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Exceso de celo: un mar de banderas rojas para ponernos a salvo Exceso de celo: un mar de banderas rojas para ponernos a salvo

Exceso de celo: un mar de banderas rojas para ponernos a salvo

Francisco Herrero

Lunes, 8 de noviembre. El veranillo

¡Ah! Nos adentramos en el veranillo de San Martín con un frío del carajo. La traducción de veranillo al inglés es “indian summer”, expresión de la cual se desconoce el origen aunque se achaca a la sabiduría de los pueblos nativos de Norteamérica. Indian Summer también es una pieza del compositor Victor Herbert que sirvió, durante los años de posguerra y de la transición, como sintonía del mítico consultorio de Elena Francis.

Yo solo conozco el espacio radiofónico de oídas. Hace unos días me enteré, a través del blog Radiochips del zaragozano Francisco Vera, de que la señora Francis, en verdad, representaba a un centro de belleza barcelonés, el Instituto Francis, muy cerca de la plaza Urquinaona. Todavía existe. Pasé por allí casi a diario porque viví dos años sobre el extinto club La Amistad, en la zona quinqui de la calle Ausiàs Marc, que va a parar a esa plaza. No reparé nunca en la existencia del Instituto Francis. Son las cosas del paisaje. No te das cuenta de los detalles hasta que alguien apunta con el dedo.

Martes, 9 de noviembre. Evidencias

Pepita Vilallonga es una vidente que de vez en cuando, si estoy en Valencia, aparece en algún canal pirata de la TDT. Tiene una tienda esotérica en la calle Mallorca de Barcelona, no muy lejos de mi casa en Ausiàs Marc. Hoy es noticia porque una mujer de 77 años la acusa de estafarle 31.000 euros a cambio de rociarla con agua bendita y encender unas velas porque tenía “un mal de ojo” y llevaba “un muerto en la espalda” al haber “esperado demasiado en acudir a nosotros”, según leo en La Vanguardia.

Pepita niega haber atendido a la señora y mucho menos haber recibido esa cantidad de dinero. Como es de esperar, no existen justificantes de ningún tipo sobre la transacción y la denunciante lo lleva crudo en la vía judicial. A ver, Pepita, que soples veinte o treinta euros por llamada a una línea de tarificación adicional entra dentro de lo normal. Pero sablear presuntamente la cuenta corriente de la clientela te deja en evidencia. Que ya es la segunda vez, que se sepa, que te denuncian por fraude.

Miércoles, 10 de noviembre. Surfear en Barcelona

Sigo en Barcelona. Algunos domingos que me quedaba allí, solía pasear hacia el Port Olímpic y chino chano acababa en la playa de la Barceloneta. La borrasca Blas ha hecho de las suyas esta mañana en la costa barcelonesa y la Guardia Urbana se ha venido arriba en la playa más típica de la capital catalana. “Atención, salgan del agua, hay bandera roja”, gritaba un agente según recoge El País. La seguridad, lo primero. El problema es que las voces se las echaba a un grupo surfista cuyos ojos hacían chiribitas porque, por una vez, podían disfrutar de unas pequeñas olas en su ciudad sin necesidad de viajar al Atlántico. Las ordenanzas municipales prohiben el baño si se iza la bandera roja.

¿Es el surf un deporte o una excusa para bañistas sin temor al peligro? No sé. A mí me parece un poco de exceso de celo por parte de la policía. Pero en estos tiempos de regulación extrema de cualquier actividad, todo es posible.

Jueves, 11 de noviembre. Promoción

El Mundo publica una entrevista a la prostituta Piikara y a su novio Hache. “Ni todas somos explotadas ni todos los clientes son Torrente”, destaca el titular. El subtítulo afirma que Hache se encarga de organizar las citas y “si sus clientes me caen bien, charlamos”. Ahora los chulos tienen hasta corazoncito. Escribía hace un par de semanas sobre el blanqueamiento de la trata en la televisión durante el horario de protección reforzada. Pues esto es lo mismo, pero en uno de los rotativos serios de este país. Hache nos lo aclara: “¿Explotada ella? Solo tiene que poner el coño”.

