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El opuesto Gavenda, que regresa hoy a la competición, remata ante un triple bloqueo andaluz en el partido de Supercopa

El CV Teruel buscará su mejor versión en el ‘Clásico’

El partido se jugará a las 12:00 este domingo en Los Planos

El Clásico  del voleibol nacional regresa esta mañana al pabellón de Los Planos. El partido, que  enfrentará de nuevo a los dos dominadores de la Superliga en los últimos años, tiene más orgullo que punto en juego y llega en un momento dulce para Unicaja y y en una crisis del equipo naranja.
Para este partido, el técnico madrileño del CV Teruel, Miguel Rivera, confirmó que va “recuperando efectivos” para poder “poco a poco trabajar un poco mejor”. Este fin de semana está previsto el regreso del opuesto eslovaco Filip Gavenda, ausente desde hace varias semanas tras sufrir un problema muscular en la espalda después de la Copa del Rey. Con la reincorporación del jugador eslavo Rivera dispondrá ya de todos sus hombres para un partido que no se plantea sencillo.
El equipo naranja llega al Clásico inmerso en una dinámica irregular de resultados. Desde su eliminación en semifinales de la Copa del Rey, los turolenses han mostrado fases del juego acertadas, pero han sido erráticos en otras y han sumado dos derrotas: una contra Guaguas, que desde el jueves es el nuevo líder provisional de la competición, y otra, en Los Planos, contra Melilla.
Rivera descartó que el temor a un nuevo traspié pudiera mermar el rendimiento de su equipo.  “Yo no detecto miedo, ni mucho menos. Efectivamente, hemos atravesado un mes de febrero malo en cuanto a resultados, a dinámica y a sensaciones”, pero el técnico prefirió quedarse con la remontada de la semana pasada. “El otro día en Boiro el equipo hizo  un cambio, especialmente en el final del cuarto set, cuando las cosas estaban complicadas y el equipo  reaccionó y jugó muy bien ese final del cuarto y el quinto set y  solventó una situación complicada en la que  nos habíamos metido nosotros”, dijo. Esa remontada habría propiciado que el equipo naranja se haya “reforzado” y que vuelva a “confiar un poquito más en nosotros mismos”, explicó Rivera ayer en la rueda de prensa previa al partido del domingo.
Además, se mostró confiado en que el equipo pueda mantener esa actitud que demostró la semana pasada en la recta final de partido contra el conjunto gallego. “Ojalá sí. El equipo está bien y ha trabajado bien toda la semana, y ojalá hagamos un buen partido”, apuntó.
Y mientras el CV Teruel trata de curar sus heridas, en frente se va a plantar un equipo, el Unicaja Costa de Almería, que llega en una dinámica de buen juego, creciendo en la última fase de la liga regular y, sobre todo, con ganas de venganza después de no haber sido capaz de vencer en Los Planos desde la final de la Copa del Rey de 2019. Desde entonces, el equipo andaluz ha terminado perdiendo en las cinco ocasiones que ha visitado la pista turolense.

Máxima rivalidad
Rivera no ocultó ayer que se trata de “un partido de muchísima rivalidad” después de que ambas escuadras se hayan “enfrentado muchas veces en los últimos años, y casi siempre con títulos de por medio, aunque en este caso sea un partido de liga regular”, recordó Rivera que añadía que “al final, a nosotros  nos estimula ver al otro lado de la red a Unicaja, igual que a Unicaja le estimula enfrentarse al CV Teruel”. Miguel Rivera definió el clásico  como uno de los “partidos que a todos nos apetece jugar”, consciente de que Unicaja “va a llegar con muchas ganas de ganar aquí”.
En frente estará un CV Teruel que quiere presentarse con ánimos renovados para volver a hacer de Los Planos una fortaleza, y aunque el último encuentro en casa supuso la primera derrota como local de los turolenses en dos años, Rivera valoró que “en los últimos años, la racha que llevamos en casa es muy buena”.
La incorporación de los dos jugadores lesionados (Gavenda y Vildósola) a la rutina naranja permitirá a Rivera multiplicar sus opciones en la organización dentro de la pista. Sin embargo, quizá en un exceso de prudencia, el técnico del conjunto turolense alertó de que la recuperación del opuesto no es todavía completa. “En los últimos partidos estábamos maniatados a la hora de hacer el equipo porque apenas teníamos alternativas. Ahora tenemos unas pocas más, y aún sin estar ninguno de los dos al cien por cien (...) Filip no está al cien por cien. No viajó a Boiro y ha estado haciendo una semana de entrenamiento progresiva”, dijo el técnico, que avisó de que estos dos jugadores “convocados están. Otra cosa es que jueguen. No sé si van a ser titulares, hay que ver sus sensaciones antes del partido. No vamos a desvelar si van a jugar”.

¿Un partido de prestigio?
El CV Teruel se presenta en la recta final de la fase regular con la segunda plaza asegurada y la primera pendiente de un eventual tropezón de los canarios. En frente, el Unicaja solo puede ser tercero, independientemente de los próximos dos resultados. Sobre si una posible falta de incentivos deportivos hace del duelo de esta tarde un partido de prestigio, Rivera desechó esa posibilidad. “Nosotros, mientras tengas aspiraciones matemáticas de ser primeros, vamos a pelear por ello.¿ Que es difícil? Sí, mucho. Guaguas tiene ahora mismo la ventaja, porque se los han merecido ... hasta la jornada 24. Ahora tendría que dejarse dos puntos en el camino mientras que nosotros tendríamos que sumar los seis. Pero nosotros no nos conformamos con ser segundos. Y aunque es difícil pensar que eso vaya a suceder, nuestra obligación es pelear  por ellos”, dijo de su equipo el entrenador local.
Sobre Unicaja, Rivera valoró que “tiene asegurada ya matemáticamente la tercera posición. No peligra y tampoco puede aspirar a la segunda. Para ellos, a nivel clasificatorio no es un partido importante, pero un enfrentamiento  entre los dos equipos que hemos dominado  el voleibol en los últimos años siempre es importante”.