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Una de las restauradoras de la Fundación Santa María limpia las capas superfluas de pintura del retablo de la ermita del Tremedal

La Cofradía del Tremedal de Tronchón restaura el retablo del XVIII de la ermita

Se trata de una pieza que estaba totalmente recubierta por pintura sintética y purpurina
Cruz Aguilar

El retablo de la Virgen del Tremedal de Tronchón recuperará todo su esplendor tras pasar por las manos expertas del Centro de Restauración de la Fundación Santa María de Albarracín. Se trata de una pieza de yeso con marmorizados datada a finales del siglo XVIII o principios del  XIX cuya restauración, que se está llevando a cabo en la propia ermita, ya está muy avanzada.

Las restauradoras comenzaron a trabajar en él en este mismo mes de diciembre y la previsión es que esté totalmente terminado a mediados de enero, según explicó Rosana Herrero, que está al frente de la intervención.

Explicó que la pieza ya se encuentra totalmente limpia de los repintes que presentaba, ya que estaba recubierta en todas sus zonas por pintura sintética y purpurina. Además de retirar los añadidos, las especialistas del Centro de Restauración de Albarracín están trabajando ahora en la reintegración volumétrica ya que había varias zonas que se encontraban alteradas, principalmente por el paso del tiempo. 

Aunque el retablo no es de un gran valor histórico, los vecinos de Tronchón tienen un gran apego sentimental y prueba de ello son las sucesivas intervenciones realizadas –nunca hasta ahora por parte de profesionales– con el fin de preservar el bien. 

Los trabajos se han presupuestado en unos 13.000 euros que serán aportados por la Cofradía de la Virgen del Tremedal.

El gerente de la Fundación Santa María de Albarracín, Antonio Jiménez, apuntó que esta primera fase es sin duda la más costosa y ha servido para descubrir los restos originales, en los que destaca el dorado que recubre gran parte de la pieza.

Aunque en Tronchón se conoce como el retablo de Santa Ana, Rosana Herrero manifestó que está dedicado a la Virgen del Tremedal ya que en él aparece la  representación del Tremedal, donde se recrea la escena del pastor de rodillas ante la virgen.

La pieza no presenta un gran valor histórico, pero la intervención va a suponer una revalorización de la misma puesto que se apreciarán sus capas originales, donde domina el oro. En este sentido Antonio Jiménez indicó que la calidad de lo que se ha hallado bajo las sucesivas capas de pintura sintética “están por encima de lo que se sospechaba”.

También relató que los repintados fueron habituales durante muchos años y se hacían con el objetivo de adecentar un bien que, en este caso, era muy visitado. “La policromía original acaba totalmente cubierta por esos barnices, ahora oxidados, y al retirarlos aparecen esas decoraciones primitivas que eran mucho más luminosas”

No es la primera vez que la Fundación Santa María interviene en Tronchón ya que en el año 2014 las restauradoras recuperaron las pinturas de la bóveda de la ermita, a su vez con el apoyo de la Cofradía de la Virgen del Tremedal, a la que se sumó la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón. Además, hubo otra actuación en la iglesia, donde se recuperó un banco con apoyo de la Comarca del Maestrazgo.

Una vez concluya la restauración del retablo del Tremedal, las especialistas de la Fundación Santa María se desplazarán hasta Bordón, también en la Comarca del Maestrazgo, para restaurar las pinturas de grisalla que hay en la iglesia de esta localidad.