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Luis Piedrahita

El cómico Luis Piedrahita, este viernes en Alcañiz: “Cualquier lengua es incompleta, y en esas rendijas anida el humor”

El ciclo Luna de Agosto lleva al cómico gallego hasta el anfiteatro Pui Pinos

El polifacético Luis Piedrahita, cómico, escritor, director de cine y mago, regresa este viernes a Alcañiz (22.30 horas) donde presentará en el Anfiteatro Pui Pinos su último espectáculo, Stand up Comedy, que repasa las mejores reflexiones que el coruñés ha hecho en voz alta desde los escenarios a lo largo de su ya dilatada trayectoria. Un espectáculo fresco, inteligente y para todos los públicos. 

-La wikipedia dice que Luis Piedrahita  es humorista, escritor, ilusionista, guionista y director de cine… Dado que además es un mago del lenguaje… dígame en una palabra, y sin falsa modestia, qué es usted realmente. 

-Afortunado.

-Ahora dígamelo en más palabras, por favor. 

-Hago lo que más me gusta. Me encanta pensar historias que exploren esos vericuetos absurdos del comportamiento humano, historias que pongan de manifiesto nuestras paradojas y contradicciones. Me considero afortunado porque he podido hacer eso en el cine, en los libros, en la radio y en la televisión

- También dice la wiki que uno de sus sobrenombres es ‘el rey de las cosas pequeñas’. ¿No ha pensado en denunciar a Jimmy Wales y Larry Sanger?

-Es un mote de batalla inventado por Pablo Motos. Hace mucho tiempo hacíamos un programa de radio juntos y durante cinco años yo me presenté allí cada semana con un monólogo de humor sobre pequeños objetos a los que nadie trata con el respeto que se merecen. Creo que escribí más de 200 de esos monólogos y de ahí viene el sobrenombre.

- ¿Por qué siempre que el lenguaje hace referencia a dos posibles sentidos, a la gente siempre nos viene a la cabeza primero el peor de todas?

-Somos suspicaces y desconfiados. Según Darwin eso nos ayuda a permanecer. La teoría de la evolución es la historia de nuestras virtudes pero sobre todo de nuestros defectos.

-Lo que no dice de usted nadie es que es actor, y yo creo que es un formidable actor. Le he visto interpretar a un experto en música clásica en un falso documental del youtuber Jaime Altozano, sobre la presunta aversión de Mozart a la nota Si3, y me la coló doblada...

-Soy un actor increíble. De esos a los que la gente ve y no se los cree.

- ¿Actúa durante sus espectáculos? ¿Necesita desdoblarse en otra persona, o por el contrario, está más cómodo siendo Luis Piedrahita?

-No interpreto demasiado. Lo que hay sobre el escenario es una versión bastante sincera de mí. Quizá un poquito más ensayada y memorizada pero, en esencia, soy así me guste o no.

- ¿Por qué no se dio un papelito en ‘La habitación de Fermat’? ¿Temía que su película no recibiera unas críticas tan buenas como las que recibió?

-Escribir y dirigir ya fue suficiente. Lo hicimos entre dos (junto a Rodrigo Sopeña) y ya íbamos con la lengua fuera.  No me imagino como sería añadirle una nueva preocupación a la fiesta. No hubiera sido una buena idea, te lo garantizo.

-¿Con qué van a encontrarse quienes vayan esta noche a Pui Pinos a ver ‘Stand Up Comedy?

-Es una recopilación de mejores monólogos y alguno de los peores. Mi humor siempre ha estado cosido a la cotidianidad y ahora mismo nuestro día a día ha cambiado radicalmente. Nuestro día a día ya no es lo que era. Casi tenemos nostalgia de lo que fue la cotidianidad. En este show hago un homenaje a la vieja normalidad, a la nuestra, a esa a la que queremos regresar.

-Usted es uno de los cómicos que mejor utilizan el idioma… ¿no está feo usar un anglicismo para titular su show?

-No creo que negarse a usar palabras sea bueno. Hay que usarlas todas. Cada una cuando toca. Elegante viene de eligere que quiere decir elegir. La elegancia consiste en saber elegir qué palabra es la más adecuada en cada momento. No hay palabras guapas o feas, solo hay palabras bien o mal elegidas.           

-Está de moda decir que uno es fan de Piedrahita porque da prestigio. ¿Eso es porque su humor es inteligente, es porque su humor es diferente, o usted cree que las modas son una bobada?

