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Sarrión y Cantavieja sacan partido al colapso en las estaciones de ITV de la Comunidad Valenciana Sarrión y Cantavieja sacan partido al colapso en las estaciones de ITV de la Comunidad Valenciana
Dos vehículos, en la estación de Sarrión tras pasar la revisión. Bykofoto/A.G.

Sarrión y Cantavieja sacan partido al colapso en las estaciones de ITV de la Comunidad Valenciana

Decenas de conductores van a realizar la inspección a provincias limítrofes a diario para evitar que les caduque
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Cruz Aguilar

El colapso que sufren las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) de la Comunidad Valenciana, con listas de espera de casi dos meses para obtener la acreditación que habilita para la circulación, unido a la cercanía de Teruel ha propiciado que en Sarrión y en Cantavieja se hayan incrementado sustancialmente las revisiones con clientes procedentes de otras provincias.

En las colas, los conductores procedentes de Valencia se quejan de los problemas que tienen para poder realizar la revisión en las estaciones más cercanas. “Intenté coger cita, pero hasta agosto no me daban y tenía que pasarla antes”, concretó Pepe Rodríguez Julve, que tiene casa en Fuentes Calientes y aprovechó la visita a la ITV para dar vuelta por su segunda residencia. Pepe Rodríguez es muy precavido y siempre pide cita con dos meses de antelación, pero aún así esta vez esa premura no ha sido lo suficiente y se ha tenido que desplazar hasta Teruel. Lamenta el mal servicio que se está prestando actualmente en la provincia de Valencia y señala que la gente se está yendo incluso a Murcia y hace más de un centenar de kilómetros para poder cumplir la normativa de tráfico.

Puntualidad y rapidez

José María aprovechó la visita a su pueblo, Bejís, durante el fin de semana, para obtener un hueco el viernes en Sarrión y pasar la revisión ante la imposibilidad de hacerlo en las estaciones valencianas: “Intenté coger hora a últimos de mayo y ya me daban para finales de julio”, detalló.

Ernesto también se desplazó hasta Sarrión, pero para él no era novedad puesto que lleva diez años pasando allí la ITV. Le resulta más cómodo acudir a la localidad turolense que a otras de la provincia de Castellón desde la Puebla de Arenoso, que es donde vive, y asegura que hay menos retrasos y, de paso, aprovecha para almorzar por la zona.

Adriana, de Almenara, es la primera vez que salía de su provincia para obtener la pegatina de la ITV, algo que en la Comunidad Valenciana se ha convertido casi en un objeto de lujo por la dificultad en conseguirla. La mujer se vio obligada porque le caducaba de inmediato, aunque estaba encantada con el servicio recibido en Sarrión, donde les atendieron incluso antes de la hora a la que estaban citados, ya que viajaba con su marido.

Maribel Santos y Cristóbal Cimarro se aplicaron el refrán de “no hay mal que por bien no venga” y decidieron aprovechar que ya estaban en la provincia de Teruel para hacer dos días de turismo. Llegaron hasta Sarrión animados por su mecánico, que les recomendó esta estación porque “son muy amables y atentos” y, aunque les avisó de que “es un puesto pequeño, se pasa rápido”. Ellos no tenían la ITV caducada, porque les vence el 24 de junio, pero no lograron cita antes de esa fecha para realizar la gestión en Valencia pese a que lo intentaron con mes y medio de antelación. Finalmente decidieron viajar hasta Sarrión y, de allí, desplazarse hasta Albarracín, donde tenían reservado un alojamiento.

La alcaldesa de Sarrión, Estefanía Doñate, plantea que el número de usuarios se ha incrementando sustancialmente en los últimos meses y matiza que para el pueblo es bueno porque “ahora se conoce no sólo por la trufa, también por la ITV”. Además, reconoce que los negocios de hostelería han notado esta constante presencia de automóviles puesto que la mayoría de los usuarios aprovechan para almorzar en el pueblo. Eso sí, la contrapartida está, apunta Doñate, en que mientras antes les daban cita de un día para otro o incluso en la misma jornada, ahora tienen que esperar unos días para poder pasar la revisión.

En Cantavieja la presencia de valencianos es constante desde que abrió sus puertas la Inspección Técnica de Vehículos en el año 2003, según asegura la teniente de alcalde del Ayuntamiento, Marta Monforte, quien señala que a los conductores de la Comunidad Autónoma vecina les resulta muy cómodo porque “no tienen atascos y lo solventan en diez minutos”. Indica que en la estación de la capital del Maestrazgo trabajan dos administrativos más el personal cualificado que hace las revisiones y detalla que el servicio “va como un tiro”.

Todos los huecos en rojo

En la página oficial Sitval, único lugar donde obtener cita para pasar la revisión en la Comunidad Valenciana, sólo dan fecha, y para el mes de julio, en Orihuela, Pilar de la Horadada, Redován y Torrevieja, de las once fijas y tres móviles que hay en Alicante. En la provincia de Castellón no hay ningún hueco libre en las agendas que hay abiertas en Castellón de la Plana, Vila-real y Vinaròs, donde alcanza a todo el mes de agosto. Tampoco en las trece de la provincia de Valencia es posible obtener cita en estos momentos, y muchas de ellas tienen cubierto incluso todo el mes de agosto.

Los conductores se ven obligados a desplazarse a Teruel puesto que las multas por circular con la ITV caducada se considera una infracción grave y conlleva una multa de 200 euros. Además, las aseguradoras no se hacen cargo de ningún daño o indemnización si un vehículo sin la inspección técnica en vigor se ve implicado en un accidente.

En la provincia hay nueve puntos para pasar la revisión y tres de ellos, Sarrión, Cantavieja y la capital turolense, los lleva la empresa ITV Barbastro. Las otras seis estaciones se localizan en Calamocha, Alcañiz, Andorra, Montalbán, Calaceite y La Puebla de Híjar y están gestionadas por la empresa SGS. En todas ellas las citas se obtienen fácilmente para los próximos días y es en Sarrión donde la demora es mayor y la primera cita disponible en la mañana de ayer era para el 2 de julio.

Los datos

La instalación de Sarrión abrió sus puertas a mediados de diciembre de 2003 y la previsión era que atendiera en torno a 6.000 vehículos al año. Desde su apertura está gestionada por la empresa ITV Barbastro, que también se ocupa de atender la existente en Cantavieja y la de la capital turolense. Sin embargo, se han negado a facilitar datos de los vehículos atendidos tanto en esta estación como en la de Cantavieja.

Según las estadísticas que publica la web del Gobierno de Aragón, en la provincia de Teruel se pasaron en 2022 (que es la última fecha incluida), un total de 135.390 vehículos, de los que 82.917 eran turismos. La cifra supera a las de los dos años anteriores, ya que en 2021 se atendieron a 79.314 coches y en 2020 a 78.047. Sin embargo, está un 2,3% por debajo de la cifra que se registró en el año 2019 que, con 84.876 turismos atendidos es el más alto de la historia. Esta cifra contrasta con el medio millar de vehículos que pasaron la ITV en el año 1986 en toda la provincia de Teruel.