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La Fundación Santa María de Albarracín continúa restaurando la muralla de la localidad La Fundación Santa María de Albarracín continúa restaurando la muralla de la localidad
Trabajos en la muralla

La Fundación Santa María de Albarracín continúa restaurando la muralla de la localidad

Ha recibido 30.000 euros de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón

La Fundación Santa María de Albarracín continúa restaurando la muralla de la localidad con una actuación a lo largo de 24 metros lineales, trabajo que ha iniciado el pasado mes de septiembre y que concluirá en noviembre, con una subvención de 30.000 euros de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón.

En una nota de prensa, la Fundación ha señalado que con esta intervención esperan alcanzar el quiebro bajo de muralla, que permite conectar con el tramo de bajada a la "huerta vieja". La altura de este sector murado es de unos 5 metros, dependiendo del grado de conservación de la misma, muy deteriorada sobre todo, en el ángulo de conexión con el quiebro mencionado, donde casi ha desaparecido.

La Fundación ha iniciado la restauración de la muralla hace varios años, en el recorrido que cerraba el meandro del primer emplazamiento de la ciudad medieval. Hasta ahora ha intervenido en unos 500 metros
desde la trasera de la Catedral hasta el perímetro de la torre Blanca, dónde está actuando en la actualidad.

En el primer tramo más largo, la muralla hallada se encuentra "en bastante buen estado de conservación", aunque en su cara exterior ha perdido buena parte de la argamasa de unión entre bloques, repuesta minuciosamente en esta intervención con los pertinentes morteros de cal.

Su cara interior, descubierta prácticamente hasta su asiento rocoso, se ha encontrado "en perfectas condiciones y sin humedad alguna, aunque estuviese cubierta por derrubios casi en su totalidad, y según el arqueólogo, intencionados y muy antiguos, posteriores al siglo XVI".

A diferencia de los tramos anteriores donde la cara exterior del muro la interior se había desprendido casi en su totalidad, teniendo que rehacerla y recrecer todo el muro como peto de seguridad. n este sector es claramente perceptible dado su buen estado de conservación.

Precisamente por su buen estado, la Fundación ha decidido extender la intervención al quiebro bajo de la muralla, cuyo ángulo de conexión se encuentra en peor estado. Este segundo tramo de 6 metros, se pretende rejuntar igualmente con el mencionado mortero de cal en su cara exterior, preservando un antiguo hueco abierto en esta muralla, seguramente asociada a un uso residencial o industrial que pudo existir en su ámbito interno, pegado a estos muros, como además testimonian los restos de suelos y enlucidos de yeso que han aparecido en la cara interior de la muralla.

"Son restos que necesitan una más amplia excavación del sector, que está previsto que continúe el año próximo, y que en cualquier caso podrían ser del siglo XVI en adelante".

El proyecto comprende también la adecuación paisajística de este entorno de la Torre Blanca, que será el trabajo que desarrollemos en adelante. La Fundación pretende, por tanto, darle continuidad a este trabajo ordenando las tierras de las escombreras de este sector, renaturalizando el espacio conforme a lo planificado. Se dejarán para las ediciones siguientes la restauración del último tramo de la muralla, la plataforma arqueológica que contiene y los accesos a todo el extremo sur de la ciudad.