-No sabía eso. Yo soy fan mío pero no por el prestigio. De hecho yo era fan de Piedrahita cuando no lo conocía nadie. Incluso cuando no hacía humor ni magia. Esa era su mejor etapa, la verdad. Me encantaba cuando no hacía nada. Luego se ha ido estropeando.

-Los juegos de palabras que usted desarrolla son magníficos, permítame decírselo… ¿le gustaría ser recordado como el Ramón Gómez de la Serna del siglo XXI?

-Creo que estoy a varios años luz de Gómez de la Serna. Don Ramón era un tipo excepcional, siempre lo he admirado. Si a alguien se le ocurre recordarme como a él cometerá una injusticia tremenda, por mucho prestigio que tenga esa persona.

-En todo caso admitamos que el ‘no es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, como no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo’, de don Camilo, no lo supera nadie, ¿eh?

-Estamos hablando de dos patanegras. No hay palabras para describirlos.

-Ese recurso, el de jugar con las palabras y el lenguaje, es solo una de sus facetas, pero quizá es por la que más se le conoce. ¿De dónde le vino la inspiración para explotar ese filón?

-El lenguaje es la única herramienta que tenemos para construir nuestro pensamiento. Pensar es pensar en palabras. Jugar con el lenguaje es jugar con el pensamiento. Es francamente divertido. Golpear las palabras como bolas de billar, escucharlas chocar, rebotar y, de vez en cuando, colarlas por un agujero.

-Como gallego usted es bilingüe… ¿todas las lenguas, el galego por ejemplo, dan el mismo juego que el castellano a la hora de jugar con dobles sentidos, con la mezcla de términos o con la fusión de significados?

-Todas. Todo lenguaje es imperfecto y deja huecos para que anide la paradoja, el malentendido y los dobles sentidos. En esas rendijas vive el humor. Todo lenguaje es incompleto y está condenado a omisiones y falsedades. No lo digo yo, lo dice Gödel. Si echáis un vistazo a sus obras completas, deteneos en el teorema de la incompletitud.

- El castellano es un idioma loable, pero según quien lo hable. ¿Estamos machacando la lengua a base de conjugar de cualquier manera, usar mal los pronombres y escribir whatsapps aprisa y corriendo, o la RAE debería apechugar y adaptarse? 

-La RAE va a su ritmo y su ritmo ha de ser reposado. La lengua está viva, es gomosa y por mucho que juguemos con ella no se va a romper. El único riesgo al que se expone el cenutrio que no sepa conjugar es a que nadie le entienda y a no entender a nadie. En el pecado lleva la penitencia. La soledad y la falta de libertad son para él. Él se lo guisa y él se lo come. Él voluntariamente renuncia a ser libre. Estas son las paradojas que me encantan.

-Ya que estamos… ¿no le parece que es una canallada que la RAE haya eliminado del diccionario las tildes de guion –usted que es guionista- y de truhan, en su revisión de 2015?  Y pasó sin pena ni gloria, no nos enteramos porque estaba la independencia de Cataluña como cortina de humo…

-Creo que podré recuperarme. A mí me sorprendió más la tilde de “sólo”. Hay gente que la sigue poniendo para que lo lean los demás. Yo aún la pongo, pero solo solo.

-La RAE no es infalible ni mucho menos… No existe una palabra que defina la condición de favorito; los periodistas deportivos hablan del favoritismo del Madrid pero eso es incorrecto, porque ese término alude a la preferencia dada a unos sobre otros, no a su condición de tal. Y la segunda persona del singular del condicional simple del verbo soler es solerías… una palabra que jamás he oído o visto escrita… Dígame algún otro ejemplo de lenguaje fallido.

-Me encanta que no se pueda saber si la palabra heterológica es heterológica o autológica. Aquí está Gödel asomando otra vez  las orejas. Y Bertrand Russell, y Kurt Grelling, y Leonard Nelson...

- Su nombre ya casi es un clásico en el verano de Alcañiz y del Bajo Aragón turolense. ¿Lo considera una buena plaza?

-Me encanta. Es un público exigente pero agradecido. Siempre me voy con ganas de volver.

-Si me permite de nuevo, le propongo un término para su sección Faltan las palabras en La Ventana de la SER… ¿Cómo denominar a esa encimera de cocina de baja calidad, que se coloca en pisos para alquilar y que, lejos de ser duradera y resistente, a los dos meses tiene marcas del sol, de quemazos y de los vasos que se han roto sobre ella? ¿Podría ser enfimera?

-Podría. Me la apunto.