Sanpedrosánchez irá al Gods of Ink de Frankfurt, la ‘Champions’ de los tatuajes
El turolense ganó premios en Singapur, Edimburgo o Lyon, y acudió a su tercer Mundial de París consecutivo en 2025Sanpedrosánchez es un artista, ilustrador y tatuador turolense afincado en Burgos desde hace una década, que está inscribiendo su nombre -el real es Pedro Sánchez Abrill- en lo más alto del exigente panorama mundial del tatoo. Este año ha ganado varios premios, entre ellos el de la Convención de Lyon, de Edimburgo o en Singapur; ha participado en su tercer Mundial de París consecutiva y, lo que es más importante, ha logrado recibir la invitación del Gods of Ink de Frankfurt 2026, una de las citas más prestigiosas de todo el mundo.
Sanpedrosánchez es natural de Villarquemado y por eso se llama Grulla el estudio que fundó en Burgos en 2020, después de llevar cinco años trabajando en esa ciudad, como tatuador y como ilustrador.
Comenzó su formación en la Escuela de Artes de Teruel, y después cursó Bellas Artes en Valencia. Aunque llevaba varios años acudiendo a convenciones internacionales del tatuaje por todo el mundo, comenzó a darse a conocer a partir de 2022, ganando dos premios en Lausana y en Berna, en un país, Suiza, que es una de las grandes capitales del tatuaje en Europa.
En 2024 ganó otro primer premio en la Scottish Tatoo Convention de Edimburgo, fue finalista en su segunda comparecencia en el Mundial de Tatuaje de París -recibe esta denominación, aunque no es una competición deportiva al uso, sino una feria temática como el resto- y ganó dos premios más en Leeds (Inglaterra).
Y 2025 ha vuelto a ser un año pródigo en reconocimientos, ya que volvió a ganar en Edimburgo, ganó en Lyon y también en Singapur, un reconocimiento asiático especialmente relevante. El último cuatrimestre de año el turolense se lo ha pasado de aeropuerto en aeropuerto, ya que en septiembre estuvo en Lyon, en octubre en Singapur, en noviembre en China y en diciembre en Austria. El próximo año acudirá al Mundial de París por tercer año consecutivo y, lo que es mejor, ha sido aceptado en la God of Ink 2026 de Frankfurt, quizá la cita más prestigiosa del mundo en el sector.
Sorpresa en Asia
Esos encuentros no son propiamente campeonatos sino más bien ferias técnicas, en las que se presentan productos y herramientas nuevas y a las que acuden tatuadores de todo el mundo y público interesado en el tatuaje y que en muchos casos siguen por redes sociales a los tatuadores participantes. En esas convenciones se realizan muchos tatuajes in situ que son los que entran en competición, valorando numerosos conceptos como el propio diseño, la rapidez o la limpieza, entre otros.
De ahí precisamente que Sanpedrosánchez se sienta casi sorprendido y especialmente orgulloso del premio que ganó en Singapur. “Allí apenas me conoce nadie todavía, por lo que es más difícil que alguien te encargue un buen tatuaje con el que puedas competir”.
Sin embargo el turolense tuvo bastantes clientes que le pidieron walk in, que son trabajos más rápidos, de los que se contratan sin cita previa, un aquí te pillo aquí te mato del tatuaje. Además Sanpedrosánchez tuvo una clienta que le pidió algo más ambicioso. Era una mujer escocesa afincada en Indonesia que seguía su trabajo desde hace tiempo por redes sociales (@Sanpedrosanchez85 o @grulla_tatoo), y que cuando supo que iba a estar en la convención le contactó y acudió para pedirle un trabajo sobre su brazo izquierdo. “Cuando anunciaron el premio por megafonía fue una enorme alegría. Singapur es muy prestigioso y estos reconocimientos te abren puertas para las convenciones más grandes”.
En algunas convenciones se acude previa inscripción, y en otras, las más prestigiosas que se celebran en París, Frankfurt o Japón, es necesario ser invitado por la organización.
A finales de febrero se celebrará el Mundial de París, que pertenece al segundo grupo, y Sanpedrosánchez acudirá por tercera ocasión consecutiva, en al que según ha anunciado la organización será la última edición.
