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Declarados dos incendios agrícolas en las pedanías de Luco y Lechago en Calamocha que arrasan más de 200 hectáreas Declarados dos incendios agrícolas en las pedanías de Luco y Lechago en Calamocha que arrasan más de 200 hectáreas
Imagen remitida por el Gobierno de Aragón del incendio de Luco

Declarados dos incendios agrícolas en las pedanías de Luco y Lechago en Calamocha que arrasan más de 200 hectáreas

El primero de ellos está activo y el de Lechago se ha extinguido rápidamente
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Dos incendios agrícolas se declararon este miércoles en las pedanías de Calamocha, uno en Lechago y el otro entre Calamocha y Luco de Jiloca. La superficie quemada en cada uno de ellos superaba hacia las 20 horas las cien hectáreas y continuaban activos, aunque evolucionaban favorablemente gracias a la actuación de los medios terrestres y aéreos desplegados, según informaron fuentes del Gobierno de Aragón.

El incendio de Lechago se inició por la mañana y pudo ser  controlado con la intervención del operativo de extinción de incendios del Gobierno de Aragón, pero por la tarde se reprodujo.

El otro incendio agrícola se declaró sobre las 14.30 horas en Luco del Jiloca. En el operativo de lucha contra el fuego intervinieron una cuadrilla helitransportada, un cuadrilla terrestre, una autobomba, la BRIF de Daroca y  medios aéreos, además de la dotación del Parque de Bomberos de la Diputación Provincial de Teruel en Calamocha.

El alcalde pedáneo de Luco del Jiloca, Rubén Crespo, reseñó que agricultores tanto de Luco como de Calamocha habían intervenido  con tractores para cortar el fuego, uniéndose a los medios del Gobierno de Aragón con sus cuadrillas helitransportadas y terrestres.

Pero lo más grave ocurrió por la tarde, cuando el incendio agrícola que se daba por controlado de Lechago se reprodujo, favorecido por las altas temperaturas registradas. El fuego se produjo cerca de la autovía Mudéjar, de la línea ferroviara de Zaragoza a Teruel, sin llegar a cortarla, y del cementerio municipal.

Un vecino de Lechago, Pedro Roche, comentó que el incendio de la mañana se reactivó y tomó la dirección hacia Cutanda, con el peligro de que entrara en el sabinar de Olalla. Dijo que en las labores de extinción del fuego participaban cuatro o cinco helicópteros que cargaban el agua en el embalse de Lechago cada cinco minutos. Añadió que el fuego no había entrado al pueblo y que la superficie quemada correspondía a campos agrícolas y monte bajo.

El informe de situación emitido por Incendios Forestales Aragón a las 20 horas recogía que en el incendio de Calamocha-Luco del Jiloca se habían quemado 100 hectáreas de vegetación mayoritariamente agrícola. Los medios que actuaban eran cuatro cuadrillas terrestres, tres autobombas, la Brif de Daroca, dos helicópteros ligeros, un helicóptero medio y  tres cuadrillas helitransportadas.

En el incendio de Lechago habían ardido otras 100 hectáreas de vegetación agrícola, matorral y pinar. A las 20.30 horas el incendio estaba activo e intervenían cuatro cuadrillas terrestres, tres autobombas la Brif de Daroca, dos helicópteros ligeros, dos helicópteros medios, cuatro cuadrillas helitransportadas, dos aviones bombardero anfibio y un helicóptero de coordinación.

Bomberos del Parque de Calamocha de la Diputación de Terule acudieron por la mañana al incendio en Lechago, donde actuaron en el entorno del cementerio. A primera hora de la tarde se trasladaron al declarado en Calamocha, donde también concentraron su trabajo en varias parideras. En ambos intervinieron cinco bomberos con dos vehículos, junto a los efectivos de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, y anoche actuaban de nuevo en el incendio de Lechago.

El alcalde de Calamocha, Manuel Rando, informó que el incendio de Calamocha-Luco estaba controlado, pero que el de Lechago se mantenía activo. Dijo que el Ayuntamiento estaba preparando toda la logística de comida para los participantes en las labores de extinción, ya que a las 21 horas se producía el relevo para continuar con los trabajos de extinción con medios terrestres, puesto que por la noche los medios aéreos no pueden actuar. Rando mostró su confianza en que un cambio de viento volviera el fuego hacia la superficie quemada para facilitar la extinción.