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La empresa gestora de la granja de visones de La Puebla reclama la indemnización por el sacrificio de animales La empresa gestora de la granja de visones de La Puebla reclama la indemnización por el sacrificio de animales
Granja de visones de Secapiel en La Puebla de Valverde donde hubo que sacrificar a 92.700 animales

La empresa gestora de la granja de visones de La Puebla reclama la indemnización por el sacrificio de animales

Las medidas preventivas contra el covid obligó a acabar con 92.700 ejemplares

Secapiel, la empresa gestora de la granja de visones de La Puebla de Valverde en la que se detectó un brote de Covid-19 en julio de 2020 por el que se tuvieron que sacrificar 92.700 animales reclama la indemnización que le corresponde. Secapiel denuncia que después de  9 meses de sacrificar a 92.700 visones no se ha cobrado nada, no como  en Holanda o Dinamarca donde las indemnizaciones a las granjas damnificadas de visones se tramitaron con rapidez. La situación económica por la que se está atravesando Secapiel es desesperada. 
En un comunicado público se expone que el propietario de la granja de visones Secapiel de la Puebla de Valverde, Joaquín Marco, en la que se detectó un brote de Covid-19 en julio de 2020 denuncia públicamente que aún no ha cobrado la indemnización que le corresponde. “Estamos en una situación desesperada, si no llega la indemnización que nos corresponde no podemos continuar o iniciar una nueva actividad que permita volver a generar riqueza y trabajo en esta zona”, afirma.
“A medianos de mayo se detectó un brote entre los trabajadores y todos estuvimos asintomáticos, pero el Gobierno de Aragón el 16 de julio ordenó el sacrificio de los 92.700 visones y tuvimos que aceptarlo; en todo momento colaboramos con la administración, hicimos los trabajos de sacrificio, desinfección… todo lo que nos pidieron y en el menor tiempo posible”, recuerda el propietario de la granja, Joaquín Marco.
“Para nosotros fue un drama en todos los aspectos, no sólo por cuestiones económicas; tener una granja de este tipo a pleno rendimiento son muchos años de trabajo por cuestiones de selección genética y otros factores”, añade.
La granja demandó una indemnización incluyendo el cálculo de la indemnización por los animales, la limpieza y desinfección de las instalaciones, las materias primas que no pudo utilizar y las indemnizaciones por el despido de los trabajadores.
La DGA aceptó en todo momento el derecho a percibir una indemnización y realizó su propia valoración.  “Todavía no hemos cobrado ni un solo euro y lo que es peor y más desespera, este año 2021 está perdido y en estos momentos con temor a que el próximo año se pierda también, ya que el ciclo del visón es anual. Estamos en una situación de bloqueo, sin poder planificar el futuro”, asegura, “y tampoco es posible iniciar una nueva actividad puesto que el cierre de la explotación nos ha dejado totalmente descapitalizados”.
La situación contrasta con lo acontecido en Holanda, donde en verano de 2020 se sacrificaron los visones de 640 granjas y en diciembre ya habían cobrado las indemnizaciones, o Dinamarca, donde las 1600 granjas ya han recibido una cantidad próxima a los 2.500 millones de euros (correspondientes al 50% de la indemnización que les corresponde). Marco se pregunta “¿por qué aquí en España no se procede de la misma manera?. ¿Cómo pretenden los responsables políticos reactivar la economía?”. La granja tenía 14 trabajadores y está ubicada en una zona rural despoblada. “14 familias y una zona rural que están sufriendo las consecuencias de este retraso injustificable. Si la indemnización no llega pronto, será demasiado tarde y no servirá para nada, se destruirá una pequeña empresa con 30 años de actividad y los puestos de trabajo”.