Gods of Ink de Frankfurt
Pero la cita más importante del mundo tendrá lugar del 17 al 19 de abril en Frankfurt, con la Gods of Ink 2026. Ahí quiere estar todo el mundo y solo obtienen acceso los mejores. “Yo tenía esa espina clavada, porque llevaba dos años solicitado la asistencia pero había gente por delante. Ahora llevo tres años bastante buenos y por fin me han invitado para la próxima edición”, afirma el artista turolense.
Y es que pese a la enorme tradición e influencia que tiene la cultura japonesa y china -y asiática en general- en el mundo del tatoo, por el momento las ferias europeas tienen más prestigio en cuanto al nivel de los participantes. Sin embargo Asía, además de unos encuentros mucho más masivos de público, tiene algunas ventajas, según asegura Sanpedrosánchez: “Por cercanía tenía poco explorada Asia, había estado en Japón y este año en China y Singapur, pero nada más. Y en China me sorprendió muchísimo la organización de la convención, porque se hacía en un hotel gigantesco y todos los participantes teníamos pagado el alojamiento y la manutención”.
Hasta ahora nadie había ganado dos años consecutivos en la misma categoría en Edimburgo, aunque el premio al que más importancia concede en este 2025 es el de Singapur. Lo ganó gracias a una pieza en la línea de lo que Sanpedrosánchez suele realizar, que tiene que ver con bestiarios que ha desarrollado y que hibridan animales y criaturas fantásticas. “La cliente me pidió una composición con dos urracas, y en la pieza hay una especie de hibridación entre el pájaro y una serpiente”.
Tatuaje como pieza única
De hecho hay una tendencia que aumenta de año en año y en la que el Estudio Grulla burgalés de Sanpedrosánchez ha entrado de lleno, y que viene a considerar el tatuaje como una pieza única en la que la firma del autor es absolutamente decisiva, como ocurre en cualquier otro arte. “Hay muchos clientes que, más allá de que tengan una idea de lo que quieren tatuarse, lo que buscan son los diseños únicos que un tatuador en concreto puede hacerles”.
Los grandes tatuadores pasan parte de su tiempo diseñando composiciones y nuevas propuestas, que en el caso de Sanpedrosánchez suelen ser grandes piezas concebidas para cubrir brazos, piernas o espaldas. Los clientes consultan esos catálogos y compran los diseños como si de una pintura o escultura se tratara, adaptándolos y customizándolos a su propio cuerpo.
El Estudio Grulla de Sanpedrosánchez se encuentra en ese momento dulce de poder permitirse elegir los trabajos más ambiciosos y creativos y no dedicarse al tatuaje comercial -piezas pequeñas y más estandar-. En la actualidad está dando citas para junio y julio, con seis meses de antelación.
“Ahora mismo hay mucha demanda y por eso estoy contento”, afirma el turolense. “Pero también hay que entender que hay muchísima más oferta que hace diez años. Entonces no había tantos tatuadores y ahora sí. Pero creo que esa competencia sana es muy positiva porque te obliga a estar continuamente despierto, en guardia y renovándote constantemente. Al final somos autónomos y no puedes dormirte”.
‘Tatoo’ y redes sociales
Además de meterle muchas horas de trabajo y estudio y estar presente en las ferias y convenciones más importantes de todo el mundo, parte del éxito de un tatuador se basa también en su presencia en las redes sociales, porque son las que le permiten contactar con clientes y realizar tatuajes en las ferias. Sanpedrosánchez advierte que “igual que en las redes sociales hay gente que presenta un estilo de vida que realmente no lleva, también hay mucha trampa, en el sentido de que a veces se invierte más trabajo y talento en vender el producto que en el propio producto”.
“Pero bien utilizadas y bien entendidas son una estupenda herramienta y yo les estoy muy agradecido, porque gracias a las redes he podido viajar por todo el mundo y darme a conocer muchísimo”.
Como consecuencia -en parte- de las redes sociales también se está produciendo a nivel mundial cierta homogeneización de la estética del tatuaje, que quizá hace pocas décadas estaba dividida en grupos estancos en función de la procedencia cultural. “En Asia es quizá donde más personalidad propia se mantiene, pero Singapur o Hong Kong, por ejemplo, están muy impregnados de la cultura occidental. Y por contra, Europa y Estados Unidos se encuentran muy influenciados por la estética asiática. “Hay tatuadores occidentales que trabajan excepcionalmente bien esas técnicas, tanto el japonés o el coreano más tradicional como un anime supermoderno. En general todos estamos ahora muy conectados y existen menos diferencias”.
