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El alcalde de Alcañiz, Ignacio Urquizu, durante su intervención en la ceremonia

Urquizu: "La memoria hace que una sociedad tenga dignidad"

Alcañiz recuerda a las víctimas del Covid-19 y ensalza la solidaridad mostrada

“Las costuras que nos unen se han puesto a prueba” con el Covid-19, aunque “como sociedad hemos estado a la altura de la crisis”, puso en valor el alcalde de Alcañiz, Ignacio Urquizu, que se comprometió a que la carrasca plantada ayer en la plaza de la Constitución en recuerdo y homenaje a las víctimas de la pandemia crezca para que “esté para siempre en el recuerdo”.
Al acto en Alcañiz acudieron algunos familiares de fallecidos por el coronavirus de la ciudad. El primer edil les agradeció su presencia y, tras citar unos versos de Mario Benedetti relacionados, reivindicó que la soledad inicial por la ausencia de los seres queridos “se llena con el recuerdo” de lo vivido con ellos. 
“Seguramente la memoria es lo que hace que una sociedad tenga dignidad” y “recuerde la razón de ser, de existir”, pronunció Urquizu en el cierre de un acto en el que agradeció la labor desplegada por los sanitarios, la Guardia Civil, los Bomberos, la Policía Local o la Brigada municipal. Representantes de todas estas esferas de los servicios públicos se dieron cita, y el teniente de la Benemérita supervisó la plantación de la carrasca a manos de un jardinero de la Brigada del Ayuntamiento.
Acto seguido, se colocó la placa y el oficial jefe de la Policía Local de Alcañiz, Pedro Obón, dio lectura al texto de Manuel Vilas que se leyó en todos los municipios de Aragón. 
“La crisis sanitaria no ha acabado”, advirtió Urquizu, que instó a seguir los protocolos que marca la nueva normalidad porque “no sabemos a qué nos enfrentamos, no sabemos qué va a suceder dentro de tres meses; por lo tanto, estamos siendo lo más prudentes posible dentro de las circunstancias económicas y sociales para que no volvamos a pasar por lo que hemos pasado estos últimos tres meses, que es el confinamiento”. 
El acto de ayer –habrá más– no fue “muy multitudinario porque hemos querido que sea así”, dijo el alcalde. Aún así, estuvieron los imprescindibles. Los sanitarios, representados por el hospital de Alcañiz, curaron a los enfermos, mientras que los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado velaron por la seguridad en las calles mientras que los Bomberos y la Brigada desinfectaron “sin descanso para que todo saliera razonablemente bien”, resaltó Urquizu. 
“Hacía prácticamente cien años que la sociedad no se enfrentaba a una crisis de estas características y la verdad es que tenemos que sentirnos muy orgullosos” de quienes han estado “en primera línea”, ensalzó. 

Sociedad cohesionada
También tuvo palabras de agradecimiento para la sociedad en general, que “ha sido capaz de renunciar a algunos de sus derechos para que todos en su conjunto estuviéramos mejor”.
“Los servicios públicos nos han cohesionado”, garantizó Urquizu, que también subrayó la labor de los servicios sociales y organizaciones como Cruz Roja. En definitiva, “muchísima gente trabajando para que aquellos que eran muy mayores tuvieran alguien que les llevara la compra, o para que los que habían perdido el trabajo y no tenían recursos tuvieran algo que comer”.
De esta forma, “nuestra sociedad se ha cohesionado y ha estado fuerte”, por lo que “nos tenemos que sentir orgullosos”. 
No obstante, “esto no ha acabado”, repitió el alcalde, que deseó que en unos meses esté disponible ya la vacuna para que la enfermedad no sea un riesgo y “volvamos todos a la normalidad”. Para entonces, miraremos atrás, “con algunas lágrimas recordando a las víctimas pero también con el orgullo del trabajo hecho y de la sociedad que somos”.