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La obra de Salvador Victoria ha sido reordenada en la última reforma que sufrió el Museo de Rubielos de Mora

El Museo Salvador Victoria de Rubielos celebra cuatro días de Puertas Abiertas

El espacio expositivo ha permanecido abierto con máximas medidas de seguridad desde junio

El Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora celebrará unas jornadas de puertas abiertas durante este puente de primeros de diciembre, con entrada gratuita  el sábado 5 y el lunes, 7, entre las 11 y las 14 horas y entre las 16.30 y las 19 horas; y el domingo y el martes en horario de mañana, entre las 11 y las 14 horas. 

La sala expositiva que lleva el nombre del artista rubielano cuenta con todas las medidas de seguridad, control de aforos, temperaturas y distancias de seguridad necesaria. Tras el confinamiento y un periodo de adaptación, el Museo Salvador Victoria reabrió sus puertas el 26 de julio, y desde entonces mantiene su actividad.

La institución aprovechará las jornadas abiertas para promocionar la reciente remodelación que realizó en su interior al público. La sala de exposiciones permanentes dedicada a Salvador Victoria fue reinterpretada para presentar las obras del turolense más sujetas a un criterio cronológico y conceptual, de forma que es posible conocer la evolución de su visión del arte a través del tiempo. Situada en la planta 1 del museo, esta colección permanente, que se ha dado en llamar Salvador Victoria, una nueva visión, refleja los diferentes ismos por los que transitó el de Rubielos en su trayectoria artística, desde las primeras obras figurativistas hasta el informalismo que nació en su etapa parisina, pasando por el collage, la monocromía, la etapa geométrica que a tantos artistas ha inspirado o la abstracción lírica de sus últimas obras. 

También es posible admirar el amplio ámbito de lenguajes y técnicas que aprendió y dominó Salvador Victoria, desde la tinta al lienzo, pasando por gouache, temple, óleo sobre papel o tabla... y el grabado de obra gráfica, del que Victoria fue un maestro adelantado a su tiempo en España. 

El segundo espacio del Salvador Victoria, denominado La Colección de la Planta 2 del museo, alberga una serie de obras de diferentes disciplinas que, aunque no corresponden estrictamente al trabajo de Salvador Victoria, guardan mucha relación con él, porque son obras donadas en su mayor parte por artistas que tuvieron una estrecha relación de amistad o colaboración con Victoria, o bien que estuvieron profundamente influidos por él. 

Así, son más de setenta artistas vanguardistas los que se muestran en esta sala de 300 metros; Lucio Muñoz, Rafael Canogar, Martín Chirino, Manuel Rivera, Antonio Saura, José Orús, Arcadio Blasco, Caruncho, Santiago Lagunas, Juan Genovés, José Caballero, José Luis Lasala, Julia Dorado, el turolense Gonzalo Tena, Robert Ferrer y un largo etcétera. 

Esta colección constituye un interesante museo de arte contemporáneo español, fundamentalmente de la segunda mitad del siglo XX. Se inició a partir de una primera donación de Marie-Claire Decay, viuda de Salvador Victoria, y se ha ido ampliando con donaciones de artistas de quienes han expuesto en la Sala de Exposiciones Temporales. 

Por este tercer espacio, ubicado en la planta inferior del edificio, han pasado gran cantidad de artistas, algunos emergentes en busca de mostrar su trabajo, y otros de la talla de Pablo Serrano, Eduardo Chillida, Gonzalo Tena, Eduardo Arenillas, Elena Colmeiro, Gabriel Fuertes, Manuel Rivera, Abel Martín, Vicente Pascual, Amelia Moreno, Amadeo Gabino o Eusebio Sempere. 

En la actualidad, en la sala de exposiciones temporales del Salvador Victoria puede admirarse Un diario no lineal, exposición del abulense Albano Hernández que, a pesar de su juventud, ya tiene ganado un nombre entre los pintores conceptuales. 

Un diario no lineal responde a un tipo de antología pictórica que no tiene tanto que ver con diferentes etapas recorridas a lo largo del tiempo, sino más bien con elementos conceptuales que han guitado el trabajo de Albano Hernández, que tienen mucho que ver con el concepto de paisaje y de ciertos tipos de mitología.

Algunos de los elementos que siempre están presentes en la obra del artista castellano afincado en Londres tiene que ver con la verticalidad de un paisaje sagrado, a través de cipreses, de nópalos, o de elementos naturales que conectan de algún modo la Tierra con el cielo, desde diferentes perspectivas culturales, como la europea o la del sur de los Estados Unidos. 

Los 27 cuadros que forman la exposición están divididos en diferentes secciones en función de esas diferentes temáticas, y también en función de los formal. Así, es de destacar la serie algunos cuadros de Hernández que pudieron verse en la exposición temporal Trazos sensibles, en la que mostraba pinturas con relevantes elementos geométricos directamente inspirada en el trabajo de Salvador Victoria. 

Albano Hernández, sin embargo, admite que el turolense no solo le ha inspirado en esos términos. En una entrevista en octubre, durante la inauguración de su exposición en el Salvador Victoria, el artista admitía que “más allá de la forma en la que ponía en relación los elementos geométricos y sus trabajos monocromos, me atraía de Victoria que fue una persona que desarrolló una intensa labor académica y docente. No solo fue un pintor, sino también un intelectual”.