Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Dos de los trabajadores de la Quesería El Hontanar, durante el envasado del queso

La Quesería El Hontanar de Aguilar del Alfambra: la General Motors del pueblo con 11 trabajadores

Ha sido clave para la reapertura de la escuela 33 años después
Cruz Aguilar

Un total de 11 personas trabajan en la Quesería El Hontanar, una cifra nada despreciable en un pueblo como Aguilar del Alfambra, donde hay 63 personas censadas. Un pueblo que ha visto como reabre su escuela 33 años después. La industria lechera surgió en el año 2001 por iniciativa vecinal. De ella forman parte un total de 38 socios que, hace ahora 20 años, decidieron buscar un motor que dinamizara la economía del pueblo y, para ello, aportaron su propio capital a la cooperativa. 

En ese momento ya no había escuela, pero con la generación de empleo lograron incrementar el número de niños hasta unas cifras que, ya en épocas pasadas, hubieran sumado para abrir el colegio, pero no se realizó por falta de acuerdo entre los padres. 

Hijos de los empleados

En la actualidad buena parte de los padres de los escolares trabajan en la quesería o en la explotación de ovino vinculada a ella. Es el caso de Sukayna, cuyo hijo, Amir, asiste al colegio mientras que su otra pequeña irá a partir del curso que viene. Ella forma parte del equipo de fabricación desde hace algo más de un año pero su marido trabaja en El Hontanar casi desde que la quesería echó a andar: “Fue uno de los primeros trabajadores contratados”, matiza el alcalde de Aguilar del Alfambra, Vicente San Francisco. 

Ahora la economía local gira en torno al queso y en la localidad se realiza todo el ciclo, desde la cría de ovejas de leche hasta la fabricación y maduración del producto. En la cooperativa quesera se han llevado a cabo sucesivas ampliaciones y ahora es una de las que mayor capacidad de almacenaje tiene en la provincia de Teruel. 

Milagros San Francisco es una de las trabajadoras más veteranas de la quesería, con 15 años de experiencia, e indica que los once empleados son fijos durante todo el año. 

El coronavirus también les ha afectado y, como apunta la trabajadora de la cooperativa, se ha notado en las ventas, sobre todo en las vinculadas al sector hostelero y turísticos y también las que se hacían en las ferias, que desde marzo no se han celebrado.