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Miles de estorninos emprenden vuelo en la laguna de Sariñena, formando este ‘Corazón efímero’ que solo duró unos segundos y que Uge Fuertes inmortalizó con su cámara. Uge Fuertes

Uge Fuertes prepara la publicación de ‘Imaginando mundos’, su primer libro

El volumen estará a caballo entre la obra plástica y el manual para crecer como fotógrafo

En menos de diez años que lleva practicando la fotografía, el turolense Uge Fuertes se ha convertido en uno de los mejores y más reputados fotonaturalistas en Aragón y España. Ha ganado más de 50 reconocimientos internacionales entre los que están los más prestigiosos, como el BBC Wildlife, GDT European Photographer of the Year, Glanzlichter, Montier en Der, Narava, Asférico, Bigphotocontest, el Memorial María Luisa, el Montphoto o el Concurso de la Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza. 

El de Monreal ha publicado numerosas imágenes, desde libros de autores turolenses como Vicente Aupí (El triángulo del frío) o Javier Magallón y Luis Torrijo (Cien puntas inaccesibles en la provincia de Teruel) hasta el volumen Paisajes maravillosos editado por National Geographic, pasando por DIARIO DE TERUEL. Sin embargo todavía no tenía un libro propio publicado, algo que reclamaban numerosos aficionados a la fotografía de naturaleza. 

Pero por fin, entre octubre y noviembre, está previsto que salga a la calle Imaginando mundos. Creatividad y fotografía de naturaleza, su primer libro de fotografía como tal. Para ello se ha embarcado en una campaña de crowdfunding a través de Verkami que en un solo día alcanzó los 6.000 euros necesarios para asegurar el proyecto, y que en estos momentos está cercano a conseguir los 15.000 que costará la edición. 

Se trata de un libro de en torno a 250 páginas de gran formato; 285 x 240 milímetros, con tapa dura e impresión de calidad en color, que recogerá algo menos de 300 de las mejores fotografías de Fuertes. La obra estará prologada por José Benito Ruiz, presidente de AEFONA y reconocido unánimemente como el más grande fotógrafo de naturaleza de nuestro país. 

Pero lo más interesante del volumen es que no será un libro de fotografía al uso, ni una antología ni la plasmación de un proyecto fotográfico. Tampoco será un manual de fotografía, “porque libros para aprender hay miles”, sino una mezcla de ambos. 

Fuertes habla de su flujo de trabajo y fuentes de motivación, de técnicas de composición, desenfoque, iluminación o utilización de cristales o espejos, de los límites que existen y cómo y cuándo está justificado saltárselos, y de los elementos que ayudan a encontrar un estilo fotográfico propio, como la emoción, la creatividad, la autocrítica y la capacidad de mirar de modo diferente las cosas.

Así, el libro consta de algunos apartados puramente técnicos que se alternan con otros en los que Uge Fuertes da claves para avanzar planificadamente en la fotografía y para desarrollar el ojo y la visión fotográfica. “La técnica y la teoría puede aprenderse en un curso de una semana”, sostiene el del Jiloca. “Lo complejo de la fotografía es aprender a buscar la imagen, saber disparar fotos diferentes y planificar una buena toma”. 

Fuertes comparte algunas de las claves que le han hecho convertirse en tiempo record en uno de los fotógrafos de naturaleza de referencia. “El truco es conocerte a ti mismo y aprovechar lo que tú eres para que se refleje en la imagen”, dice. “Cada cual tiene su forma de ser y eso aparece implícito en las fotografías que haces, aunque no lo sepas. Si, a través de la práctica y del estudio, consigues hacer eso consciente y descubres cuáles son tus puntos emotivos fuertes, puedes llegar a ser capaz de explotarlo para que las imagenes sean cada vez mejores”.

