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Delia Ariño, autora de ‘Delirios de cordura’, y Emilio Belenguer, diseñador de la portada

Adarve publica ‘Delirios de cordura’, ópera prima de la alcorisana Delia Ariño

El poemario encuentra la belleza y reviste de luz sentimientos como “la angustia o la tristeza”

Delirios de cordura es la ópera prima de Delia Ariño, una abogada alcorisana para quien el verso y la prosa es una expiación y al mismo tiempo una terapia. Llama la atención la madurez de su mensaje tratándose de una poeta novel de solo 27 años, la sólida estructura irregular en la que se asientan sus versos y la musicalidad interna entre la que discurren. Este fin de semana Delia Ariño presentó su obra en la Biblioteca Pública de Alcorisa. 

A través de 140 páginas prologadas por el poeta madrileño Jorge Valverde, Delirios de cordura habla “de la vida en sí misma”, resume la autora. “Yo necesito escribir para poder expresar una serie de sentimientos que tienen que ver con todo lo que vives”. La turolense admite que cierta pátina de amargura y melancolía reviste sus versos, que con frecuencia evocan “tristeza, angustia o desesperación”, aunque “entre esas emociones negativas siempre hay un halo de luz y de dulzura”. 

Ariño trata de hacer de la tristeza “algo bello, algo que lo que yo misma o el lector puede llevar hacia su terreno y dulcificar”. Esa crudeza es una de las características del primer poemario editado por Deli Delicious, seudónimo que emplea la alcorisana, cuyos versos están cargados de espontaneidad y agilidad, que saca a la luz a través de la poesía “temas que quizá otros prefieren guardar debajo de la cama”. 

Ariño escribe poesía y prosa poética casi de forma compulsiva, trasladando sus experiencias vividas o soñadas a sus cuadernos con la meticulosidad de un antiguo escriba. “Leo muchísima poesía y me encuentro muy cómoda con ese lenguaje, hasta el punto de que no me supone demasiado esfuerzo trasladar lo que pienso al papel”, explica Ariño, quien se define como una autora espontánea, que muchas veces plasma sus versos en su forma definitiva tras recibir el fogonazo que los precipita, “aunque en otras reviso mis cuadernos y voy puliendo los versos, afinándolos y revisándolos”.

La cubierta del libro es obra de Emilio Belenguer, diseñador gráfico y restaurador de La Mata de los Olmos, que en opinión de Delia Ariño es “algo así como un resumen de mi vida”. “Me siento  muy identificada con el mundo del ballet y la figura de la bailarina, y su posición sobre la cuchilla expresa el equilibrio que hay que mantener y que en ocasiones se hace tan complicado. A mí escribir me ayuda a hacerlo”, asegura la alcorisana. 

Delia Ariño es poeta de vocación y abogada de profesión. Ha ejercido y en la actualidad sigue formándose, en campos como “el derecho del menor, la violencia de género o la criminología, que es un campo que me atrae mucho y, de hecho, no descarto estudiar en el futuro”, explica la alcorisa. “Realmente no sé muy bien por qué enfoqué mi carrera profesional hacia eso porque siempre pensé enfocarme más bien hacia el arte o las letras, pero me nació la inquietud por el derecho y la criminología y sigo en ello. Son como dos vertientes que tienen bastante poco que ver entre ellas pero con las que me siento a gusto”. 

A pesar de los tópicos Deli Delicious asegura que la poesía, lejos de ser un género maldito, vive un momento dulce, un “resurgimiento” tanto en número de escritores como de lectores. En ello tiene mucho que ver la poesía contemporánea que se va alejando de los cánones formales de la clásica. “Ahora se escribe y se lee un tipo de poesía que no está tan encorsetada y reprimida por métricas y rimas, es un tipo de poesía que nace con más sencillez y espontaneidad, y permite que se acerque a un público más joven o que quizá antes no leía poesía por la dificultad que implica para una parte de los lectores. La poesía moderna e incluso la prosa poética ha hecho el género más accesible para todo el mundo”. 

Delia Ariño reconoce que para ella supuso una sorpresa que editorial Adarve se pusiera en contacto con ella para incluir el manuscrito en su colección Verso y Color. “En un principio lo envié a La Poesía Mancha, y su editor me dijo que encajaría muy bien en esta colección de poesía de Adarve, que pertenece al mismo grupo editorial, Caudal”. La turolense seguirá escribiendo como lo hubiera hecho de todos modos  al margen de la edición de su ópera prima, pero el espaldarazo le ha animado “a desempolvar cuadernos y textos que tengo escritos desde hace tiempo, algunos de hace diez años”. “Yo soy muy exigente con lo que escribo y muchas veces no le veo la calidad que otras personas le ven”, admite, aunque tras Delirios de cordura no descarta buscar en un futuro cercano su segundo libro de poemas en los estantes de las librerías.