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Toni Fernández

En medio de la pandemia, salieron voces críticas a decirnos que se podía vivir sin fútbol, que aquello en lo que poníamos tanta pasión, emociones y también dinero era prescindible, y sí, claro que sí, claro que se puede vivir sin fútbol, pero la vida sería un poco menos vida, menos emocionante, menos competitiva, menos pasional y menos sociable incluso. Y es que, quien va a negar que la tarde noche que vivimos el lunes no se paga con dinero. Esas horas son lo que echábamos de menos hace unos meses, aunque haya quien dijera que todo esto es prescindible.

En el café de la tarde nos aparece nuestra alineación, ¿qué pasa con Llorente?¿Y Alba? ¿Gerard Moreno? Si estaban siendo de lo mejor… parece que torcemos un poco el morro. Bueno no pasa nada, a muerte como siempre con los nuestros. Unai nos baja la ilusión hasta el sótano, ¿ahora qué? Solo toca seguir empujando, aunque cueste. Bien ahí lo tenemos remontada, volvemos a ser los mejores.. Pero cuidado , los últimos minutos, los cambios de Lucho, total nos empatan. Vamos a la prórroga, y ahí si que si, somos otra vez los mejores… Parece que ha sido un partido clave, que ha enganchado de verdad a equipo y afición, falta hacía, puede ser un punto de inflexión.

Bueno excursión al baño y otra vez a la tele, tenemos que ver y “analizar” el que va a ser nuestro próxima rival (todos vamos con Suiza porque ojito con los franceses…). Pero cuidado, gol de Suiza, sorpresa, y otra mayúscula con el penalti, fallado, eso hace resurgir a los galos y a Monsieur Benzema, del posible 2-0 al 1-2, y después golazo de Pogba, pues ya está claro, tocará sufrir con los franceses. Pero espera, que esto es fútbol, aquí nadie se rinde, 2-3 y empate en el 90, ya cualquier cosa puede pasar… y pasó.

Durante unas horas nos montamos en montañas rusas de sensaciones, de espectáculo, de emociones, de pasión, de gritos, de celebraciones, y de una sensación de que estamos ahí de nuevo, de una especie de reconciliación con nuestro equipo, un ahora sí, asi sí.

Ya en la cama, después de los partidos, con el pulso más alto de lo normal, después de haber visto 14 goles en una tarde de Eurocopa pensamos, sí, seguramente el fútbol si era necesario.