Como cualquier actividad artística, la fotografía está al albur de los momentos inspirados del autor, y cada cual puede averiguar cómo se enciende su propio interruptor. “Todos tenemos momentos de inspiración para crear. Hay días en los que te sale todo y otros en los que es mejor no hacer nada”. Fuertes propone investigarse a uno mismo, a través de la foto, para averiguar cuál es nuestra receta mágica, que puede ser una reflexión, un ejercicio, una lectura o, como el caso del propio Uge Fuertes, la música. “Yo soy musicófago y tengo claro que ese es mi activador emocional, hasta el punto de que soy capaz de sugestionarme con la música”. 

Abstracción

Pero Imaginando mundos tampoco es un libro de autoayuda, ni mucho menos. Una característica de la fotografía de Uge Fuertes es la abstracción, que juega con elementos reales para construir discursos estéticos imaginarios, transitando desde los desenfoques bartochianos hasta las múltiples exposiciones, pasando por los trepidados, los macros o los bokehs extremos. El resultado suele parecerse más a un cuadro impresionista o a un divertimento óptico que a una fotografía, en el sentido literal del término, de forma que el espectador suele pasar a un segundo nivel de análisis, tras haber disfrutado estéticamente de su imagen, para preguntarse cómo ha podido capturarla o, sencillamente, qué demonios es lo que aparece fotografiado. En este punto, es importante destacar que por increíble que parezca Fuertes construye sus fantasías fotográficas directamente en el sensor de su cámara, renunciando voluntariamente a cualquier tipo de procesado más allá del revelado digital del archivo RAW. Siempre ha dicho que eso le parece más fácil que aprender a manejar Photoshop. 

Muchas de las impresionantes imágenes que estarán insertas en el libro sirven de detonante para explicar las tomas y desvelar su tramoya, no tanto para propiciar la imitación –que también, pues la copia consciente es el primer paso hacia la maestría– sino sobre todo para invitar a la innovación y a la imaginación en el proceso fotográfico. A fin de cuentas, cualquiera es capaz de ponerse frente a un bonito paisaje y pulsar un botón. 

 

Unas 300 imágenes

Imaginando mundos contará con algo menos de 300 fotografías. Algunas de ellas son meras excusas para explicar determinados procesos o trucos que Fuertes quiere compartir con el lector, mientras que el resto, la mayoría, son sencillamente las que el de Monreal considera sus mejores imágenes. “No ha sido tan difícil seleccionarlas, porque si eres muy crítico contigo mismo, y yo lo soy, es fácil que de las 350.000 fotografías que aproximadamente guardo te quedes solo con unas 300”. Son aquellas que le han marcado especialmente, con las que se ha sentido realmente satisfecho o las que en mayor medida han sido premiadas, reconocidas o expuestas. “También hay otras que todavía no se han visto, realizadas en los últimos meses, que además de ser bonitas y expresivas me vienen muy bien para explicar determinadas cosas”, añade.

Uge Fuertes tiene claro que no se guarda nada en la recámara y se vacía por completo en este libro. “No llevo idea de sacar muchos libros, así que no voy a administrar mis imágenes pensando en publicar varios”, bromea. De esa forma, Imaginando mundos es un resumen de lo mejor que Uge Fuertes ha hecho en estos diez años, que es mucho. 

¿Y por qué precisamente ahora? En realidad Uge Fuertes lleva rumiando más de dos años este libro, aunque “creo que justamente ahora es el momento adecuado para publicarlo, porque para mí va a ser un punto y coma. Un momento en el que volcarlo todo y, a partir de ahí, ya veremos”. Fuertes, que es Agente de Protección de la Naturaleza de profesión, reconoce que “necesitaba un parón” y, de alguna forma, la publicación del libro viene a serlo. “La realidad es que cada vez hago menos fotos. No sé si mi futuro pasa por un cambio de registro o directamente dedicarme un tiempo a algo que no sea la fotografía, pero sí que necesitaba esta especie de punto y coma”. 

Una de las frases recurrentes en Uge Fuertes es que “de las 1080 formas de dicen que existen para cocinar arroz, a mí solo me interesan las 80 últimas”. Este libro tiene visos de ser, de algún modo, el prólogo para que intentemos cocinar el arroz número 1081.