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La imagen corresponde a la preparación de un tejado para realizar una instalación solar en la localidad de Aliaga

Aliaga reduce el IBI a quien instale placas solares sobre su tejado

La localidad es una de las pioneras en tomar medidas para incentivar a generar su propia energía y abaratar la factura
Cruz Aguilar

El Ayuntamiento de Aliaga apuesta por las energías renovables y quiere impulsarlas entre sus vecinos. Así, ha aprobado la bonificación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en un 40% y durante un plazo de 5 años para todos aquellos propietarios que instalen placas solares en sus tejados. 

“Es una medida para fomentar el autoconsumo y el ahorro energético”, explicó el alcalde de Aliaga, Sergio Uche, quien señaló que por el momento ya tienen dos solicitudes para la instalación de energía solar en sendas viviendas y que en alguna de ellas ya se han iniciado los trabajos para la colocación de las placas en el tejado. 

El regidor municipal comentó que llevan más de medio año intentando sacar adelante estas ayudas puesto que no hay apenas documentación al respecto. “Creemos que somos pioneros en Aragón porque hemos buscado normativa para hacernos una idea de cómo llevarlo a cabo y aquí no hay nada, hemos tenido que acudir a las provincias de Castellón y Valencia”, especificó. 

Sergio Uche comentó que la medida se aprobó en sesión plenaria porque se trata de una modificación de los arbitrios municipales y que además tuvieron que dejar un periodo por si se producían alegaciones.  

Creen que la bonificación que obtendrán en el IBI los que instalen las placas solares en sus tejados puede ser un aliciente para lograr un ahorro mayor tanto económico como energético y, sobre todo, amortizar antes la inversión . Uche apuntó que el ahorro para una casa de tamaño medio, cuyo Impuesto de Bienes Inmuebles es de unos 200 euros, puede estar cerca de los 100 euros al año.

Particulares y comunidades

Además, desde el Ayuntamiento de Aliaga especifican que estas ayudas a los ciudadanos en forma de rebaja en el IBI las pueden llevar a cabo gracias a los ingresos que tienen procedentes del parque eólico que hay instalado en su municipio. “Ya que económicamente estamos bien, porque recibimos dinero de las eólicas, lo que buscamos es mover la economía para que la gente se beneficie y generar empleo indirecto en las empresas del sector”, comentó el responsable municipal.

Aunque las dos solicitudes que se han recibido se refieren a viviendas particulares, el Ayuntamiento también ha abierto la opción para las comunidades vecinales. “No hay muchas en el pueblo, porque la mayoría son casas individuales, pero nos consta que hay alguna en la que ya lo están hablando”, argumentó el alcalde.

Bombeos de agua

El Ayuntamiento tiene previsto colocar placas en la propia casa consistorial ya que la experiencia con las energías renovables es muy buena. Así, Sergio Uche indicó que el abastecimiento de agua hasta el barrio de Campos se realiza de forma gratuita a través de placas solares, que son capaces de generar la energía suficiente para transportar el agua en un recorrido de 5 kilómetros en el que hay 360 metros de desnivel. 

Además, hay un grupo electrógeno para asegurar el suministro si las placas fallan, pero por ahora no se ha utilizado y “el agua sube de forma gratuita”, dice el alcalde. Por eso, ahora han solicitado permiso para colocar placas en una finca que pertenece a la comunidad agraria con el fin de que el suministro de la Tamborera también se lleve a cabo con energía solar.

Otro de los lugares que funcionan con energía procedente del sol es el Observatorio Astronómico de Aliaga: “Solo poner un poste de la luz, entre permisos y todo nos costaba 1.200 euros y por 1.300 pusimos las placas suficientes para soportar todo el observatorio, que ahora no tiene coste de mantenimiento puesto que no hay otro suministro", desveló.

Unos 1.000 euros por kilovatio instalado

Una instalación para una vivienda unifamiliar que tenga contratados 5,75 kilovatios necesita una potencia de placas de 5 kilovatios, lo que se traduce en una ocupación sobre el tejado de unos 30 metros cuadrados. El precio de hacer esa instalación completa se eleva a unos 4.800 euros en los que se incluyen las placas, los cables y el inversor para convertir la corriente continua en alterna, según explica Juan Pablo López, responsable de la empresa Construcciones e Instalaciones Syrio. Una estimación parecida ofrece Iván Traid, de la empresa Tersol, que calcula que de media el coste es de “unos 1.000 euros por kilovatio”.

El plazo de amortización oscila entre los 7 y los 10 años, ya que depende de diferentes aspectos, como la orientación del tejado o el consumo de la vivienda ya que si, por ejemplo, la instalación incluye también la calefacción por aerotermia el plazo de amortización se puede acortar considerablemente.

Tanto Juan Pablo López, de Syrio, como Iván Traid, de Tersol, aconsejan realizar la instalación lo más ajustada posible a la energía que se va a consumir, adaptando las placas a  la necesidad real. “No por hacer una instalación más grande la vas a amortizar antes” porque lo que sobra no lo compensan, aseguran ambos especialistas en instalación de energía solar. 

Antes de realizar una instalación de este tipo hay que hacer un estudio del consumo familiar y de los hábitos, puesto que aunque lo que consumes cuando tus placas están produciendo no tienen coste, sí lo tiene la energía que gastas en el momento en que tus placas no están activas  porque es de noche o está nublado. 

Las empresas energéticas hacen un balance mensual y te compensan los kilovatios que consumes con los que produces, pero, según explica Miguel Villarroya, que es un propietario de una instalación solar para autoconsumo en la capital turolense, “solo te admiten el mismo número que has consumido y mientras que los que generas te los pagan a 0,051, los que has gastado te los cobran a 0,08 céntimos, de forma que siempre, salvo en los meses de más horas de luz, pagas”, lamenta.  La energía que se genera de más es posible verterla a la red, pero no suele ser rentable la venta puesto que el propietario debe estar dado de alta como productor de energía y requiere una tramitación que, para los kilovatios que se producen, no compensa. 

Otro de los aspectos a tener en cuenta es que la factura de energía de la compañía no desaparece y hay que seguir abonando los gastos fijos y el alquiler del contador. Eso sí, una vez que la instalación solar está amortizada el consumo de la producción propia es totalmente gratis y los fabricantes garantizan una producción que, a los 25 años, es del 80% de la potencia del primer día.