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El turolense Álvaro Vallés quiere alcanzar la cima en los Andes El turolense Álvaro Vallés quiere alcanzar la cima en los Andes
Álvaro Vallés durante uno de sus múltiples días deportivos, de los que disfruta habitualmente

El turolense Álvaro Vallés quiere alcanzar la cima en los Andes

Participará en el Desafío Santa Lucía Seniors, con el objetivo de subir al volcán Vallunaraju 5.686 metros
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A veces la vida te lleva por caminos o sendas y otras veces eres tú el que va a la montaña, así le ocurrió a Mahoma, pero, en este caso, el protagonista es Álvaro Vallés, un turolense afincado en Madrid, que el próximo mes de septiembre participará en el Desafío Santa Lucía Seniors, con el objetivo de alcanzar la cima del volcán Vallunaraju peruano, de 5.686 metros de altura.

Álvaro, junto a otros cuatro compañeros, ha sido seleccionado para afrontar este reto ya en edad adulta tardía (los seniors) y, tiene por delante un maravilloso proyecto, en los Andes peruanos, durante dos semanas para realizar una dura prueba de bicicleta de montaña y la ascensión a la cumbre el volcán Vallunaraju, una de las cimas volcánicas más altas de la tierra.

En este exigente desafío, en el que entra en juego la fortaleza física, la capacidad mental de sufrimiento y resistencia, los participantes tienen ante sí la tarea de ser el espejo para otros mayores y que haya un espíritu de superación en el más amplio sentido de la palabra. Y cuando supo de esta prueba, a Álvaro se le encendió el piloto interior y se dijo: “Esto encaja perfectamente, dentro de lo que me ha motivado siempre, la educación para la salud”. De casta le viene al galgo, pues Álvaro -ya jubilado- ha trabajado durante más de tres décadas como enfermero entre el hospital La Paz y el centro de Salud de Colmenar, ambos en Madrid.

Selección previa

Para participar en este Desafío,  se produjo un proceso en tres fases, en las que primeramente se presentaron más de 350 interesados en participar, de los que fueron elegidos 140 candidatos, de entre 65 y 80 años. A partir de ahí, en la segunda fase, los 140 candidatos de siete países tuvieron que pasar pruebas y entrevistas que sirvieron para hacer una preselección de los 20 candidatos, sobre los que forjar el perfil más apropiado. La tercera fase consistió en pruebas físicas y entrevistas en las sierra norte de Madrid, que, como indica Álvaro Vallés, “durante tres días pasamos pruebas de bici de montaña, tuvimos charlas en grupo y entrevistas individuales para ver quién era elegido”. 

El resultado de esta selección es que Álvaro Vallés y otros tres varones y una mujer, de Cantabria, Ciudad Real, Orense, Madrid y nuestro protagonista, respectivamente, participarán en la I edición del Desafío Santa Lucía, reivindicando una ‘longevidad positiva’ y que el deporte y el bienestar no tienen edad.

Una vez llegados a Perú, el equipo seleccionado tendrá un calendario de preparación y aclimatación a la altura, en el que realizarán rutas de montaña en bicicleta al Lago69 (4.600 m) o al Yanayacu (4.850 m) y, finalmente, la subida al volcán, encordados y con crampones.
 
El turolense tendrá en la bici otro de sus aliados para conseguir el reto

Reto personal y deportivo

Álvaro Vallés siempre fue un amante del deporte como él mismo explica; “siempre he hecho mucho deporte: bicicleta, buceo, pesca deportiva, frontón, montaña” y como complemento a su tarea profesional (enfermero en hospitales y centros de salud) la nutrición: “me ha motivado mucho la educación para la salud, por eso creo que he encajado bien en este desafío”.

La ilusión y las ganas son lo que han impulsado a Álvaro a llegar a la edad de jubilación en plena forma y son ahora la gasolina que lo van a llevar a lo más alto (5.686 m), dentro de un proyecto que él califica como “increíble” a estas alturas de su vida, pero que representa un claro ejemplo para llegar al objetivo de este maravilloso reto.Álvaro Vallés siempre fue un amante del deporte como él mismo explica; “siempre he hecho mucho deporte: bicicleta, buceo, pesca deportiva, frontón, montaña” y como complemento a su tarea profesional (enfermero en hospitales y centros de salud) la nutrición: “me ha motivado mucho la educación para la salud, por eso creo que he encajado bien en este desafío”.

La ilusión y las ganas son lo que han impulsado a Álvaro a llegar a la edad de jubilación en plena forma y son ahora la gasolina que lo van a llevar a lo más alto (5.686 m), dentro de un proyecto que él califica como “increíble” a estas alturas de su vida, pero que representa un claro ejemplo para llegar al objetivo de este maravilloso reto.