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Iranzo, fotografiado en el cine de Villarquemado

El realizador y cineasta turolense José Miguel Iranzo muere víctima de un cáncer a los 63 años

Deja una sólida filmografía en el campo de la ficción y, sobre todo, del documental

El realizador y cineasta turolense José Miguel Iranzo ha muerto víctima de un cáncer a los 63 años, dejando tras de sí una sólida filmografía en el campo de la ficción y, sobre todo, del documental. 

Este año se cumplía el 35 aniversario de su primera incursión profesional en el mundo del audiovisual, con el rodaje junto a Víctor Lope de Mayumea (1985). Entre sus últimos trabajos, destacan los dos documentales Teruel, una ciudad de frontera, que se presentaron en 2013 y 2016 con un notable éxito, y el documental Brueghel oculto sobre el pintor flamenco, rodado entre 2013 y 2015 junto a Pimpi López Juderías y Gonzalo Tena. 

José Miguel Iranzo, nacido en Villarquemado, comenzó su andadura en el cine durante los efervescentes años 80 en los que Teruel aocgió sus primeras ediciones de la Muestra Turolense de Cine y su primera televisión local, en la que Iranzo colaboró con asiduidad. 

Su primera producción de éxito fue Mayumea (1985), un cortometraje rodado en Noguera con actores, medios y productora turolense, Estela Films, con la tradición de los Mayos como telón de fondo. Constituyó la primera experiencia de cine profesional en Aragón casi veinte años después de que hubiera desaparecido Moncayo Films, que contó con una subvención de 1.300.000 pesetas de la DGA para rodar en 35 mm., algo impensable en el Aragón de la época. La película,  que contó con la música de Javier Navarrete, fue premiada por el público en el Festival de Cine de Huesca de 1986 y hoy se considera como un clásico de los pioneros del cine aragonés. 

A partir de ahí José Miguel Iranzo cultivó todos los géneros y soportes, desde la ficción a la película institucional, pasando por la publicidad en cine y en vídeo, aunque fue en el campo del documental donde más destacó. 

Tras Mayumea Iranzo rodó trabajos en Super-8 como Ruido de alas (1986), una cruda película con abundantes guiños al cine de Luis Buñuel, Butaca de Patio (1986), la fantástica historia de En el parque (1987) y su primer documental, sobre la Vaquilla de Teruel, que rodó en 1988, el mismo año en el que trabajó como ayudante de casting para Terry William durante el rodaje de Las Aventuras del Baron Munchausen, que tuvo lugar en Belchite. 

A finales de la década comenzó a prodigarse como realizador de documentales, en campos como el artístico (Museo Provincial de Teruel, 1989), de naturaleza (Sierra de Albarracin: Rodeno y Albar, 1989) o el etnográfico, como Artesanía en la Sierra de Albarracín (1989), Gastronomía de la Sierra de Albarracín (1989), Proceso de la cerámica turolense (1989) y Semana Santa en Teruel (1989).

En 1990 trabajó en la serie cómica de muñecos Los Guguqús, de Félix Zapatero y Carlos Ochoa, que se emitieron en Tele5, y dos años más tarde fue realizador y coguionista de la serie en vídeo Historia de Aragón (1992) en nueve capítulos, producción que fue premiada con una medalla de plata en el Festival Internacional de Vídeo y Televisión Ciudad de Nueva York de ese año. 

En 1993 realizó Un poema de familia, episodio piloto de una serie de televisión y tres años más tarde, en 1996, rodó la fábula medieval Témpora y violeta, rodada en el castillo de Peracense con guion de Antonio Castellote, uno de los guionistas que más estrechamente y en más ocasiones colaboraron con el de Villarquemado. 

Tras el rodaje del cortometraje Los hijos de Mandrake (2003) junto a José Luis Esteban, José Miguel Iranzo colaboró con Joaquín Carbonell rodando dos documentales sobre aragoneses ilustres; El Pastor de Andorra sobre José Iranzo, que fue presentado en 2007, y Con la voz a cuestas, dos años más tarde, sobre José Antonio Labordeta. 

En esta última década firmó El tiempo en la maleta (2010), sobre el exilio turolense tras la guerra civil y Brueghel oculto (2015), un documental sobre el pintor flamenco rodado junto a Gonzalo Tena y Pimpi López Juderías. Además destacaron las dos partes en las que dividió su Teruel, una ciudad de frontera, y que se presentaron en 2013 y en 2016 con un notable éxito de público y de crítica. La primera entrega de la serie aborda la historia de la ciudad mudéjar hasta el final de la guerra civil, mientras que la segunda abarca desde 1939 hasta el año 2000.

Teruel, una ciudad de frontera se rodó junto a Fernando Burillo, y contó con el asesoramiento histórico del profesor José Manuel Latorre y el arquitecto Antonio Pérez, además de la colaboración de un gran número de instituciones y particulares turolenses. Su estreno en el cine Maravillas llenó la sala en varias ocasiones y concitó un aplauso unánime. 

La noticia de su muerte fue dada a conocer ayer a través de las redes sociales, y numerosos nombres del cine y la cultura turolenses mostraron su sorpresa y lamentaron la pérdida de una de las personalidades indiscutibles del cine contemporáneo en Aragón.