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Las mudanzas de los danzantes de Alcalá de la Selva se harán en la iglesia debido a la covid Las mudanzas de los danzantes de Alcalá de la Selva se harán en la iglesia debido a la covid
Los pequeños, con los palos, posan en la calle poco antes de iniciarse el ensayo el pasado lunes. J.E.

Las mudanzas de los danzantes de Alcalá de la Selva se harán en la iglesia debido a la covid

Los niños están ensayando desde mediados de agosto para la actuación del 8 de septiembre en la Vega
Cruz Aguilar

Alcalá de la Selva volverá a disfrutar el día 8 de septiembre, del dance en honor a la patrona, la Virgen de la Vega, aunque será descafeinado porque solo incluirá las mudanzas de los danzantes y no las representaciones teatrales de embajadores y graciosos debido a que se realizará en la iglesia. Los organizadores del dance han querido ponerlo en escena en el templo para así cumplir todas las medidas de seguridad sanitarias derivadas de la covid.

En anteriores ocasiones se lleva a cabo por la tarde y en un escenario situado en la plaza que hay frente al Santuario de la Virgen de la Vega, pero este año los niños bailarán en el interior del templo dedicado a la Vega, en dos de las cuatro misas que están previstas para la jornada de mañana miércoles día 8 de septiembre.

“Solo haremos la parte de los danzantes, que dura una media hora, es por no alargar mucho la misa”, comenta José Edo, que es uno de los profesores del dance junto a Gaspar García. “En la calle no se puede hacer con garantías”, dice refiriéndose a las distancias de seguridad de los espectadores, pero sí querían celebrarlo porque los niños, que son los que lo bailan, lo demandaban y también “para que no se pierda”, dice.

En 2020 la pandemia dejó sin baile a Alcalá de la Selva y esta arraigada tradición se redujo a un recital de versos a la Virgen de la Vega y a San Roque por parte de cuatro niños que se vistieron de blanco para la ocasión.

Las edades

Este año vuelven a ser ocho niños, todos sin experiencia, los que bailarán, aunque no sobre el escenario, sino en la iglesia. Los pequeños cambian prácticamente todos los años porque uno de los requisitos para ser danzante es, según apunta José Edo, que puedan vestir el traje típico, que por sus dimensiones suele coincidir con los cuerpos de unos nueve años: “Suelen ser danzantes el mismo año que hacen la comunión porque cuando ya tienen 11 o 12 años no caben en los trajes”, comenta el profesor. Edo relata que hay críos que están apenados porque les tocaba el año pasado y no han podido ser a causa de la pandemia. Se trata de una tradición con mucho arraigo en las familias de la localidad, donde varios de sus miembros, tanto varones como mujeres, visten el traje blanco lleno de puntillas y rematado por varios lazos de colores el día de la patrona.

Este año los danzantes actuarán en torno a las 11 de la mañana, cuando termine la misa de las 10:30, y completarán los bailes al final de la eucaristía siguiente, que dará comienzo a las 11:30 horas. Este año tampoco se llevará a cabo la procesión, que está prohibida por la covid-19, y, por tanto, no se harán los dances que habitualmente se desarrollaban durante la misma.

Duración

Este año no solo ha variado la duración del dance, que se queda sin embajadores y graciosos, que son los personajes que salen siempre a escena, sino que también se ha eliminado el público de los ensayos para evitar aglomeraciones. “Los niños están mirando a sus amigos desde la ventana porque en la sala de ensayo solo entran los danzantes y los profesores”, relata José Edo.

Pese a las modificaciones en la celebración, los niños comenzaron sus ensayos, como es habitual, en torno al día 15 de agosto para poder practicar durante una veintena de sesiones.

Los vecinos tienen muchas ganas de recuperar la fiesta, aunque fuera solo en una parte, y la mayoría de ellos ya tienen la mirada puesta en las fiestas de 2022, donde confían en poder volver a la calle con sus faldas inmaculadas para hacerlas girar en honor a la Virgen de la Vega.