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Jorge Alba Arias se hace con el premio de pintura Desideri Lombarte de Peñarroya Jorge Alba Arias se hace con el premio de pintura Desideri Lombarte de Peñarroya
‘Homominoide deportado’, de Jorge Alba, ganador del Premio de Pintura Desideri Lombarte de Peñarroya de Tastavins

Jorge Alba Arias se hace con el premio de pintura Desideri Lombarte de Peñarroya

David Serra fue el ganador en el certamen de relatos de la localidad, con ‘El llevador de penes’

La pintura Homominoide deportado, del catalán Jorge Alba Arias (Sabadell, 1964), es el lienzo que se ha proclamado ganador de la decimoséptima edición del Concurso de Pintura Desideri Lombarte de Peñarroya de Tastavins. Lo desveló el jurado que ha tenido que valorar las más de cien pinturas que este año han participado en el certamen, al tiempo que comunicaba también que El llevador de penes –El quita penas, en castellano–, del escritor afincado en Lyon David Serra ha logrado la primera plaza en el certamen de relatos cortos de la localidad, que lleva el nombre de Maties Pallarès. 

Debido a la emergencia sanitaria derivada de la Covid-19 y las limitaciones a la movilidad, el consistorio de Peñarroya ha comunicado a los medios su decisión de aplazar los actos presenciales de entrega de las distinciones. A priori la nueva fecha propuesta para el acto oficial presencial será durante las fiestas mayores de septiembre, en función de cómo se desarrolle la pandemia durante los próximos meses. 

Además durante los próximos días el jurado hará público el nombre del ganador del concurso de grafittis que asimismo ha impulsado el Ayuntamiento de Peñarroya. 

Homominoide deportado, oleo sobre madera pintado en 2020, es una impactante obra de gran realismo y también grandes dimensiones (81x158 centímetros), con un formato muy vertical, en la que Jorge Alba Arias, afincado en San Quirze del Vallès (Barcelona) plasma con extremo realismo el busto de un orangután, cuyos ojos, tremendamente expresivos y casi humanos, captan toda la atención del espectador. 

Esta obra, que se ha hecho merecedora de los 700 euros de premio con lo que está dotado el Desideri Lombarte, compitió con otras 114 pinturas, lo que ha supuesto que en su 17º edición el concurso de pintura haya superado su mejor marca en cuanto a participación, con una calidad que va en aumento año tras año, según hizo notar la organización. Como en otras ediciones, el fallo se produjo en dos fases. En la primera el jurado eligió las 25 obras más interesantes, que pudieron verse expuestas en la Ermita de Dalt de la Virgen de la Fuente durante el pasado mes de septiembre. Durante la exposición el público pudo votar su obra favorito, sin bien era un voto anónimo y no vinculante en la decisión final del jurado. Un total de 47 votos fueron recogidos, una cifra de participación que desde el Ayuntamiento se valoró como “muy buena”. Tras la exposición, el jurado se reunión hace pocos días y decidió finalmente cuál de los 25 finalistas se hacía acreedor del primer premio.

Las particularidades del cuadro ganador empiezan ya en su propio título, ya que el término homominoide es un neologismo inventado por el propio Jorge Alba  que hace referencia al rostro pintado, evidentemente el de un gran primate, un hominoide en términos generales, pero con una mirada y unos ojos tan particulares que lo acercan al género homo, al que pertenecemos los humanos. Según el autor, “propongo Homominoide para identificar a quienes caminan por las sendas marginales de los convencionalismos; tan humanos los aceptamos por su mirada, como tan primates los concebimos por su marginalidad en la sociedad”. Ahí reside la carga crítica de Alba, cuyo cuadro pertenece a una serie dedicada a hablar sobre indigentes, proscritos, clandestinos, disidentes, librepensadores o deportados –como en el caso del cuadro ganador del concurso–; “a pesar de reconocerles esa innegable dignidad humana” –reconocible en la pintura de Alba por sus ojos–, “los pensamos como otros”, como pertenecientes a una subespecie diferente, a la que no miramos directamente a los ojos “por temor a ver en ellos una conciencia que nos perturba y que no nos atrevemos a reconocer”. 

La serie de retratos a la que pertenece Homominoide deportado está inspirada en las series fotográficas de Lee Jeffries, conocido porque buena parte de su trabajo consiste en fotografías de personas sin hogar muy expresivas, y de hecho Jorge Alba comenzó dicha serie en 2016 pintando una de las fotografías más populares de Jeffries. En la actualidad la serie, que también incluye carboncillos o cretas sobre papel, sigue abierta y desde las primeras hasta las más recientes, a las que pertenece la pintura premiada en Peñarroya, se observa una evidente evolución técnica hacia la pintura fotorrealista.

Jorge Alba, cuya pintura abarca desde la abstracción al realismo extremo, es un biólogo e historiador del arte nacido en Sabadell en 1964, que comenzó a hacer sus primeras exposiciones en 1998, y cuya pintura se ha prodigado sobre todo el salas catalanas, pero también en lugares como Castellón, Cádiz, o ahora en la provincia de Teruel. Entre otros galardones, Alba ha sido ganador del Tritoma de Madrid 2020 y ganador del Premio Sanvisens de Sitges 2020, además de mención de honor en el Premio Calassanç de Terrassa, en 2004.

Concurso de relatos

Por su parte, el concurso de relatos cortos Maties Pallarès de Peñarroya otorgó su primer premio a David Serra, autor de El llevador de penes, escrito en catalán. Se trata de una aventura de piratería, maldiciones y ecología, con una aire de misterio que engancha desde las primeras líneas. Por su parte,  Destellos del mallorquín José Peñarroya fue el segundo clasificado, y el jurado además otorgó un accésit El fons del pou, del barcelonés Ramón Pros. 

El certamen literario contó con 232 relatos a concurso, “entre los cuales había obras de gran calidad literaria”, según el jurado. Este año las bases del concurso, en su 17ª edición, había recortado el espacio que debían ocupar los textos participantes e incluyó una palabra clave que debía aparecer en el relato necesariamente, en este caso rural.