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Denunciado un cazador por usar el reclamo electrónico Denunciado un cazador por usar el reclamo electrónico
Aves, escopeta y reclamo que llevaba el cazador denunciado en la Sierra de Albarracín el pasado martes

Denunciado un cazador por usar el reclamo electrónico

Fue sorprendido por los APN tras matar a 24 zorzales y un mirlo capiblanco
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Cruz Aguilar

Los agentes de protección de la naturaleza (APN) del Gobierno de Aragón detectaron el pasado martes en la Sierra de Albarracín a un cazador que usaba el reclamo electrónico, método ilegal de caza según se recoge en la Ley de Caza de Aragón.

Los agentes procedieron a denunciar dicha actividad y, en el momento en el que lo detectaron había cazado un total de 24 zorzales comunes y alirrojos así como un mirlo capiblanco, una especie que no está incluida en la lista de cinéticas sino en el listado de especies silvestres en Régimen de Protección Especial, según explicó el director del Servicio Provincial de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón, Pedro Polo. 

Método dañino

El uso de un reclamo electrónico esta específicamente prohibido ya que constituye un arte de caza especialmente dañino para la fauna por su eficacia y situación de ventaja que ofrece el cazador,anulando la deportividad y equilibrio en el ejercicio de esta actividad.

Al parecer, los agentes de protección de la naturaleza hicieron un seguimiento del cazador cuando detectaron que podría estar desarrollando una actividad ilícita. No es la primera vez que los APN de la provincia de Teruel denuncian a cazadores por el uso de métodos que no están autorizados. 

El director del Servicio Provincial de Desarrollo Rural especificó que, a raíz de la denuncia se abre un procedimiento de instrucción sancionador y ahí es donde se tipifica. 

El artículo 41 de la Ley de Caza de Aragón prohibe el empleo y tenencia de reclamos de especies catalogadas, vivos o naturalizados, y otros reclamos vivos cegados o mutilados, así como todo tipo de reclamos eléctricos, incluidas las grabaciones.

El uso de reclamos electrónicos se considera una infracción grave en la normativa aragonesa que regula las actividades cinegéticas y las multas oscilan entre los 300 y los 3.000 euros.