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Unidos por el eco del redoble Unidos por el eco del redoble
Un gran número de tamborileros secundaron la iniciativa

Unidos por el eco del redoble

Cientos de tambores y bombos suenan en balcones y terrazas en apoyo a las suspendidas Jornadas Nacionales del Tambor y el Bombo

Este fin de semana Alcorisa hubiera acogido las XXXV Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y el Bombo, con la participación de miles de tamborileros venidos de Andalucía, Aragón, Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia. El Estado de Alarma en el que se ve sumido el país y la emergencia sanitaria a la que se enfrenta, hizo que esa celebración tuviese que ser aplazada. Sin embargo, esta fecha estaba marcada en el calendario de muchos aficionados al tambor y al bombo, que no se resignaron y desde sus casas hicieron sonar sus instrumentos por buena parte del país.

Por iniciativa de Alcora y Alzira, se convocó a los tamborileros el sábado 21 a las doce del mediodía, - cuando estaba previsto el desfile -  para tocar desde balcones y terrazas como apoyo al municipio anfitrión de la tamborada de este año 2020. Así, la organización de las Jornadas Nacionales de Alcorisa se hizo eco de la propuesta y animó a todos los pueblos del Consorcio Nacional a sumarse y participar como agradecimiento por las muestras de cariño y el soporte recibido. 

En los pueblos de la Ruta del Tambor y el Bombo, donde se comparten algunos toques, incluso se preparó un pequeño programa de actos para estar más organizados y tocar juntos desde la distancia. 

Tras las doce campanadas

En el caso de Alcorisa, minutos antes de las doce del mediodía los vecinos se saludaban desde balcones, terrazas y jardines; unos ya ataviados con sus túnicas puestas y sus pañuelos de las Jornadas Nacionales, y otros preparando móviles y cámaras para inmortalizar el momento. La torre de la iglesia parroquial marca los cuartos y todos se giran hacia ella esperando impacientes. Empiezan a sonar las campanadas y a la vez comienza a escucharse una corneta, que emula a la señal del acto de Romper la Hora el Jueves Santo. Y justo cuando acaba la duodécima campana, tambores y bombos arrancan con su estruendo por todo el municipio, su sonido se cuela por todas las calles, callejones y recovecos, y se va perdiendo por los alcores. 

Padres, madres, hijos, hermanos e incluso primos, comparten esos espacios del hogar familiar para, en medio de este aislamiento, disfrutar de la tradición y la afición de tocar el tambor y el bombo con una grata compañía. A veces alguno se pierde en el toque, pero basta una sonrisa de complicidad para volver a retomar la marcha. Otros, simplemente paran momentáneamente para escuchar a su alrededor y volver a incorporarse para tocar al unísono. Los diez primeros minutos transcurren con el toque de La Palillera o de Romper la hora, y poco a poco, todos van cambiando para continuar con el de Las imágenes. 

Quince minutos tocando el tambor y el bombo, cada uno desde su casa, pero sintiéndose cerca del resto desde la distancia y pensando en el día en que se pueda llevar a cabo la tamborada pendiente. Cuando el reloj marca el primer cuarto, los redobles, palillazos y bombazos se cambian por aplausos y silbidos. Una ovación por la Semana Santa y por los pueblos del tambor y el bombo de todo el territorio nacional.

Aluvión  en redes sociales

El alcance de la convocatoria hizo que los tambores estuvieran presentes más allá de los 22 pueblos miembros del Consorcio Nacional, y es que el aislamiento del Estado de Alarma pilló a muchos fuera de su lugar de origen. Sin embargo, eso no fue óbice para participar en la iniciativa, ya que desde otras ciudades los aficionados dejaron volar su imaginación y, sin salir de sus casas, improvisaron tambores con un bote de Nesquik, la tapa de una olla, una libreta o un balde del revés.

La iniciativa resultó un éxito y las redes sociales pronto se llenaron de cientos de fotografías y vídeos de tamborileros disfrutando de la afición y deseando que la emergencia sanitaria finalice cuanto antes para que la situación se normalice y poder reunirse para convivir en las Jornadas Nacionales de Alcorisa con El toque que nos une.