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Sofía González Millán

Hoy voy a hablaros de uno de los proyectos que actualmente se está desarrollando en el Jiloca, se trata del Proyecto Tribu Rural, en el que participo directamente. Todo comenzó con la llegada de septiembre, cuando un grupo de padres de Luco de Jiloca, Báguena y Burbáguena, apostamos por la escolarización de nuestros hijos en la pequeña escuela de Báguena. Con la naturaleza alrededor y un número de alumnos reducido creíamos que esta era la mejor opción.

Pero el horario escolar normal no nos permitía conciliar vida laboral y vida escolar, así que decidimos contactar con Educación para reclamar servicios como madrugadores, transporte, comedor y más extraescolares. La respuesta fue tajante, todos estos servicios ya los teníamos en el colegio de Calamocha, esa fue la solución propuesta desde la administración.

Si por algo se caracteriza el buen aragonés es por ser cabezón, en el buen sentido de la palabra, y todo el grupo de padres somos muy aragoneses, yo diría que incluso elevados al cuadrado, así que seguimos adelante con nuestra decisión, pensamos que si desde Educación no nos daban respuesta, teníamos que ser nosotros mismos los que solucionáramos la situación.

Ahí se empezó a gestar el proyecto, mientras lo creábamos vimos que podíamos ir más allá de mejorar los servicios del colegio, había otras necesidades en nuestros pueblos y decidimos ampliar los servicios para llegar a las personas mayores y a los niños más pequeños.

Por eso elegimos el nombre de tribu rural, es un concepto amplio que recoge a todos los miembros de la población, que invita a reunir fuerzas y dirigirnos hacia el bien común.

Tribu proviene del latín tribus, está definida como grupo social de un mismo origen, cuyos miembros suelen tener en común usos y costumbres.

Creemos que es el mejor nombre para este proyecto, donde se busca que haya talleres para adultos y mayores, donde el inglés y la música llenan la guardería, y el colegio tiene ahora todos los servicios para conciliar.

Es increíble ver como una idea se va convirtiendo en realidad, y es que la pasión y la constancia mueven montañas, todos los que componemos la tribu rural amamos nuestra tierra, queremos vivir aquí con servicios de calidad, queremos nuestros pueblos vivos.

Todo esto ha sido posible ponerlo en funcionamiento gracias a la implicación de los ayuntamientos, cuando les presentamos el proyecto y la idea de ofrecer los servicios tanto en Báguena como en Burbáguena, la respuesta fue excepcional, ambos ofrecieron su apoyo y ayuda en todo el desarrollo del mismo. Todo proyecto necesita financiación, por eso a través de las dos instituciones se pidió una subvención a ADRI Jiloca-Gallocanta.

Los talleres de inglés para niños y adultos, realizados por una docente especializada en la enseñanza a través del juego, son todo un éxito, tener la oportunidad de aprender inglés en nuestros pueblos de manera presencial y tan divertida creo que es una maravilla. Y que los niños en la guardería ya tengan este servicio creo que eso ya es un lujo.

Por otro lado existe el taller Mueve tu mente, donde se realizan actividades y ejercicios para adultos y personas mayores, tratando todo tipo de temáticas: atención, memoria, ortografía, relajación, autoestima, creatividad…etc

Estamos felices porque nos hemos encontrado con una alta participación en los talleres, el uso de todos los servicios está siendo un éxito total; sobre todo dentro del grupo de las personas mayores, después de haber vivido el confinamiento a causa de la pandemia, necesitaban salir de casa, socializar y por supuesto aprender (que gusto enseñar a personas deseosas de aprender).  Salir de la soledad, el aislamiento, para no llegar a trastornos graves como depresión o ansiedad.

El movimiento generado por la puesta en marcha de este proyecto, de momento, ha permitido la creación de dos puestos de trabajo, así como la prestación de servicios que no existían o que solo iban dirigidos a un segmento muy concreto de la población.

La oferta de inglés, hasta ahora inexistente en estos pueblos, aparece como una forma de crecer y desarrollarnos aquí, en la misma puerta de nuestras casas.

Hay más proyecto por desarrollar, más personas a las que llegar y mucho camino por andar, de momento estamos disfrutando de estos primeros pasos con mucha ilusión. No olvidemos que, si los pueblos siguen vivos las ciudades vivirán.

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