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Un proyecto de electricidad gana el concurso Antonio Diestre por primera vez Un proyecto de electricidad gana el concurso Antonio Diestre por primera vez
Finalistas del concurso Antonio Diestre

Un proyecto de electricidad gana el concurso Antonio Diestre por primera vez

El centro público de FP galardona a sus mejores alumnos y a las empresas colaboradoras en el final de curso

Un proyecto del ciclo superior de  Instalaciones electrotécnicas y automatizadas del departamento de Electricidad ha sido el ganador del concurso Antonio Diestre de la edición 2018 que cada año convoca el Centro Público Integrado de Formación Profesional (CPIFP) de Alcañiz. Se trata de un sistema eléctrico de automatización de compresores desarrollado por los alumnos Guillermo Ollas y David Vidal que, además, ya se ha probado en las aulas de automoción del propio instituto. Este proyecto quedó finalista junto con otro presentado por Adrián Martínez Vizcaíno, del departamento de Informática, que desarrolló un sistema de control a distancia denominado TPV Plus.

Es la primera vez desde que se conceden estos galardones que un proyecto de la rama de Electricidad gana el certamen, tal y como reconoció el jefe de estudios del CPIFP, José Ramón Ollés, quien valoró la “calidad de los proyectos presentados, la acogida que ha habido por parte de las empresas y por parte de la comunidad educativa”.

Los premios se entregaron esta semana al final de una ceremonia celebrada en el salón de actos del Instituto Bajo Aragón, en la que se terminó de dilucidar quién sería el ganador. Según comentó el jefe de estudios, sólo dos proyectos de final de grado de cada familia profesional son seleccionados de entre todos los que se presentan. “El jurado revisa y elige a los finalistas y otorga la mitad de la puntuación, mientras que es el público el que termina de decidir con sus votos”. Según Ollés, la competición estuvo muy reñida, ya que “entre los proyectos finalistas se llevaban solamente unas décimas”.

El proyecto de automatización de dos compresores consiste en el diseño de un autómata programable que regula el funcionamiento de dos motores. El sistema puede controlarse de manera telemática y se basa en dos arrancadores para los motores de compresión. “Ha sido un proyecto aplicado a la realidad, puesto que ya está montado en los talleres de automación del Instituto”, comentó el jefe de estudios. Este invento ha permitido solucionar un problema que solían tener los compresores del taller, que periódicamente se fundían, porque “arrancaban con demasiada potencia”. 

Los alumnos que han diseñado el proyecto “han propuesto que el mismo autómata pueda controlar los consumos energéticos del centro, es decir, que esta misma tecnología puede ayudar a administrar mucho mejor el consumo de energía para adaptarlo a las necesidades reales, de forma que haya calor, luz y agua cuando haga falta”.

Durante la ceremonia se entregó el primer premio del VI Concurso de Idea empresarial a Erika Aguilar, Sergio Artal y Mochines Rahmouch por el diseño de una Cartera antirrobo. También se reconoció a los alumnos  Enrique Cortés y Robert Schneider su exitosa participación en los Aragón Skills, después de que ambos obtuvieran sendas medallas de oro. Y también la labor docente del profesor Alfredo Maestre por su trayectoria profesional. El premio a las empresas colaboradoras con el centro para la realización de las prácticas profesionales de FP y FP Dual fue para Aguiló. Finalmente, se entregaron las acreditaciones a 72 profesionales de instalaciones eléctricas de baja tensión y a 14 de atención sociosanitaria a personas dependientes. 

El jefe de estudios del CPIFP consideró que estos premios y el reconocimiento a las empresas colaboradoras  “son una oportunidad, porque los empresarios ven de lo que son capaces nuestros alumnos, es decir, es una manera de enseñarle al tejido empresarial lo mejor que tenemos, además de una oportunidad de los alumnos de darse a conocer antes los empresarios y enseñar a la sociedad en general que  son capaces de hacer cosas muy interesantes. Así mostramos que cuando salen de aquí nuestros alumnos salen sabiendo hacer las cosas bien. Es como un aprendiz que al final presenta una obra maestra”, añadió.

Antes de la elección de los proyectos finalistas, el CPIFP valoró un total de 25 proyectos de final de ciclo superior. “Los más espectaculares son los de automoción, porque normalmente se presentan mecanismos para coches de competición, pero este año han quedado finalistas un proyecto de informática y de electricidad, lo cual es muy positivo”.