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Cuáles son los principales métodos de labranza en la agricultura Cuáles son los principales métodos de labranza en la agricultura

Cuáles son los principales métodos de labranza en la agricultura

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Toda plantación exige una labranza, y toda labranza tiene una serie de cualidades especiales. No existe una única forma de labrar la tierra, por eso aquí vamos a ver cuáles son los métodos de labranza más importantes y comunes que hay. Así, podrás saber cuándo necesitarás contar con maquinaria agrícola, y de qué tipo.

 

Principales métodos de labranza más importantes

¿Qué formas existen de labrar la tierra? Muchas más de las que podrías imaginar. Elegir una u otra depende del tipo de cultivo que quieras y, también, del tratamiento que quieras darle a la tierra de cara al futuro. Vamos a repasar los principales métodos de labranza que existen:

 

Labranza convencional

Este tipo de labranza es el que usa arados para remover el suelo y elevarlo, pudiendo usar discos, vertederas u otros medios en función de la profundidad deseada y lo que se quiera plantar. Para recurrir a esta técnica, es habitual buscar negocios especializados en la venta de arados de vertedera, ya que son especialmente útiles. Es aconsejable porque controla la maleza y mejora la estructura de la tierra, pero acelera su erosión y puede provocar la pérdida de nutrientes.

Labranza mínima

Un método que implica pasar la maquinaria lo mínimo posible antes del corte, aireando el suelo y acelerando la mineralización de nutrientes, aunque más lento que con la labranza convencional. Gracias a esto, la erosión de la superficie es menor y se conserva mejor la estructura, además de retener más el agua, aunque es más propenso a sufrir plagas y a que permanezca la maleza.

Labranza cero

También conocido como siembra directa, este método implica colocar directamente las semillas en el suelo, sin labrar la tierra previamente. Para ello, es necesario contar con maquinaria específica que se encargue de hacer las aperturas en el suelo a trabajar. Por eso, viene bien tener cerca un buen vendedor de maquinaria agrícola de ocasión que facilite el acceso a este tipo de aparatos. Es un sistema recomendable para ahorrar tiempo y energía y reducir el desgaste del suelo, pero pueden quedar residuos de cultivos anteriores, además de maleza.

Labranza vertical

La labranza vertical es una técnica necesaria cuando se quieren romper capas del suelo que han quedado compactadas, pero evitando voltear la superficie de la tierra. Para esto se suelen usar principalmente arados verticales, ya que consiguen bien su propósito. De este modo, las ráides de la plantación penetran mejor en la tierra y la aireación del suelo es mayor. No obstante, si se abusa de ella la erosión del terreno puede ser mucho más alta.

Labranza orgánica

Un tipo de labranza en el que no se usan productos químicos ni sintéticos con el fin de reducir el deterioro del terreno y de las plantas. Se caracteriza por el uso de estiércol para mejorar la fertilidad, y por ser el mejor para reducir el impacto ambiental, aunque requiere más tiempo y esfuerzo.

Labranza de conservación

Técnica que recurre a la rotación de cultivos y la cobertura del suelo para reducir el desgaste del terreno. Esto favorece la conservación del suelo y de sus propiedades, mejorando su calidad y la conservación del agua. Aunque, por otra parte, requiere contar con un equipo especializado que sepa cuándo y cómo poner en práctica las rotaciones.

En cualquiera de estos casos, es aconsejable contar con las máquinas de cultivo adecuadas para cada técnica. Por eso, no dudes en contar con fabricantes de maquinaria agrícola fiables como Larrosa, con décadas de experiencia en el sector agrario a tu completo servicio.