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El esquí de montaña o el lado más amable de la tormenta Filomena

Los aficionados al Skimo de la capital se lanzan al Mansueto y Santa Bárbara para practicarlo

Dos pares de marcas paralelas delatan qué ha pasado por el camino de la Masía La Gloria, en la zona del Mansueto, en la capital. A los muchos sinsabores e incomodidades que ha supuesto la irrupción de la tormenta Filomena, los amantes de la montaña han respondido con una sonrisa. Una sonrisa y las prisas por pertrecharse con todo lo necesario para hacer de los alrededores de Teruel, e incuso de la propia ciudad, un genuino territorio skimo.
El esquí de montaña es, para sus practicantes, casi un credo y en cuanto los montes se tiñen de blanco corren a sus trasteros a por sus esquís, botas y bastones.
Miguel, miembro del Grupo de Alta Montaña de Teruel (Gamte) no ha desaprovechado la oportunidad y no ha faltado a su cita diaria con los montes de Santa Bárbara y el Mansueto que protegen la capital desde el noreste. “El esquí de montaña, no deja de ser un deporte más de los que se practican en invierno, con la salvedad de que éste aúna deporte y amor por la montaña. Es un medio más que te hace estar donde te gusta estar, en la montaña. El poder disfrutar de paisajes nevados donde solo se escucha el crujir de la nieve es una experiencia única”.
La nieve que ha dejado Filomena a su paso ha sido un verdadero maná para estos deportistas que no han tardado ni un minuto en echarse al monte. “Una nevada como la que está cayendo, produce una sonrisa tonta en la cara de los que amamos la montaña, no solo de los que nos gusta el esquí, sino de cualquier persona que le gusta perderse por sendas, bosques, rocas, ríos, etc...”, afirma este deportista, que se felicitaba porque “esta nevada nos está permitiendo subir, en Teruel a todos aquellos lugares donde, normalmente, vas andando corriendo o en BTT”.
Pero la pasión por deslizarse ladera abajo con los esquí ha permitido ver a numerosos devotos del esquí poner a prueba su pericia incluso en las cuestas de la ciudad. Los vídeos de esquiadores en la Cuesta de la Jardinera o cruzando el Viaducto Viejo han inundado las redes sociales. Y, claro, estas imágenes tienen sus secuelas. Una ha sido el descender esquiando por las laderas de San Julian, junto a la estación de Autobuses. José Miguel Galve no desperdició la ocasión. “Hemos bajado por la Cuesta de la Jardinera porque lo vimos en un vídeo y al subir en el ascensor y como tenemos el ojo de buscar los barrancos nos dijimos: “Ahivá, la Virgen, vamos a tirarnos por ahí  (señalando a la ladera de la estación de autobuses)  y fue dicho y hecho”, explicó.