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El cometa visto desde el Monasterio del Olivar, en Estercuel. Fernando Ruiz

Neowise, el cometa brillante que se deja ver desde todos los rincones de Teruel

Tiene una órbita de 6.800 años y el máximo acercamiento a la Tierra tendrá lugar el 23 de julio
Cruz Aguilar

Algunos de los que han mirado el cielo al atardecer durante los últimos días se han llevado una grata sorpresa: el cometa Neowise, que fue descubierto en el mes de marzo, se puede ver desde hace algunas jornadas a simple vista en cuanto se hace de noche. Se trata de un cometa de  6.800 años de órbita, un periodo largo que ha impedido que fuera visto o estudiado con anterioridad . Pero además es, según los expertos, del cometa más bonito del siglo XXI y tiene la particularidad de que es uno de los más brillantes de los últimos tiempos, lo que hace posible su visión incluso para los profanos en la materia.

Desde los cielos limpios de Teruel se aprecia perfectamente y también es posible verlo, aunque seguramente con menor nitidez, desde el resto de España, pero en diferente horario, según explica Maribel Aguilar, que es guía Starlight. 

El Neowise se descubrió poco antes de iniciarse el confinamiento y lo detectó el telescopio de la NASA que está en el espacio y se utiliza para detectar cuerpos próximos a la Tierra que pueden ser potencialmente peligrosos. “Al ser de periodo tan largo nadie lo había documentado, no se conocía”, detalla Aguilar. 

Durante días el cometa se veía al amanecer, pero ya hace algunas jornadas que se aprecia también desde el momento en el que se oculta el sol y, para detectarlo en el cielo, hay que mirar hacia el noroeste, justo debajo de la Osa Mayor, “del Carro”, comenta la guía de astronomía. Desde que se pone el sol hasta que se cierra la noche apenas se aprecia porque no hay la suficiente oscuridad, ya que el sol sigue emitiendo luz. Por eso, la experta aconseja salir a una zona libre de contaminación lumínica en torno a las 22:30 horas, “que ya es noche cerrada”, dice.

El astrofotógrafo y responsable del observatorio de Torremocha, Vicente Aupí, indica que, por el momento, el cometa todavía se aprecia mejor de madrugada, aunque conforme vaya transcurriendo julio “la posición será más favorable para verlo al anochecer”. Aupí por el momento se decanta por disfrutarlo de madrugada: “Suele haber menos nubosidad que por la tarde, pero además al final del día los ojos no están acostumbrados a la oscuridad y cuesta más localizarlo”, dice, para añadir que, aunque se trata de uno de los cometas más brillantes de los últimos tiempos, su luz es mucho más tenue que la de un planeta o una estrella.

La experta hace hincapié en que no resulta sencillo apreciar un cometa a simple vista, algo que sí es posible con el Neowise, y además a una hora tan buena, ya que en ocasiones el mejor momento para visualizarlos es la madrugada. 

Aupí coincide en que “unos buenos prismáticos” constituyen la mejor herramienta para verlo, aunque también es posible hacerlo a simple vista. Eso sí, aclara que está tan bajo que es necesario que el horizonte esté completamente limpio porque “si hay montañas o luces de pueblos o ciudades no se apreciará”.

Por otro lado, el Neowise es muy fotogénico y en las redes sociales proliferan las fotografías tomadas desde diferentes puntos de la provincia. Maribel Aguilar especifica que con solo 3 segundos de exposición salen unas imágenes perfectas con una cámara réflex, pero indica que hay aficionados a la fotografía que incluso han logrado captarlo con sus teléfonos móviles.  

El cometa poco a poco irá subiendo, aunque la previsión es que se pueda ver al menos durante todo el mes de julio, “en agosto la estimación es que ya no se apreciará”, recalca la guía. Se dejará de observar no porque se haya alejado de la Tierra sino porque coincidirá con la posición del sol, será visible durante el día y la luz que emite el astro rey impedirá admirarlo. El máximo acercamiento a la Tierra será el día 23 de julio y estará a 103 millones de kilómetros de nosotros.

Bolas de hielo y polvo 

Los cometas son bolas de hielo y polvo, explica Maribel Aguilar, “grandes cuerpos redondos de polvo unido por hielo que orbitan a una estrella”, en este caso al sol. La óptica es elíptica, pero tienen su estrella muy escorada, el sol está en un extremo y cuando se alejan “están congelados, pero cuando se acercan el hielo se derrite y empiezan a liberar polvo y rocas, que son los que generan la cola” de luz que los hace tan vistosos.

Hay cometas de periodo largo, como el Neowise, y otros de periodo corto, entre los que el más conocido es el Halley, al que solo le gusta 75 años completar la órbita por lo que hay personas que a lo largo de su vida han podido verlo hasta 2 veces. 

Los nombres de los cometas los ponen las personas que los descubren –en el caso del Halley fue Edmund Halley–. Neowise es el nombre del telescopio de la NASA que lo detectó en marzo y que hace referencia a su misión, que es la localización de objetos próximos a la Tierra. Maribel Aguilar comenta que este telescopio antes se utilizaba para hacer cartografía del cielo pero luego se reutilizó, tras ser sustituido por otro más moderno, para la detección de objetos. 

Para la ciencia es fundamental el estudio de los cometas porque, como matiza la guía Starlight, su formación está próxima a la propia formación del sistema solar. En este caso aún resulta de mayor interés  ya que al tener un periodo tan amplio no está apenas alterado, manifiesta. “Aportan mucha información sobre la formación de los planteas y sobre el origen del propio sistema planetario, de cara a la ciencia es muy interesante, son los fósiles del sistema solar”, argumenta.