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Una docena de vecinos viven en Las Planas durante todo el año, pero en verano se alcanzan los 250 vecinos. Pedro Pérez

El viñedo, la apuesta de presente y futuro de Las Planas de Castellote

Una bodega comercializa vino y genera empleo durante todo el año

Las  Planas de Castellote en un barrio rural  de Castellote que ha apostado por el viñedo como presente y futuro. La familia Borraz creó una bodega que comercializa el vino que produce y da trabajo para tres personas durante todo el año más los temporeros cuando llaga la época de la vendimia. Las Planas de Castellote es una localidad muy cuidada y limpia sin casas en ruina  y que el principal problema que tiene, además de la despoblación, es el agua para consumo de boca cuando se producen tormentas, que sale turbia ya que más arriba de la captación hay una mina de arcilla. 
El joven matrimonio formado por Tomás Lombarte Borraz y Mayte García son  los que han impulsado el cultivo de la vid, la producción de vino y su comercialización con Bodegas Borraz. Un matrimonio que residía en Barcelona pero descendientes de Las Planas de Castellote, que decidieron hace 16 años dejar sus trabajos en la Ciudad Condal y apostar por el pueblo del que siempre mantenían el contacto y el trabajo cuando tocaba vendimiar. “No nos arrepentimos del paso que dimos de volver a Las Planas y apostar por el viñedo y el vino, que inició el abuelo, Borraz. Decidimos dejar todo en Barcelona y seguir con la bodega”, destacaron. 
Tomás Lombarte añadió que cuando va a Barcelona a vender el vino procura hacerlo en el día para dormir en Las Planas de Castellote. Tomás Lombarte Borraz y Mayte García tienen un hijo de 13 años.
En Las Planas de Castellote viven 12 vecinos en invierno, una población que alcanza los  250 en las fiestas estivales. Una población que emigró casi toda ella a Barcelona cuando se hizo el embalse de Santolea y se inundaron sus campos de cultivo. “Solamente una familia se marchó a Teruel y otra a Zaragoza el resto emigró a Barcelona. El pionero fue Adolfo Borraz, quien ayudó a instalarse y dar trabajo a sus convecinos de Las Planas de Castellote”, comentó Tomás Lombarte, que de sus 16 años de residencia en Las Planas 12 años ha sido alcalde pedáneo de la localidad, que depende administrativamente de Castellote. 
Las Planas de Castellote, que llegó a tener  en 1875 cerca de medio millar de habitantes  En 1834 tenía hasta Ayuntamiento propio, formando parte del partido judicial de Castellote. En el año 1845 deja de tener ayuntamiento para añadirse a Castellote.
Pese a que está muy deshabitado durante casi todo el año, Las Planas de Castellote  muestra una cara muy cuidada y limpia. Las casas están muy arregladas. No hay inmuebles en ruina. 
El mayor problema que tiene Las Planas de Castellote, según manifestó Tomás Lombarte es el agua para consumo de boca y que sale turbia cuando se producen tormentas ya que más arriba de la captación hay una mina de arcilla. “Nos han dicho del Ayuntamiento de Castellote que esto se arreglará en breve”.
El serviciol médico ya no va por Las Planas cuando antes lo hacía una vez cada dos semanas. Ahora los vecinos, aunque hay consultorio médico en Las Planas, tienen que desplazarse a Castellote. “El servicio de panadería viene de Bordón dos veces a la semana a Las Planas  y en verano lo hace con más frecuencia. Es más, si al panadero le encargas fruta o verdura te la trae también”, agradeció Tomás Lombarte. 
Las telecomunicaciones en Las Planas de Castellote son limitadas pero tienen con la promesa, además, de la instalación de la banda ancha.
En Las Planas de Castellote hay vida social. Se mantienen las fiestas y las tradiciones hasta con astados. Las Planas posee incluso una pequeña plaza de toros pero últimamente por el coste que supone administrativamente la contratación de astados los vecinos se desplazan a la cercana ganadería Adell donde hay plaza ahorrándose dinero y tramitaciones. “En las fiestas la gente colabora mucho y los descendientes del pueblo procuran venir. Nos llegamos a juntar más de 200 personas”, dijo Lombarte Borraz.  
En cuanto al patrimonio artístico, Las Planas de Castellote está bien conservado, destacando su iglesia parroquial .Gracias a la lotería, el Gordo de Navidad, que cayó en la zona se arreglaron calles, la iglesia y se hizo el polideportivo”, recordó Lombarte.  La iglesia de Las Planas de Castellote está dedicada a San Marcos y es del siglo XVII. Además está declarada BIC. 
Respecto al futuro, Las Planas de Castellote está ligado al viñedo y al turismo que pueda llevar el embalse de Santolea, donde está contemplado embarcaderos y facilitar poder hacer actividades. “En la bodega trabajamos tres personas, que es la población activa que tiene actualmente la localidad. Si pudieran venir dos o tres familias con hijos sería suficiente para mantener el pueblo. Facilitar el teletrabajo. Descendientes de hijos del pueblo les gustaría vivir en Las Planas de Castellote, dejar Barcelona, pero no tienen forma de vida en el pueblo”, lamentó Tomás Lombarte, quien añadió que el futuro no lo ve claro donde no hay servicios, ni viviendas de turismo rural. “En Castellote hay un turismo y se ha creado empleo en el sector de la hostelería. El turismo de naturaleza con el pantano, la escalada y el senderismo sería una salida y que el turista pasara más tiempo por aquí”, destacó Tomás Lombarte.