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Darío Bernad, Simone Orsini, Irene Gómez Calvo y Mariano Bailera (de izda a dcha.) forman D’Colorao

‘En Libertad’, el disco debut de D’Colorao que espera a que amaine el temporal

Grabado en MasterLogic, el primer LP del grupo saldrá “cuando se puedan hacer conciertos”

Desde 2014, cuando se fundó D’Colorao, hasta la actualidad, la formación musical ha ofrecido numerosos conciertos por todo Aragón y ya es bien conocido su estilo de fusión entre palos flamencos y casi cualquier otro género que pueda imaginarse. Sin embargo queda en el tintero ese primer trabajo discográfico que le sirva como carta de presentación. En libertad, que así se llamará su disco debut, comenzó a grabarse en octubre de 2019 en los estudios Masterlogic de Mas de las Matas, y está prácticamente para lanzarse al mercado. Sin embargo la banda, cuya voz es la turolense Irene Gómez Calvo, espera que lleguen tiempos mejores para la música en directo, con un horizonte despejado para poder presentarlo sobre el escenario. 

D’Colorao ofreció su primer concierto en septiembre de 2014 en el Centro Independencia de Zaragoza, con una primera formación compuesta por Irene Gómez, de Aliaga, y los zaragozanos Mariano Bailera a la guitarra flamenca y Raúl Herrera con la percusión. En 2017 Herrera abandonó el grupo y se incorporó Darío Bernad, y el grupo se completó poco después con el bajista italiano, afincado en Zaragoza, Simone Orsini. 

Gómez Calvo compone los temas de la banda, que Bailera arregla para darle su regusto flamenco, aunque durante los directos también regalan versiones de rumbas o tangos llevadas a su terreno. “Yo compongo las letras y las melodías sin un estilo especialmente definido”, explica Irene Gómez, “aunque no me sale flamenco, porque para eso tienes que llevarlo en la sangre y no es el caso. Yo he crecido escuchando a Labordeta”. 

Mariano Bailera, especialista en palos flamencos, se encarga de traducir las composiciones de Gómez a los terrenos armónicos del flamenco, “de manera que toma ese regusto sin desvirtuar la composición original”. De esa forma la música de D’Colorao suena en ocasiones a pop, a rock suave e incluso a indie, pero con la sonoridad propia de la rumba o la bulería. “Nos apasiona ese toque flamenco porque entendemos que es una de las formas de expresión musicales más auténticas y profundas”. 

Entre los referentes de la banda podría destacarse a Lole y Manuel, un dúo flamenco de Triana que publicó ocho discos entre 1975 y 1995 cuyo timbre de voz recuerda poderosamente al de Irene Gómez, “que tuvo el mérito de experimentar bastante con el flamenco, cambiando estructuras, innovando en sus letras y aportando mucho de nuevo”, explica Gómez, que también recoge influencias de Las Migas, Juanito Makandé, Los Delinqüentes o Chambao. “Cualquier músico que experimenta y funde a partir del flamenco nos atrae”. 

A pesar de que la fusión flamenca no es nueva, la turolense asegura que todavía queda mucho terreno por explorar, fruto de la riqueza del estilo. De hecho es una de las músicas que con mayor éxito han pasado por el tamiz de la experimentación y la renovación, a pesar de que “también existe mucho purista y una tradición muy antigua y potente”, recuerda la cantante. Otras músicas tradicionales como la Jota se han encontrado sin embargo con mucha más resistencia para salir de su casilla, “porque el flamenco tuvo la suerte de tener gente muy buena que quiso experimentar, como Triana, Camarón o Paco de Lucía, que marcaron un antes y un después, modernizando el flamenco, metiendo bajos, baterías, y cosas que hasta entonces eran inconcebibles”, explica Irene Gómez, que añade: “También ellos se encontraron con una crítica frontal, pero eran tan buenos que tuvieron que ser reconocidos y abrieron el camino para los demás”. 

Un disco muy rico

Si D’Colorao tiene la fusión y la mezcla en su ADN, también lo tendrá En libertad, su primer disco, cuando vea la luz. Está compuesto por 13 temas, de los cerca de 20 propios que llevan en su repertorio, y cuentan con innumerables colaboraciones musicales. 

Marinero del viento cuenta, por ejemplo, con la guitarra de Fernando Muñoz, que hace rock indie en Inmateria, o en Esta esencia mía puede escucharse el violín de Víctor Palacín, de los Drunken Cowboys. También deja su poso musical gente como Aarón Jiménez el Cherry, excepcional guitarrista flamenco que ya ha publicado De mi raíz al sueño con 19 años, o la flauta de Iván Karlón, que ha sonado con Celtas Cortos y con D’Colorao participa en El libertad, el tema que da título al disco; el cantaor Abel Magaña, el trombón de Javi García que le da un espectacular tono íntimo a Música en el alma, “casi jazzístico”, subraya Irene Gómez. 

También han colaborado en el disco Elisa Gómez Calvo, diseñadora que firma con el seudónimo Nylon Silvestre, hermana de Irene y autora además de la portada del disco, que reproduce las manos de los cuatro artistas; de Luisa Albiol, la abuela de ambas, o de Patricia Pinto, así como de Marcos, hijo de Mariano Bailera que nació durante el proceso de grabación del disco “y que grabamos uno de sus llantos para un tema”. 

Todos los colaboradores han tratado de ofrecer algún arreglo o toque personal sin modificar la composición original, por lo que el espíritu de fusión y de evolución musical es todavía más profundo en el disco. 

“A pesar de las colaboración el proceso de elaboración del disco ha sido muy personal”, explica Irene Gómez. “De ahí que tome el nombre del tema En libertad, porque a la hora de crear el disco hemos tenido total libertad para plasmar en algo físico, como es el disco, algo que llevas dentro y que quieres compartir”. La canción, en concreto, habla sobre una historia de superación en el contexto del maltrato machista, con un mensaje positivo.

Grabado en Teruel

Aunque la toda la banda está radicada en Zaragoza, incluida Irene Gómez, D’Colorao decidió grabar el disco en el estudio Masterlogic que dirige Juan Carlos Mampel en Mas de las Matas. “Colaboré con Ni Zorra en una canción de su reciente disco, que grabaron allí, y me gustó mucho ese estudio. Así que un día llevé a D’Colorao a verlo y decidimos que lo grabaríamos allí. El equipo era genial, y Juan Carlos (Mampel) es encantador y muy profesional”, explica Irene Gómez. “Quizá hayamos tenido que hacer muchos viajes y ha sido un esfuerzo extra, pero ha merecido la pena porque lo hemos hecho todo a nuestro ritmo, sin que nos metieran prisas ni nada por el estilo. Estamos muy contentos con el resultado”. 

Para esta primavera pasada, en lo más duro de la pandemia, el disco ya estaba grabado y prácticamente a punto de caramelo, aunque “de momento vamos a esperar y lo masterizaremos cuando el panorama esté más claro para poder hacer una gira de presentación con el disco físico”. “Donde más discos vendes es en los conciertos, y queremos tener claro que podremos organizar una gira en condiciones, con varios conciertos que no se vayan a suspender”.

 D’Colorao sueña con poder sacar el disco en primavera, porque eso significaría que tendríamos un verano por delante para disfrutar de la música en directo y presentar el disco en condiciones, aunque prefieren no adelantar acontecimientos “porque tal y como están las cosas es imposible saberlo. Nos lo tomaremos con calma”.