Síguenos
Toni Fernández

Llega Mayo, y con su primer domingo un día muy especial para todas las mamás, su día, en el que todas son especiales, aún más si cabe, y que pese a ser algo un poco inventado, no deja de ser un evento especial. 
En el deporte también las mamás son especiales, las hay quien se levantan casi a diario muy temprano para poder entrenar, correr o hacer deporte y llegar a casa a tiempo para atender a sus peques (o no tan peques). También las mamás que una vez salen de trabajar buscan sus huecos para ir al gimnasio, andar un rato en bicicleta o practicar el deporte que más les guste. 
En nuestra provincia el deporte femenino sigue en auge, cada vez es más frecuente, tanto individualmente como colectivamente ver a las chicas practicar deportes que antes casi era una utopía. 
Pero también están las mamás que aunque no les guste el deporte, se preocupan por sus campeones, mamás que no saben lo que es un fuera de juego, ni unos pasos, pero son las primeras en preguntar cuando llegas a casa si has ganado o has perdido, y sobre todo si te has divertido y que no te hayas lesionado. Esas mamás que siempre que pueden acuden a las gradas a gritar como el que más, a dar ánimos, y que sólo ellas saben consolar cuando las cosas no han salido bien. 
Todos sabemos de la importancia de nuestras madres, pero en el deporte siempre son un plus, no pierden detalle, cuando eres muy pequeño allí están preparándote la mochila, lavándote la ropa de deporte, con el ojo puesto que no se te olvide nada. Toca viajar fuera, qué mejor que un bocadillo de mamá, con algún extra en la bolsa, unas galletas, un dulce, una fruta… detalles que sólo ellas saben tener. 
Así que también para ellas va esta columna, las que practican deporte y las que no, las que les gusta ver a sus hijos e hijas practicarlo y las que no, las que simplemente son felices si sus hijos son felices, y muchas veces lo son mientras hacen o juegan al deporte que más les gusta. Y desde luego también para las que aún no son mamás pero lo serán, en un mundo donde es muy difícil sobrellevar todo esto, pero que estoy seguro merece la pena.