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85 personas salen a la calle en Mosqueruela para defender los proyectos eólicos 85 personas salen a la calle en Mosqueruela para defender los proyectos eólicos
La concentración concluyó en la plaza Mayor, donde un joven leyó un manifiesto de apoyo a los proyectos eólicos planteados para la localidad

85 personas salen a la calle en Mosqueruela para defender los proyectos eólicos

Un grupo de hosteleros convocó la concentración, que concluyó con la lectura de un manifiesto de apoyo a los aerogeneradores
Cruz Aguilar

Un total de 85 personas de Mosqueruela se manifestaron el domingo por la mañana a favor de los proyectos eólicos que Forestalia planteó en la localidad y sobre los que el Ayuntamiento acordó por mayoría el pasado lunes presentar alegaciones a cuatro de los parques y modificaciones en los otros cuatro.  La concentración se programó algunas horas antes de un pleno extraordinario convocado por el Ayuntamiento por la tarde con el fin de ratificar el acuerdo tomado el pasado lunes 12 de abril sobre la presentación de alegaciones a las plantas. Finalmente no se realizó la votación porque todos los concejales se reafirmaron en su postura.

La protesta partió en la plaza de San Antonio y transcurrió por la calle Mayor, de forma pacífica, hasta la plaza Mayor, donde se leyó un manifiesto en apoyo de los aerogeneradores y, tras el mismo, se guardó un minuto de silencio “por el futuro de Mosqueruela”, según especificaron desde la organización.

Con pancartas en las que se leía “Molinos sí” o “Por un futuro en Mosqueruela”, 75 manifestantes partieron de la plaza de San Antonio poco después de las 12 horas y a lo largo del camino se sumaron a la comitiva diez personas más. 

Cristina Lizandra, propietaria de una panadería, explicó que la convocatoria había sido realizada por varios comerciantes y empresarios del sector turístico de la localidad y que el objetivo era dar visibilidad a aquellas personas que sí están a favor de las plantas eólicas y cuya voz hasta ahora no había sido escuchada. Lizandra hizo una valoración positiva de la participación: “Ha habido 85 personas que son muchas porque el ambiente está muy tenso y siempre es complicado darse a conocer”, aseguró.

Aunque en Mosqueruela hay voces a favor y contrarias a los proyectos, únicamente salieron a la calle personas que desean la colocación de las plantas eólicas y la protesta transcurrió con total normalidad. 

El joven Óscar Robres fue el encargado de leer el manifiesto en el que defendieron la implantación de los parques: “Vemos como nuestro pueblo poco a poco cae. Vemos en este proyecto no solo el apoyo a las renovables sino también una apuesta por el porvenir de las generaciones más jóvenes y el bienestar de los más mayores”, especificó.

El comunicado recalcó que con la implantación de estos proyectos “se amplía el abanico de posibilidades de trabajo, bien sea de manera directa en el mantenimiento de estos o formándote para poder acceder a puestos técnicos”. Por otro lado, consideran que “pueden haber oportunidades de trabajo indirectas pues el municipio recibirá unos ingresos a invertir que pueden generar mano de obra pública e incluso las pequeñas empresas podrían verse en la situación de necesitar más trabajadores”.  Robres concluyó que quieren “respeto por el medio ambiente y nada mejor que apostar por las renovables, que son el futuro y Mosqueruela quiere futuro”, recitó.

En la manifestación no tomaron parte ninguno de los siete concejales que componen el Ayuntamiento de Mosqueruela, aunque la alcaldesa, Alba Lucea, y uno de los ediles sí se estuvieron en la plaza Mayor, apartados de los manifestantes, durante la lectura del manifiesto. 

Lizandra señaló que la localidad necesita futuro porque, al igual que otros pueblos de pequeño tamaño “no tiene industria y el turismo es una cuerda floja”. Para Rafael Gómez Altaba, que tiene un bar en la localidad, los aerogeneradores son la única solución para no seguir perdiendo población y por eso plantea “agarrarse como a un hierro caliente” a la iniciativa energética. Detalla que en el año 1982 había más de 1.000 personas y ahora apenas llegan a la mitad. Gómez Altaba cree que los molinos son “el futuro inmediato” del pueblo y que a partir de ahí se crearán “puestos de trabajo y mejoras en todo, masías, caminos, casas del pueblo… Todo está por mejorar y con esto se podría hacer”, aseguró.

Bruno Martí tiene 20 años y la idea de montar un negocio en su pueblo, pero relató que la decisión del Ayuntamiento de presentar alegaciones contra el macroproyecto de Forestalia le ha “echado un poco para atrás porque cada vez hay menos gente”. Ve en los molinos la oportunidad de “traer población y empleo”.

Raúl Halcón, propietario de un hotel en el municipio se posicionó totalmente a favor de los aerogeneradores y señaló que “todo el mundo en Europa quiere emergía ecológica, pues aquí la tenemos”, aseguró.