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Feher, en la Audiencia Nacional, donde fue juzgado por primera vez. A. García

Nueva condena a Feher: 6,5 años de prisión por robos con fuerza y dar muerte a un perro

El abogado del Ruso en el caso del triple crimen pide la nulidad de la prueba infográfica por estar “contaminada”

El Juzgado de lo Penal de Teruel ha condenado a otros seis años y medio de prisión a Norbert Feher, esta vez por los robos en masicos en Albalate y Andorra y por matar a un perro. Allí subsistió a finales de 2017 antes de asesinar el 14 de diciembre en la segunda localidad al ganadero José Luis Iranzo y a los guardias civiles Víctor Romero y Víctor Jesús Caballero. 

La vista se celebró ayer a mediodía con la presencia a distancia de Igor el Ruso mediante videoconferencia desde la cárcel de Teixeiro (A Coruña). El criminal, que ya había sido condenado por la Audiencia Provincial de Teruel a 21 años por intentar matar a tiros a Manuel Andreu y Manuel Marcuello en Albalate nueve días antes del triple crimen, se limitó a dar su conformidad a la pena que pedía una de las acusaciones particulares. 

Según explicó la abogada de Feher en este caso, Cristina Draghioti, el Juzgado de lo Penal le ha condenado a cinco años de prisión por robo con fuerza sobre las cosas y a 18 meses por maltrato animal, la máxima pena que contempla el Código Penal por este delito, además de una multa “que no se cómo va a pagar”, reconoció la letrada con espontaneidad. 

El Ministerio Fiscal acusaba a Feher de seis delitos de robo con fuerza, por los que pedía cuatro años de prisión, y otros nueve delitos de daños por los que solicitaba una multa de 1.350 euros, además de distintas indemnizaciones que oscilan entre los 300 y un máximo de 600 euros en función de los objetos sustraídos o los daños causados. 

La vista debía haberse celebrado el 15 de abril, pero al paralizarse todos los plazos por el estado de alarma se pospuso a este miércoles. El juicio se celebró sobre las 12:30 horas, con cierto retraso porque hubo un problema técnico con la videollamada. 

Este procedimiento se refiere a los delitos de robos con fuerza y otros leves de daños que cometió Feher mientras permaneció en mases y casas de campo en las comarcas Andorra-Sierra de Arcos y Bajo Martín antes de ser detenido. Durante esas semanas entró en varios masicos, sustrajo propiedades ajenas, causó diferentes daños e incluso mató a un perro que vigilaba una de las propiedades. 

Feher ha sido condenado ya a 21 años por las tentativas de homicidio y tenencia ilícita de armas del caso de Albalate, y por el triple asesinato las acusaciones han pedido la prisión permanente revisable. Además, en Italia está condenado a cadena perpetua por otros dos asesinatos que cometió allí.

Su abogado pide la nulidad

La defensa de Feher en el caso del triple asesinato, pendiente de juicio con jurado popular, pedirá la nulidad de la prueba infográfica que reconstruye los dos tiroteos en los que, de un lado, murió  Iranzo y, de otro, los guardias civiles Romero y Caballero. 

El abogado del Ruso, Juan Manuel Martín Calvente, considera que las pruebas recogidas para la reconstrucción están “contaminadas”, por lo que “la nulidad nace desde el minuto cero” y pide a la jueza que la decreta para “todo el conjunto probatorio que carece de valor alguno jurídico”. Considera el abogado que el proceso judicial en el que el tribunal del jurado tendrá la última palabra no reúne “todas las garantías”. El letrado acusa a los efectivos de la Guardia Civil de no actuar con la “diligencia profesional” debida y de causar “perjuicios irreparables en los escenarios de los crímenes”, fundamentales para reconstruir los hechos y determinar las autorías de los asesinatos. 

En primer lugar, destaca Martín Calvente que la comitiva judicial no acudió al centro de salud de Andorra hasta las 23:30 horas, aproximadamente cinco horas después de la muerte de Iranzo y los guardias civiles. 

El abogado considera demostrado que los mases de el Saso y el Zumino donde se produjeron los tiroteos no se acordonaron inmediatamente, ni se realizó una inspección ocular adecuada para fijar indicios. Por tanto, “fácilmente se ha podido manipular intencionada o accidentalmente los registros allí existentes”. 

“Existe absoluta ausencia de formalidad en la recogida de los indicios y custodia de las evidencias, por lo que se debe decretar la invalidez de la prueba por la infracción de la cadena de custodia”, asegura.

“El jurado debe recibir unas pruebas no contaminadas en la investigación”, insiste el abogado, que critica que “a lo largo de un engorroso galimatías de informes pasamos de no saber la distancia a la que se produjeron los disparos al no existir un primer estudio de las heridas con la ropa por parte del médico forense, a determinar que los disparos se producen a una distancia media-corte y sin que conste reportaje fotográfico y estudio del tatuaje de la pólvora”.