recogerlo”. 

No habrá periodo de adaptación. “Todos los cubos llevan un chip y en el momento en el que el operario detecte una incidencia -revisarán in situ si se está reciclando correctamente y si no es así no se retirará el contenido- se realizará un registro que podremos consultar vía telemática”, añadió. “Nosotros nos encargaremos o de llamar al vecino para explicarle mejor las cosas o incluso nos desplazaremos para solucionar dudas”, apuntó

Los vecinos de los cuatro pueblos que participan en el programa piloto tendrán que tenerlo ya claro el lunes que viene, día en el que en sus municipios habrán desaparecido todos los contenedores que aún hoy están en la calle. Desde el lunes solo podrán reciclar con el material que  se les distribuyó.