Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

179_2030-1200-x-150-px.png banner click 179 banner 179

192_banner-ddt-premioscca-1200x150px.gif banner click 192 banner 192

201_embou-1200x150.gif banner click 201 banner 201

Miles de tambores y bombos rompen la hora en los pueblos de la Ruta del Tambor del Bajo Aragón Miles de tambores y bombos rompen la hora en los pueblos de la Ruta del Tambor del Bajo Aragón
La plaza de Híjar ha roto el silencio con el toque de cientos de tambores y bombos. M.S.T.

Miles de tambores y bombos rompen la hora en los pueblos de la Ruta del Tambor del Bajo Aragón

Híjar celebra con un simbólico juego de sombras e iluminación el 500 aniversario de su tradición

Del silencio al estruendo, de la oscuridad absoluta a la iluminación más potente. Quienes se han acercado esta medianoche a Híjar a presenciar el acto de Romper la Hora han podido vivir estos dos contrastes en primera persona, gracias al retumbar de cientos de tambores y bombos y a los focos de gran potencia que el Ayuntamiento ha instalado en la plaza de España, en la fachada de la casa consistorial y en el edificio situado en frente. La anunciada lluvia ha empezado a caer minutos antes de la hora marcada para el inicio de los toques, pero no ha impedido cumplir con la tradición.

Junto a los hijaranos, cientos de personas se han sumado a medianoche en el Bajo Aragón al Romper la Hora. 

Tambores y bombos no dejarán de sonar durante horas, manteniendo de esta forma una tradición antiquísima que cada día suma más adeptos y congrega a varios miles de personas en los nueve pueblos de la Ruta del Tambor y Bombo. Y con más razón este año 2019, después de que la Unesco reconociera a las Tamboradas en toda España como Patrimonio inmaterial de la Humanidad.

Alcorisa, Andorra, Albalate del Arzobispo, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda y Urrea de Gaén han roto el silencio de sus plazas con sus tradicionales toques de tambor cuando el reloj ha marcado el cambio de día. Mientras, Alcañiz ha celebrado el momento con recogimiento y con un rotundo silencio en la plaza de España. Finalmente, Calanda espera a las doce del mediodía del Viernes Santo para repetir la sonora y ancestral tradición.