Mientras en España vemos estas historias de puterío con merecida desaprobación, Austria permite el lenocinio por el bien común. Esta semana ha sido noticia el Funpalast de Viena por ofrecer la posibilidad de vacunarse contra la covid en el local a cambio de un bono para disfrutar del club de sauna durante treinta minutos con “una dama de su elección”. El burdel había detectado una importante caída de ingresos a causa de la pandemia y no se le ha ocurrido, con la complacencia del Gobierno, una mejor promoción. Lo de Israel con la cerveza y el chupito gratis se queda en un juego de niños. Y ya te digo con aquello de vacunar en El Corte Inglés que se inventaron en Madrid.

Viernes, 12 de noviembre. 15M

La diputada de la CUP en el Congreso de los Diputados, Mireia Vehí, escribe hoy en elDiario.es que se puede dar por muerto el movimiento del 15M. Podemos ha dado el visto bueno al acuerdo sobre la renovación del Tribunal Constitucional: “Podemos decide avalar un pacto de despachos en el Tribunal Constitucional. Hoy el fin del ciclo del 15M es una realidad tangible. La casta, la democracia secuestrada y el gobierno de las togas han pasado a un plano discursivo”.

No vas desencaminada Mireia. El pragmatismo ha tocado a Podemos desde que palpó el poder. La CUP, sin embargo, mantiene las esencias. ¿O no? A veces ha tocado rebajar las expectativas durante las negociaciones en el Parlament catalán. Es fácil sostener un discurso utópico mientras estás en la oposición. Y en la política, como en la vida, no todo es ganar.

Sábado, 13 de noviembre. Piedras

El País entrevista al director del Museo Arqueológico Nacional, Andrés Carretero. Comenta que la colección no crece desde la aprobación de la Ley del Patrimonio Histórico Español de 1985: “Antes quien daba los permisos para hacer las excavaciones era el Ministerio de Cultura, y decidía el destino de las colecciones. A veces iban al museo provincial o al nacional, dependía. Desde que son las comunidades quienes dan las autorizaciones, jamás envían una pieza al nacional. La ley actual promueve que las colecciones estén cerca de sus territorios donde se hallan, pero hay piezas representativas que deberían seguir viniendo aquí”. Denuncia que las autonomías solo quieren la devolución de piezas señeras, como la Dama de Elche, pero no la chatarra de la cueva del Castillo. Y ve inviable que cada localidad tenga un museo arqueológico porque “es inviable y muy contraproducente”.

Aquí hay tomate. Ahora que está más de moda que nunca la descentralización de las instituciones estatales, surgen las voces recentralizadoras a la mínima de cambio. Pues oye, que a mí no me apetece ir a Madrid a ver piedras de cualquier parte del Estado. Me gusta verlas en su entorno.

Todo el mundo me insistía en que lo mejor de Berlín es el Museo de Pérgamo. Se trata de un espacio de exposición formado por conjuntos expoliados durante el Imperio alemán, una época con gran influencia prusiana sobre el decaído Imperio otomano. Qué quieres que te diga: si alguna vez voy por Turquía o Irak, ya disfrutaré de lo que quede allí. A la capital alemana viajo a conocer las cosas de allí.

Domingo, 14 de noviembre. Polémica

Estoy preparándome para “El Futuro de la España Despoblada”, unas jornadas que tendrán lugar mañana y pasado mañana en el Campus de Teruel de la Universidad de Zaragoza. El Eco de Teruel describe la gran polémica que sobrevuela al evento: no hay especialistas locales, son todos de la gran ciudad; no participa Teruel Existe; no acuden ciudadanos, asociaciones y profesionales del territorios que conocen el problema de manera directa. Pues allí que iré, siempre al filo de la polémica. Y el domingo que viene daré cuenta en esta página.

La imagen de la semana / Gente y estilo

Boris Izaguirre se fija esta semana en el estilismo de la realeza en la columna que escribe para El País. Destaca el bofetazo estilístico de la reina Sonia, con sus botas altas y traje berenjena de estilo norcoreano, a la reina Máxima “y a sus tafetanes”. Con 84 años, la noruega resulta mucho más jovial que la argentina de 50 que reina en los Países Bajos.

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