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Iker Piedrafita tocará junto a Alfredo Piedrafita este sábado en Andorra

Iker Piedrafita, músico y productor: “No descarto volver algún día con Dykers, porque es la banda de mi vida”

El productor y músico navarro Iker Piedrafita tocará este sábado en acústico en Andorra, junto a Alfredo Piedrafita

El músico y productor navarro Iker Piedrafita, ex de Dykers o Miss Octubre y responsable del sonido de algunas bandas turolenses como Visitantes o Abismo, visitará este sábado Andorra, donde a las 19.30 horas ofrecerá un concierto en acústico junto a su padre, Alfredo Piedrafita, ex de Barricada. 

-¿Qué vamos a poder escuchar en Andorra?

-Estaremos Alfredo y yo solitos, a dos guitarras acústicas y dos voces, cantando canciones de Barricada, Dykers y alguna versión de grupos que nos gustan...

-¿No echa de menos la electricidad cuando se trata de hacer rock and roll?

-Un poco sí que a veces se echa en falta la caña de los amplias, de la batería o de la distorsión, pero también se puede hacer en acústico. En este tipo de conciertos también hacemos versiones cañeras de Miss Octubre y otros grupos, y funcionan bien. De hecho es un formato más apropiado a estos tiempos, en los que hay que estar sentado y guardando las distancias. 

-Ya que ha mencionado a Miss Octubre, ¿sigue en marcha ese proyecto musical? Hace tiempo que no genera noticias...

-Sí, sí que sigue funcionando como proyecto, pero con la Covid-19 se ha complicado todo tanto que está un poco dormido. Por eso te decía que en estos tiempos es más fácil tocar con formatos acústicos, más tranquilos y de estar sentado, que con un concierto del tipo Miss Octubre. 

-A pesar de su trayectoria como músico y productor, se le sigue poniendo el epíteto de ‘hijo de Alfredo Piedrafita, ex de Barricada’... ¿Le molesta?

-No, qué va. Estoy muy orgulloso de mi padre. 

-Ya han pasado siete años desde su retirada de los directos, más allá de los formatos acústicos... ¿Echa de menos la carretera?

-No te voy a decir que no tenga ganas de retomar Dykers, porque desde que empecé con 13 años era la banda de mi vida. No esta previsto volver, pero no descarto hacerlo más adelante. 

-¿Por qué lo dejó?

-Por varios motivos. Empecé a tener problemas en la voz, y a los 27 años tuvo que plantearme si quería ser cantante o fumador, y me decidí por lo primero. Estuve dos años muy bien, pero después tuve problemas digestivos que me hicieron engordar 18 kilos y me destrozaron la voz. Y además en esa época fui papá y no podía seguir el ritmo. Recuerdo que el bajista lo fue al mismo tiempo que yo y durante los ensayos estábamos todo el rato mirando el reloj porque queríamos irnos con nuestra familia. Ahora mis hijos ya son más grandes, y estoy recuperando la voz. 

-¿La producción musical es un sucedáneo para un músico, o el capaz de apasionar por si sola?

-Llena mucho, pero tengo que reconocer que no es lo mismo que subirse a un escenario. Pero yo llevo toda mi vida produciendo, desde los 18 y tengo 39. Ya se lo que funciona y lo que no, aconsejo a las bandas y trato de que todo lo que pasa por El Sótano suene como un tiro. 

-Rara vez trasciende el nombre del productor de un disco entre el gran público. ¿En qué consiste su trabajo?

-Yo lo equiparo al de director de cine. Es quien dice cómo tienen que ser las cosas y cómo tiene que sonar todo. Hay grupos que llegan muy trabajados, aunque siempre hay cosas que se les escapan. El productor elige todos los sonidos que se escucharán, el tipo de guitarras, de amplis, de arreglos, de coros... Y también hacemos música, claro.  Nuestra misión es que el disco sea bonito y potente, todo al 100%. Y luego la banda debe saber defenderlo en el directo. 

-¿Hay bandas que lleven mal que cambie su idea de disco?

-La mayoría de las que vienen al Sótano confían en mí, aunque también hay quien viene con todo hecho. En todos los ámbitos de la vida lo correcto es saber delegar y confiar en quien es experto o profesional en algo. Yo soy productor, pero no sé hacer portadas ni videoclips, así que no tiene mucho sentido empeñarme en hacer una portada o un vídeo. Así es como deberían funcionar todos los grupos. 

-¿Una buena producción puede levantar un disco que sea una castaña? ¿Y a la inversa?

-Son cosas distintas. He escuchado discazos cuya producción era un poco regular, pero siguen siendo discazos, porque una buena canción siempre es buena. Y he escuchado canciones que no me gustan nada, pero en las que reconozco una estupenda producción. La canción sigue sin gustarme, pero suena muy bien. Green Day pegó el pelotazo con Dookey, que es un pedazo de disco, aunque suena maquetero. Después sacaron otro gran disco, American Idiot, con una gran producción, y aquello ya fue increíble. 

-Usted ha producido grupos turolenses como Visitantes o Abismo, que acaba de grabar su segundo disco hace poca semanas...

-Sí, fue muy rápido porque Alberto (Arnau) tiene muy claras las ideas sobre sus canciones y yo sobre los arreglos. Ha salido bien porque no nos hemos metido en la esfera del otro.

-Y eso que es un proyecto bastante peculiar...

-El primer disco de Abismo era muy gótico, inclasificable, yo de hecho no había hecho nunca nada así. Pero al ser un proyecto personal teníamos mucha libertad, y pudimos meter cuerdas, percusión industral y todo lo que quisimos. Y en este ha sido parecido.

-Y en nada producirá el segundo disco de los andorranos Punkarras Malas Pulgas.

-Este mes empezaremos a grabar, aunque no tenemos ni idea de cuando podrá salir. Esta situación es desesperante, porque estamos todos a la expectativa, sin saber si es mejor actuar o esperar.