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Una intensa tormenta de granizo causa importantes daños materiales en Andorra Una intensa tormenta de granizo causa importantes daños materiales en Andorra
Árboles caídos junto al paseo de las Minas. Protección Civil Andorra-Sierra de Arcos

Una intensa tormenta de granizo causa importantes daños materiales en Andorra

El rastro de pedrisco recorrió el Bajo Aragón y descargó en Mazaleón como hace 19 años

Una intensa tormenta de granizo,  viento y agua descargó en la tarde de ayer en Andorra, donde el pedrisco causó daños materiales en todo lo que encontró a su paso, desde farolas a vehículos, pasando por garajes y pasos subterráneos anegados.

El granizo, caído con gran cantidad de agua pasadas las 15:30 horas, dejó un espectacular manto blanco de 30 centímetros de espesor en puntos como la avenida de San Jorge o la plaza del Regallo, en una estampa más propia del invierno y sus nieves.

“Ha sido exagerado, fuera de serie”, destacó el concejal de Obras y Servicios, Joaquín Bielsa. “Han caído piedras como pelotas de ping pong, atascando sumideros, destrozando terrazas, farolas, lunas de coches... Todo lo que ha pillado a su paso”.

“No sé los litros que habrán podido caer, pero en menos de 15 minutos habrán sido 20 por metro cuadrado seguro”, valoró el edil, quien subrayó que en el campo los daños serán fuertes en los frutales. La cosecha de cereal, por fortuna, está prácticamente concluida.

Operativo activado

El presidente de la Agrupación de Protección Civil de Andorra-Sierra de Arcos, Antonio Camacho, explicó que hay roturas de lunas y vehículos por doquier, inundaciones de garajes e incluso supermercados anegados. “Hemos estado a primera hora de la tarde subsanando inundaciones que había en viviendas y quitando chopos que estaban apoyados en un cable”, destacó.

“Las personas mayores están atendidas, hemos estado dando una vuelta por si necesitaban algo con dos coches y cinco voluntarios, en coordinación con la Brigada municipal, Guardia Civil y Policía Local porque se ha activado el gabinete de crisis que tiene el Ayuntamiento de Andorra para estos casos”, detalló Camacho. Otras labores son señalizar cristales rotos de viviendas que han caído a la vía pública.

El espesor del granizo superó los 30 centímetros en algunos puntos de Andorra, como la plaza del Regallo. Alejo Galve

Las máquinas limpian calles, garajes y pasos subterráneos que quedaron anegados, como la salida del barrio de la sindical a la carretera, explicó el alcalde, Antonio Amador.

Por otra parte, “habilitaremos que los vecinos puedan comunicar al Ayuntamiento todas las incidencias, ya sean por daños en vehículos, ventanas, tejados, canales y demás”, añadió el regidor, con independencia de si tienen seguros privados o no.

También se valorará el arbolado para minimizar el riesgo. “Los desperfectos van a ser importantes porque a simple vista ya se ve. Lo más importante, y es lo positivo que se puede resaltar, es que ha quedado todo en daños materiales”, destacó Amador.

En Mazaleón, como en 2003

Cocheras y bajos inundados y una pedregada solamente comparable con la ocurrida en el año 2003 con el tornado que arrasó fincas y arbolado. Así definió el alcalde de Mazaleón, Rafa Martí, la tormenta de agua y pedrisco que cayó ayer por la tarde en el pueblo con mucha virulencia.

“Ha caído pedrisco en seco que ha pelado los árboles; tenemos las moreras sin hojas y la hortaliza desaparecida y también hay muchos coches en los que la pedregada ha dañado la chapa”, detalló el regidor.

Martí no se atrevió a valorar cuántos daños ha podido causar la piedra en el arbolado. “El melocotón lo podemos dar por machacado y, si teníamos cinco o seis hectáreas después del Sharka, ahora no habrá quedado nada”, se lamentó. En cuanto al arbolado de secano “veremos si se ha dañado la parte vegetal, porque de cosecha ya no había”.

En Valjunquera, según explicó la alcaldesa, Susana Traver, “en tres cuartos de hora cayeron 55 litros y hemos seguido sumando toda la tarde”. El daño en las cosechas es insignificante porque ya las arrasó la helada de abril.

Asimismo, se produjeron desprendimientos de rocas en la variante. Tanto el ayuntamiento de  Valjunquera como el de Beceite abrieron el polideportivo al público para que los vecinos pudieran resguardar sus vehículos.

En Alcañiz, las piscinas de verano estuvieron cerradas toda la jornada por prudencia.

Las tormentas cayeron en pleno aviso naranja y amarillo por granizo y precipitaciones. En Horcallana (Andorra) se registraron ayer 62,8 litros por metro cuadrado, por 40,8 en Calanda, 38,4 en Alcañiz y 34,6 en Híjar.

A Calanda solo le queda un 20% de cosecha de melocotón

Apenas queda un 20% de cosecha de melocotón en Calanda entre la helada de abril, que dañó el 70% del fruto, y las granizadas del martes y el miércoles, que han afectado otro 30% sobre lo que quedó sano.

“De fuera de algunas cubiertas y canaleras en la población, sobre todo la gravedad ha venido en la agricultura, donde prácticamente el 80% de la cosecha ha quedado afectada entre la helada y la piedra”, dijo el alcalde, Alberto Herrero.

“Este año va a ser muy complicado porque el melocotón está muy dañado, almendra no hay, oliva tampoco y, el trigo y la cebada, con las calores que hubo en junio, también ha perdido mucho grano”, resumió el regidor, que no descarta pedir la declaración de zona catastrófica.

El afiliado a UAGA José Antonio Cavero hacía ayer balance de daños mientras recogía nectarinas y alababa la función de los sistemas antigranizo. “Hay partidas que ha caído una barbaridad. El problema que tenemos la fruticultura, bien sea almendro o melocotón, son las heladas. Pero tengo 49 años, llevaré unos 30 en esto y jamás en mi vida había visto un año así”, destacó. De sus 22 hectáreas “habrá quedado cosecha en cinco, el resto está arrasado, cero”.

Fuentes de la cooperativa San Miguel confirmaron que “la campaña va a ser muy difícil en general” porque “no hay fruta” y, sin melocotones, el empleo se verá mermado también, tanto en el campo como en el almacén. “El pedrisco ha existido siempre, estamos mirando al cielo cada año”, pero tantas desgracias seguidas hacen mella “psicológica: la cosecha de todo el año, en 20 minutos se va al garete”, concluyeron estas fuentes.