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‘Ecpatía’, cuando el ser humano mira hacia otro lado y el arte lo denuncia ‘Ecpatía’, cuando el ser humano mira hacia otro lado y el arte lo denuncia
Varias personas observan las cinco instalaciones que se exponen en ‘Ecpatía’, que puede visitarse en el edificio de Bellas Artes de Teruel. M. A.

‘Ecpatía’, cuando el ser humano mira hacia otro lado y el arte lo denuncia

Cinco alumnos de Bellas Artes inauguraron la primera cita de Especies de Espacios 20-21

Aunque todavía no cuenta con una definición formal en el diccionario de la RAE, ecpatía es un término propuesto por el doctor y catedrático en Psiquiatría José Luis González de Rivera para definir un proceso voluntario de exclusión de sentimientos y motivaciones inducidas por los demás. Es antónimo de empatía pero no es sinónimo de antipatía, porque no implica enfrentamiento o antagonismo, sino más bien una especie de indiferencia voluntaria. Esa capacidad de mirar hacia otro lado puede ser una buena herramienta para no verse arrollado o manipulado por sentimientos, acciones y estímulos ajenos, pero también puede servir como pretexto para tener una actitud individualista basada únicamente en el propio interés y evadirse de los conflictos internos.

A ese último ámbito se refieren Javier Lupón, Nadia Marín, Marina Martes, Luna Gascón y José Javier Sánchez, cinco estudiantes de Bellas Artes del campus de Teruel, que inauguraron Ecpatía, primera exposición colectiva de una nueva edición del ciclo Especies de Espacios. Esta primavera el ciclo llevará a la sala de exposiciones de Bellas Artes seis muestras, de aquí al 4 de mayo, en las que participarán 41 estudiantes de la asignatura Metodología de Proyectos de Espacio, comisariadas por la profesora Silvia Martí Marí.

Ecpatía se inauguró el lunes y podrá visitarse hasta mañana en la sala de exposiciones del vestíbulo del edificio de Bellas Artes en Teruel. Los cinco autores exploran el término desde la disciplina de la instalación artística con un enfoque profundamente ecologista. Las obras invitan a la reflexión crítica en torno a la interacción entre el ser humano y la naturaleza, en asuntos como la industria cárnica, el consumo, y el agotamiento de bosques o suelos. Los cinco autores de Ecpatía exploran un fenómeno que no tiene tanto que ver con sentir animadversión contra el medio natural, como con ignorar activamente sus necesidades conocidas por mero beneficio o comodidad.

Marina Martes presenta Apartar la vista, una instalación que representa la industria cárnica a través de una capoladora o picadora de carne manual, en pleno funcionamiento. Sobre la escena se encuentran situadas en la pared unas citas con datos sobre las consecuencias negativas que tiene el consumo de carne al ritmo que lleva en las sociedades industrializadas. El título de la obra hace referencia al hecho de que esos datos, que auguran la insostenibilidad de la actual industria cárnica, son bien conocidos pero ignorados ante el coste que supondría adaptar dicho sector. “He incluido esos datos estadísticos porque me interesaban especialmente las consecuencias de mantener ese ritmo”, explicó la autora durante la presentación, “y el hecho de que aunque son conocidos las personas suelen preferir mirar hacia otro lado”. 

Muy relacionada temáticamente con la anterior, aunque desde el punto de vista del consumidor y no del productor, Luna Gascón presenta Por animales, una instalación que defiende los conceptos de veganismo y vegetarianismo buscando la reflexión del espectador a través de una acción cotidiana como es sentarse a la mesa a comer. En la mesa domina el blanco, roto solo por una gran cantidad de manchas de sangre –en realidad es óleo– que arruinan el mantel, las copas o las sillas, y que aluden directamente al concepto de tener las manos manchadas de sangre.  y jugando con el concepto “mancharse las manos de sangre” como consecuencia directa de comer carne. Luna Gascón defiende que criminalizar a la industria no significa asumir el problema sino buscar responsables fuera de uno mismo. “Sin embargo en nuestra sociedad el consumidor, cualquier consumidor, es igualmente responsable y culpable del deterioro que se está provocando”.

