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El concierto extraordinario de la banda Santa Cecilia lleva al público a 'escuchar' la pintura El concierto extraordinario de la banda Santa Cecilia lleva al público a 'escuchar' la pintura
La Asociación Cultural Banda de Música Santa Cecilia de Teruel ofrece su XLV Concierto Extraordinario en el pabellón Los Planos. Bykofoto/Antonio García

El concierto extraordinario de la banda Santa Cecilia lleva al público a 'escuchar' la pintura

La junta directiva entrega la insignia de oro a Sebastián Guitarte, presidente durante 14 años

La Banda de Música Santa Cecilia de Teruel dirigida por Daniel Ibáñez y formada por 120 músicos, entre ellos 14 debutantes, consiguió que el público escuchara el traqueteo de las viejas locomotoras, pero también los cuadros de maestros holandeses como Rembrandt, Vermeer y Steen. Un Viaje en tren por el museo fue el argumento del XLV Concierto Extraordinario de Santa Cecilia celebrado este sábado en el pabellón Los Planos con el que culminaron los actos en honor a la patrona.

El tren expreso de Santa Cecilia comenzó salió de la estación con Circus Express, de Donato Semeraro, y The Great Locomotive Chase, una pieza de Robert W. Smith inspirada en la gran persecución de locomotoras que tuvo lugar en 1862, durante la Guerra de Secesión de Estados Unidos. La primera parte del concierto concluyó con el público entrando al gran museo con la interpretación por parte de la banda de la suite Cuadros de una exposición, de Modest Mussorgsky, con la que el compositor quiso “dibujar en música” los cuadros de su amigo Víktor Hartmann.

El presidente de la asociación cultural Banda de Música Santa Cecilia de Teruel, José Manuel Alba, tomó la palabra en el descanso para agradecer la colaboración institucional y empresarial y otorgar una serie de reconocimientos.

Máxima distinción

La máxima distinción, la insignia de oro, fue para Sebastián Guitarte, que presidió la banda durante 14 años hasta pasar el testigo a Alba. El saxofonista agradeció a sus compañeros de la junta directiva el galardón, que quiso compartir con todos los músicos que han pasado por la agrupación.

Judith Hernández Navarro recibió la insignia de plata por sus 20 años en la banda, y se nombró socia de honor a María Pilar Marín “por su desinteresada ayuda y colaboración”.

Alba agradeció el trabajo realizado por las personas voluntarias para convertir el pabellón Los Planos en un escenario, al Ayuntamiento de Teruel por la cesión de este espacio y a Caja Rural de Teruel por su patrocinio. También quiso destacar el acuerdo de micromecenazgo alcanzado con el Grupo Giró, que cuenta con una planta productiva en Platea.

También fue este el momento elegido para presentar a las 14 personas que este sábado se estrenaban en la banda: Luis Orriols con el trombón de varas; Néstor Bertolín y Marcos Herrero con la trompeta; Sandra Villén con la trompa; Sandra Pérez e Inés Repullés con el bombardino; David Repullés con el fagot; Marina Bronchal, Paula De Oñate, Daniela Pastor y Claudia Punter con el saxofón alto; Eva Játiva y Leyre Navarro con el clarinete; y Dan Soriano con la flauta travesera.

David Repullés aseguró instantes antes de que comenzara el concierto que sentía “alegría, emoción y nervios” y admitió que este debut era fruto del estudio y del trabajo realizado con el fagot desde que tenía 7 años.

La segunda parte comenzó con la Suite para los maestros holandeses de Johan de Meij, en la que la música y la pintura se dan la mano para evocar cuadros como La ronda nocturna de Rembrandt, La carta de amor de Vermeer y El día del príncipe de Steen. En esta última, los músicos dirigidos por Ibáñez simularon una tarde de taberna y cerveza, en la que entre brindis y risas, la música suena con disonancias.

Para terminar, la banda turolense devolvió al público a la estación con la obra Orient Express, compuesta originalmente en 1986 por Philip Sparke para banda de metales.

Público entre los músicos

El XLV Concierto Extraordinario Santa Cecilia también trajo como novedad la presencia entre los músicos de la banda de diez personas del público, que consiguieron sus privilegiados asientos a través de un sorteo realizado en Instagram. Una de ellas era Ainara García, que toca la flauta travesera en la Banda de Música de Cella pero que comenzó su formación en la Escuela de Música de Teruel, donde llegó a formar parte de la banda infantil y a la que guarda un gran cariño.

Ainara se mostraba “muy ilusionada” por poder vivir un concierto de una manera diferente, “sin estar tocando” y entre 120 músicos, entre los que se encontraba su hermana Yaiza, que toca el bombardino, además de antiguos compañeros y profesores. Además, hizo suyo el lema de la banda turolense: “Se puede vivir sin música, pero no tan bien”.