Por su parte Javier Lupón presenta otra instalación, Cenizas de un antropoceno, que parodia la escena de un crimen tal y como acostumbramos a verla en el cine o la televisión, “donde en lugar de una víctima humana, que es lo habitual, la víctima es la naturaleza o el entorno natural”, que ha sido calcinada por un incendio forestal, explica Lupón. Señalados por elementos visuales como los que sirven para numerar las evidencias halladas en la escena de un delito, aparecen diferentes tipos de agresión medioambiental que pueden y suelen terminar en incendio, desde cigarrillos a restos de hogueras o diferentes residuos sólidos. El título hace referencia a las cenizas provocadas en el planeta por la actividad del ser humano, y que causa cambios en los ecosistemas hasta el punto de que diferentes autores le dan categoría de auténtico periodo geológico con el término antropoceno. En lo formal, los elementos que forman la instalación han sido calcinada en un mismo fuego “para dar coherencia e integrar a todo lo que la compone”. 

Nadia Marín, con su obra En ausencia de humanidad habla de la masiva tala de árboles y sus efectos devastadores de la flora y fauna de los territorios. La destrucción de árboles se convierte a su vez en maltrato al hogar de los diferentes animales que viven en ellos, como aves -en su mayoría- y roedores. La obra congela un instante en una instalación que representa una escena tras la tala, con un tronco cortado y numerosas ramas cayendo al suelo, además de algunos nidos que sirven además como metáfora del hogar humano como símbolo de seguridad y bienestar.

Por último, Jose Javier Sánchez plantea en Permatexer una intervención, formada por dos fotografías y un audiovisual en el que dos cárcavas, auténticas cicatrices en suelo arcilloso, son cosidas con hilo negro. La intervención fue llevada a cabo en la Hoya de Huesca, aunque Sánchez explicó que “cárcavas como esta, provocadas por un proceso de desertización ocasionado por la actividad ganadera, agrícola o industrial extensiva abundan por todo Aragón, también en Teruel con el ejemplo cercano del entorno de las Arcillas”. Frente a esa actividad humana que destruye el suelo el autor propone modelos como la permacultura o la agricultura regenerativa basados en producir alimento trabajando en simbiosis con la tierra. La intervención juega con la acción de tejer dichas cárcavas, entendiendo tejer con su doble sentido, el de “suturar heridas” y el de crear una estructura sostenible. También hace referencia  a la raíz etimológica común de tejer y de texto –textum–, en el sentido de que tejer esa sutura que cierra la herida del suelo también significa construir un discurso textual que tiene que ver con repensar el tipo de relación que el ser humano quiere tener con su entorno natural.

La primera de una serie de cinco exposiciones hasta mayo

Ecpatía es la primera de las seis exposiciones que podrán verse esta primavera en Bellas Artes, dentro del ciclo de exposiciones colectivas que cada año realizan los alumnos de Metodología de Proyectos de Espacio en el campus de Teruel, bajo la dirección de Silvia Martí Marí. 

El 15 de abril a las 13 horas se abrirá en el vestíbulo del edificio de Bellas Artes Travesías del ánima (Nerea Mora, Sheila Calvo, Lucía Cardiel, Irene Trasobares, marte Burriel, Adrián Gimeno, Ana Luque e Inés Rubio); el 20 de abril a las 12 horas Memoranza (Elena G. Patón, Paula García, Julia del Río, Diego Saura e Isabel Zapata); el 26 de abril a las 12 horas Reconstruyendo puntos vacíos (Ángel Celiméndiz, Mireia Olmos, Valentina Arias, Eneko de Blas, Pablo Rivera, Lydia Ruiz, Elena Barroso y Guillermo Garza); el 29 de abril a las 13 horas Introscopio (Miriam Angoy, Mónica Calvo, María Lorite, Cristina Peitiví, Lara Rosas, Rebeca Vivas y Ángela Ontiveros); y el 4 de mayo a las 12 horas se abrirá Universos liminares (Pablo Bailén, Mario Torres, Lorena Recio, Malena Goya, Cristina Ramo, Guillermo Navarro, Inés Escartín y Lucía Espinosa), que pondrá fin al ciclo este curso 2020-21.